

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

HERZOGENAURACH.- Si algo marca la carrera de Luis González es su aptitud para ocupar diferentes puestos en el medio campo. Sus condiciones, sumadas a las decisiones de los técnicos y a las circunstancias que vive cada equipo, lo llevaron a convertirse en un complemento muy valorado. Cuando surgió en Huracán fue el socio perfecto de Daniel Montenegro. En la zona media no le queda sector por conocer. Volante derecho por naturaleza, en River también actuó por la izquierda; en el último Preolímpico, con Bielsa, fue enganche. Luego, en los Juegos de Atenas, se movió como un interior derecho, cerca de Mascherano, con libertad para hacer valer su elegante zancada y preciso toque de la pelota.
Por estas horas, Lucho surge como la pieza a la que recurrirá José Pekerman para corregir parte de las deficiencias que mostraron a la Argentina como un equipo partido. El jugador de Porto todavía no se considera titular para enfrentar a Serbia y Montenegro, pero admite que los últimos ensayos del entrenador lo posicionaron muy bien.
-¿Qué te pidió Pekerman en estas prácticas que jugaste como titular?
-La idea es poder manejar la pelota y controlar los tiempos, para así ayudarlo a Román [por Riquelme] para que tenga un poco más de descanso. Y después, a la hora de la recuperación, debo acercarme a Mascherano. Hay que combinar las dos cosas, sin irme tanto al ataque para no dejar al equipo desordenado. Cuando pase a la ofensiva deberá ser por sorpresa.
-Puede ser, por lo que se vio en los últimos días, pero no me gusta hablar mientras no haya nada confirmado. Si me llega la oportunidad, trataré de aprovecharla. Yo ya estoy feliz por integrar este plantel.
-Si estarás cerca de Mascherano no vas a ir tanto por la banda.
-Cuando tengamos la pelota me abriré para que el equipo tenga más opciones.
-Tenés la ventaja de haber compartido el medio campo con Mascherano durante mucho tiempo en River.
-Sí, pero por la calidad de jugadores que hay acá, la complementación se hace fácil con cualquiera.
-En los 15 minutos que jugaste ante Costa de Marfil dio la impresión de que te costó acomodarte.
-Es que es más difícil jugar esos minutos finales que hacerlo desde el comienzo. El otro día no salieron las cosas como uno esperaba. Nos cuesta cuando no tenemos la pelota, por eso tratamos de recuperarla lo más rápido posible.
-¿Creés que Serbia y Montenegro planteará una exigencia diferente a la de Costa de Marfil?
-Seguramente será tan difícil como el debut. Por ser europeos tienen una mayor dinámica. Ellos se juegan las últimas posibilidades porque necesitan ganar y nosotros queremos asegurar la clasificación. A lo mejor se da un partido abierto, por lo cual habrá que estar muy concentrados. Va ser un partido decisivo para los dos.
-Todavía no analizamos esas cosas, pero no creo que todo pase por la altura; también tienen jugadores que manejan bien la pelota.
-Si recibís otra amonestación quedarás afuera del último partido, ante Holanda. ¿No te condiciona eso?
-No, para nada. Si uno piensa en cuidarse juega con miedo.
-En el Mundial 86, el Negro Enrique, que era volante por la derecha como vos, ingresó en el segundo partido y no dejó más la titularidad. ¿Vos lo vas a igualar?
-Hay que ir despacio. El ya salió campeón y yo aún no tuve la posibilidad de jugar. Está claro que me gustaría seguir sus pasos.
-Entre tantos tatuajes, sólo te falta el de esta Copa del Mundo. ¿Te lo vas a hacer?
-Sí, puede ser.
28 son sus partidos en el seleccionado, con 5 goles. Debutó el 31 de enero de 2003, ante Honduras (3-1).


