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Se acabó la paz en Racing. La armonía que reinaba, tanto en lo futbolístico como en lo institucional, quedó hecha trizas. Los motivos: el equipo anda cada vez peor; el vicepresidente 1°, Dardo Ferrari, tiene diferencias con Daniel Lalín, el titular del club, y renunciaría en las próximas horas; el plantel está intranquilo por las deudas, y la oposición empezó a manifestar su desacuerdo con la actual gestión.
La gente ya está impaciente por el desempeño del equipo. Pero por lo menos, la serenidad que se transmitía desde el mando del club hacía que todo se mantuviera en carriles razonables. Extraoficialmente, se supo que Ferrari le comunicó a Lalín su renuncia. Oficialmente, podría hacerlo pasado mañana, en la reunión de la comisión directiva.
El motivo estaría dado por diferencias en lo económico. Ferrari querría tener mayor control sobre el dinero aportado y no tendría intenciones de seguir haciéndolo. Porque el club no cuenta con recursos y se sabe que son los dirigentes los que sostienen las operaciones con dinero de sus bolsillos.
El vicepresidente 1° no asistió últimamente a la AFA, una de sus funciones, y tampoco estuvo presente en las reuniones con sus pares de Racing. Lalín dijo: "Ya lo sabía. No hay nada raro". Ferrari tampoco fue a la cancha y no quiso profundizar en el tema, pero dio una clara pista de que algo pasaba: "No voy a decir ni sí ni no".
En la intimidad, el técnico, Angel Cappa, se mostró preocupado porque ya le deben un mes de sueldo y no le pagaron nada de la prima. A los jugadores les deben entre uno y tres meses de salarios y si no cobran a la brevedad podrían reclamar mediante cartas documento.
Encima, la agrupación Ganar, opositora al actual gobierno, lanzó panfletos en los que se marcaba la escasa claridad en el manejo del club y se acusaba a Lalín de querer llevar la entidad a la quiebra.
Después del partido se produjeron incidentes entre las hinchadas de Racing y Huracán, en la esquina de Alsina y Colón. Durante cinco minutos se observó una batalla campal con piedras de por medio. Los disparos de balas de goma por parte de la policía dispersaron a los vándalos.
El otro disturbio se produjo cuando la barra brava de Independiente regresó de La Plata. Ese grupo de violentos fue a buscar a los pocos hinchas de Racing que estaban en el playón de su club. Otra vez la violencia se instaló en el pasaje Oreste Corbatta. Hubo una persona herida en el cuero cabelludo y tres detenidos.
Debido a los dos cambios que introdujo el técnico Omar Larrosa para enfrentar a Racing, Claudio García, uno de los excluidos junto con Alejandro Giuntini, dijo:"Mientras esté Larrosa en Huracán, no juego más. Continuaré entrenándome junto con el resto del plantel, pero considero que esto es una falta de respeto. Si la decisión la hubiera tomado Bilardo o Menotti, sería distinto, pero la tomó Larrosa".
Antes del partido, García había dicho:"Por mis compañeros, deseo que gane Huracán, pero si fuera por el director técnico, prefiero que pierda 10 a 1".
Tras el cotejo, Larrosa, trató de calmar las aguas."Saqué a García y a Giuntini porque sintieron el esfuerzo hecho el último jueves, frente a Gimnasia y Esgrima", explicó el entrenador.
