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A los 72 años, como consecuencia de un cáncer gástrico por el que había sido internado hace unos días, falleció en Asunción el extraordinario jugador uruguayo y exitoso entrenador Luis Alberto Cubilla, a quien Renato Cesarini definió como "uno de los mejores punteros del mundo".
Nacido en Paysandú el 28 de marzo de 1940, Cubilla tuvo una trayectoria de veinte años como jugador en la que supo brillar y ganar numerosos trofeos con los dos clubes más emblemáticos de su país: Peñarol y Nacional. Hábil, conocedor de todas las mañas propias de los delanteros de su época, pícaro y difícil de marcar, no tardó en destacarse. El primer certamen uruguayo lo ganó con Peñarol a los 18 años y en 1961 se adjudicó por segunda vez consecutiva la Copa Libertadores y la Intercontinental. Transferido a Barcelona, de España, se quedó con la Copa del Rey de 1963. Al año siguiente pasó a River y allí deslumbró con su técnica durante cinco temporadas (129 partidos, 31 goles), pero su paso coincidió con la etapa nula en conquistas del club de Núñez. De regreso a su país, empezó a brillar con la otra casaca popular charrúa: sumó cuatro torneos locales, una Libertadores y una Intercontinental con Nacional. Su última temporada en actividad fue 1976, cuando para no perder la costumbre, se acreditó el campeonato uruguayo con Defensor. Jugó con la celeste los Mundiales de 1962, 1970 y 1974.
Volcado a la dirección técnica, sumó a sus 16 conquistas como futbolista otras 20 desde el banco, destacándose las dos Libertadores y la Intercontinental con Olimpia, de Paraguay, club con el que además dio diez vueltas olímpicas en el torneo guaraní. En la Argentina dirigió a Newell's Old Boys, River, Racing y Talleres, de Córdoba. En la actualidad estaba al frente del plantel de Tacuary, de Paraguay. Fue nombrado como el mejor DT sudamericano de 1990.

