

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
Dedicación y esfuerzo, las claves del gran triunfo argentino en el XIV Campeonato Mundial Ecuestre Militar, que contó con la participación de 17 países. Las pruebas se realizaron en Quillota, Chile, en las impecables instalaciones de la Escuela de Caballería Blindada, como parte de los festejos por el centenario de la escuela de equitación del ejército de esa ciudad.
Tras una notable labor, la Argentina, que competía por primera vez en un Campeonato Mundial Ecuestre Militar, cosechó cinco medallas: de oro, tanto por equipo como individual en prueba completa (consta de tres etapas: adiestramiento, cross y salto en pista); de plata -individual- también en prueba completa; y de bronce por equipo, en salto y en adiestramiento.
El triunfo en la prueba completa del teniente 1a Carlos Alberto Alfonso, con Remonta Varadero, le permitió al deporte militar argentino adjudicarse la primera medalla dorada desde que se afilió al Consejo Internacional del Deporte Militar (CISM), en 1950.
"Nuestra equitación militar goza de una importante tradición en prueba completa," señaló Alfonso, que recordó la hazaña del entonces capitán Carlos Moratorio, que ganó el Campeonato Mundial en Inglaterra, en 1966.
"Sabíamos que podíamos andar bien, pero estuvimos conscientes de que no sería fácil ganarle a Chile por su gran trayectoria hípica y su condición de local", comentó el flamante campeón.
Así resultó: una final cerrada de salto definió el Mundial. El equipo chileno encabezaba las posiciones con una leve ventaja de dos puntos sobre nuestros representantes. Pero el liderazgo cambió de mano tres veces, hasta que la Argentina se impuso por por 10 puntos.
El título individual también fue reñido; Alfonso superó a su compatriota, el teniente Rodolfo Grazzini, con Nabuco, por tres unidades. Grazzini, quien egresó en diciembre último de la Escuela Militar de Equitación, competía por primera vez en un concurso internacional.
Ambos recordaron que de los cinco ejemplares del equipo argentino, cuatro fueron criados por la Dirección de Remonta y Veterinaria. La cría, con la iniciativa del coronel Edwin Day en los 70, es excelente para la prueba completa", coincidieron.
Disfrutaron mucho de la victoria los padres del campeón y subcampeón, el general Carlos Alfonso y el coronel Rodolfo Grazzini, quienes integraron el equipo de prueba completa en los Juegos Olímpicos de Montreal, en 1976.
Con la buena labor en Chile se cumplió una parte del objetivo de la Argentina, que apunta a ser sede del Campeonato Mundial Ecuestre Militar dentro de dos años. Para postularse, es necesario haber competido en los dos campeonatos anteriores y haber ganado, al menos, una medalla.
Con las cinco medallas se cumplió con ese requisito; ahora falta la participación en el Mundial del 2003, que se realizará en Madrid.
"Aunque sea con caballos prestados, pues el costo del traslado de nuestros ejemplares es muy elevado, la Argentina debe estar presente", dijeron Alfonso y Grazzini. No cabe duda de que pondrán toda su dedicación, empeño y esfuerzo para el desafío.



