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BERLIN (De nuestros enviados especiales).– Una carrera extraordinaria. Un Mundial destacado. Y un final manchado por una incomprensible expulsión. La carrera de Zinedine Zidane, de 34 años, tuvo ayer otro golpe de efecto: la FIFA lo designó como el Mejor Jugador del Mundial y le otorgó el Balón de Oro. Fue un día después de la final por penales perdida por Francia ante Italia por 5 a 3 –tras igualar 1 a 1– y, sobre todo, luego de la tarjeta roja mostrada por el árbitro Horacio Elizondo, después de que el astro francés le propinara un cabezazo a Marco Materazzi.
Entre polémicas y acusaciones Zidane, que recibirá el premio en los próximos días y que no fue partícipe de la entrega de medallas al seleccionado galo, subcampeón, fue distinguido tras ganar la votación que hicieron los periodistas acreditados en la Copa del Mundo. El número 10 francés obtuvo 2012 puntos y quedó por delante de los italianos Fabio Cannavaro, con 1977 y Andrea Pirlo, con 715, defensor y volante, respectivamente, del campeón del mundo.
Zizou, que en abril último anunció que se retiraría de la actividad tras el Mundial, se convirtió en el protagonista absoluto, ya que marcó el único gol de Francia, con un penal, picándole la pelota al arquero Gianluigi Buffon, con un toque de distinción. Iba en camino de convertirse en la figura del juego. Sin embargo, a los 5 minutos del tiempo suplementario fue expulsado tras aplicarle un incomprensible cabezazo en el pecho al zaguero Franco Materazzi.
La FIFA admitió los defectos del sistema de votación que determinó al ganador. Y señaló que trabaja para cambiarlo de cara a Sudáfrica 2010. “Imagino que la mayoría de los periodistas votó antes de la final, porque tenían que trabajar tras el partido”, dijo Andreas Herren, vocero de la FIFA.
Hace cuatro años, en Corea/Japón, el sistema le jugó la primera mala pasada: fue elegido como el mejor el alemán Oliver Kahn, cuando Ronaldo, autor de los dos goles –con la complicidad del arquero– en la final ganada por Brasil, había merecido esa distinción.
La FIFA, además, aclaró que Zidane fue expulsado por la advertencia del cuarto árbitro, el español Luis Medina Cantalejo, que vio la agresión contra Materazzi. Y Elizondo actuó en consecuencia. “El cuarto árbitro vio en directo el incidente y avisó al juez y a su asistente a través del dispositivo que utilizan para comunicarse entre ellos”, señaló Herren, que desmintió que Medina Cantalejo haya observado la agresión desde la TV.
Zidane, desde el domingo un ex futbolista, explicará “en los próximos días” por qué agredió a Materazzi en la final, un gesto que mereció miles de lecturas y críticas. Comenzaron las especulaciones; más aún, luego de la expulsión y el impensado premio. “Por el momento, Zinedine no quiere tocar el tema, pero por supuesto que hablará dentro de algunos días”, afirmó Alain Migliaccio, representante del jugador, que aseguró que Materazzi “dijo cosas muy graves”.
Ayer el gobierno de Francia tuvo un voto de apoyo para Zidane. Jacques Chirac, el presidente de Francia, se unió a la “admiración y el afecto” de todo el país por el astro, al recibir a los jugadores en París –ver Pág. 4–. Mientras, el personal de la sede de la presidencia, en el parisino Palacio del Elíseo, aplaudió al capitán del combinado francés. Sólo se veían pancartas de agradecimiento y ningún mensaje de reproche por la actuación de Zidane.
Según recuerdan los medios italianos, Zizou sufrió 14 expulsiones en su carrera e inclusive dio un cabezazo en la Liga de Campeones cuando jugaba en Juventus ante Jochen Kienz, de Hamburgo, que le costó cinco fechas de suspensión. También fue expulsado en el Mundial de Francia ‘98, cuando golpeó a un jugador de Arabia Saudita.




