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Sus rasgos físicos escapan del molde que la camiseta número 9 demanda en los libros de rugby. Las manos más rápidas de los Springboks sobresalen de este hombre de 1,88m de altura. Joost Heystek van der Westhuizen es el símbolo del seleccionado de Sudáfrica. A los 29 años, considerado el mejor medio scrum del mundo, J9, como lo conocen en tierras sudafricanas, se desparrama en un sillón del hotel céntrico donde los Springboks esperan el choque de pasado mañana ante los Pumas. Pronuncia un inglés que denota sus raíces holandesas, aunque no derrocha palabras.
"Va a ser un partido difícil, durísimo, si la Argentina mantiene el rendimiento que mostró este año contra Australia", arranca Van der Westhuizen, cuya carrera está -por cuestiones de tiempos y fixtures- estrechamente vinculada con la Argentina: su primer test-match para los Springboks lo jugó en la cancha de Ferro, en noviembre de 1993, ante el seleccionado nacional. Tenía 22 años. Hoy, su apellido es una obviedad a la hora de repasar los titulares sudafricanos. "Sabemos que los Pumas tienen a favor que llevan mucho tiempo jugando juntos. Por eso creo que no será nada fácil este test-match. El resultado no se puede pronosticar; cada equipo tiene el 50 por ciento de posibilidades", analiza con ligereza el medio scrum, que en su país actúa en Blue Bulls.
Es consciente de la evolución que mostró el seleccionado argentino desde el quinto puesto obtenido en el Mundial de Gales. "Jugaron muy bien en la Copa del Mundo e incluso pudieron haberle ganado a Australia, en el segundo test, este año. No por nada es el 5o seleccionado del mundo. Es un buen equipo y, obviamente, tenemos mucho respeto por los Pumas. Pero también hay que dejar en claro que cada partido es una historia distinta."
El poderío de los forwards argentinos no pasa inadvertido para Van der Westhuizen; es más, es la principal preocupación de los de camiseta verde. "Definitivamente, creo que los forwards son lo más importante que tienen los argentinos. Es un gran pack, con buenos jugadores, y en ese aspecto intentarán quebrarnos. Por eso, nuestros delanteros también deberán estar muy atentos", advierte el medio scrum.
Sin embargo, al momento de desmenuzar individualmente las virtudes argentinas, no duda en mencionar un par de backs. "Méndez, Arbizu, Pichot... Son muy buenos jugadores, con el agregado de que son experimentados", reconoce.
Se refirió a Pichot, el número 9 que tendrá enfrente, la estrella argentina. Y ya se vislumbra una verdadera guerra de talento entre ambos medio scrums. Mas Van der Westhuizen insiste con los forwards: "Sí..., puede ser una batalla de medio scrums, pero la lucha más dura se va a dar entre los forwards".
No será éste un compromiso que los sudafricanos tomen como un partido más. El test ante los Pumas significa el comienzo de un nuevo ciclo, que conlleva la presentación del flamante técnico, Harry Viljoen, reemplazante de Nick Mallett.
Sobre ello, con absoluta naturalidad, Van der Westhuizen comenta: "Sin dudas ésta es una apuesta. Tenemos un coach nuevo y, por consiguiente, un nuevo plan de juego. Podría decir que este plantel es una mezcla de gente muy experimentada con otros rugbiers jóvenes que se han incorporado, por lo que es un conjunto muy bien balanceado. Significa el comienzo de una nueva era en el rugby sudafricano".
Para tener una idea de la importancia que Sudáfrica le adjudica al partido con los Pumas, basta escuchar las palabras del medio scrum. "Sólo el domingo podremos saber en qué nivel nos encontramos, dónde estamos parados. Este es nuestro primer gran desafío para darnos cuenta de cómo estamos", destaca.
Los números justifican la jerarquía de este hombre del que nacen todas las ideas de ataque sudafricanas. Tiene 64 test-matches sobre sus hombros, en los que consiguió anotar 150 puntos y 30 tries; fue campeón mundial en su país en 1995 y actuó como capitán de los Springboks que finalizaron terceros en Gales 99. ¿Algo más? Comandó el seleccionado de seven de su país en los mundiales de 1993 y 1997, siendo subcampeón en este último.
Una lesión en los ligamentos de la rodilla derecha lo marginó en este último tiempo. Por eso, la visita a la cancha de River significará para J9 la posibilidad de revalidar su trono de monarca de los medio scrums. "Estuve inactivo los últimos seis meses, pero ahora estoy muy bien. Sólo espero recobrar el ritmo de juego y eso se logra con partidos. Tengo una buena oportunidad el domingo para demostrar que sigo siendo el número uno en Sudáfrica." Con más convicción que soberbia, lo firma Joost Van der Westhuizen, el director de esa orquesta llamada Springboks.


