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MADRID (Especial).- Siempre iban por veredas opuestas, en lo futbolístico y en el discurso público. José Mourinho es el provocador arrogante; Pep Guardiola, el equilibrio y la corrección política. Así fue hasta ayer, día previo a la primera semifinal de la Liga de Campeones entre Real Madrid y Barcelona, cuando el técnico catalán mordió uno de los tantos anzuelos mediáticamente venenosos que le tira periódicamente su colega y se sumó a la guerra de las declaraciones.
En la sala de conferencias de prensa del estadio Bernabéu, Guardiola estalló contra Mourinho. El detonante fue el tema de los árbitros, aunque ambos tienen una larga lista de cuentas pendientes. Guardiola había dicho que Undiano Mallenco (dirigió la final de la Copa del Rey) había acertado por dos centímetros en el offside que le cobró a Pedro en una jugada que terminaba en gol.
Mourinho encontró en esa opinión una veta para sembrar cizaña: "Esto sí que no lo había visto nunca en mi vida; Guardiola [nunca lo había mencionado por su nombre y apellido] critica el acierto del árbitro. Hasta ahora teníamos dos grupos de entrenadores: uno muy pequeñito, que no habla de los árbitros, y otro más grande, en el que estoy yo y que critica a los árbitros, porque no controlo las frustraciones ante los errores que cometen. Ahora empieza la nueva era, con un tercer grupo, sólo lo forma Guardiola, que critica el acierto del árbitro".
El DT de Barcelona no necesitó ninguna insinuación de la prensa para un verborrágico descargo: "El señor Mourinho me ha tuteado y yo también lo tuteo. No sé cuál es tu cámara José [echa un vistazo en la sala]. Con él nos enfrentamos en el campo. Fuera de él, José ha ganado todo el año. No puedo competir. Le regalo su Champions particular fuera del campo, que la disfrute y se la lleve a casa. En esta sala, él es el puto jefe, el puto amo y no quiero competir en ningún instante. Es la primera vez que me nombra, que me dice Pep, y yo entonces le respondo".
En realidad, más que retirarse de la contienda dialéctica que tanto aborrece, Guardiola le dio motivos a Mourinho para que la guerra sume más capítulos. La prensa deportiva española no juega un papel menor en este enfrentamiento. Guardiola se enojó con Mourinho porque éste se deja llevar por informaciones y opiniones muy parciales de varios medios de Madrid, donde la línea editorial es tan pro-Real Madrid como anti-Barcelona. En tierra catalana ocurre algo similar, pero a la inversa. "Utilizó los altavoces de la prensa en vez de escuchar mis palabras. Pues puede seguir escuchando a Florentino Pérez y su central lechera [por la prensa de Madrid]", agregó un colérico Guardiola.
Trascendió que el plantel de Barcelona recibió con aplausos a Guardiola después de las explosivas declaraciones. También se especuló con que los dichos del entrenador catalán fueron una estrategia para motivar a sus futbolistas, ya que luego de la final de la Copa del Rey, Real Madrid surge mentalmente más fuerte y con ventaja en la batalla psicológica. Sobre el tema, Guardiola se volvió a mostrar muy expresivo: "¿De verdad creen que los jugadores van a correr más porque he hablado con José ante las cámaras? Mis jugadores corren porque estamos en las semifinales. Estar aquí es un éxito rotundo. Es la tercera vez que estamos en las semifinales" (la cuarta consecutiva si se contabiliza la de 2008 con Frank Rijkaard).
Para atizar más el fuego, Mourinho refrescó los errores arbitrales que supuestamente beneficiaron a Barcelona en las semifinales de 2009, cuando en Londres no se cobraron dos penales en favor de Chelsea.
El juez designado para hoy, el alemán Wolfgang Stark, también fue motivo de divergencias. En Real Madrid especulan con que Barcelona movió sus influencias para el nombramiento de Stark. En los días previos, se decía que iba a dirigir el portugués Pedro Proença, lo cual había motivado el siguiente comentario de Guardiola: "Mourinho estará felicísimo si le arbitra un portugués".
Casi que no hubo tiempo para lo estrictamente futbolístico. Guardiola confirmó que no jugará Iniesta, lesionado; seguramente ingresará Keita. Si no reaparece Puyol, Mascherano volvería a ocupar la zaga central. El Jefecito, en conferencia de prensa, lamentó el prólogo del tercer choque de los cuatro que disputarán los dos grandes de España: "Me molesta que cada vez se hable menos de fútbol".
EL PULPO IKER ELIGIÓ: PASARÁ EL REAL MADRID
El pulpo Iker (un cefalópodo del acuario Sealife de Andalucía) eligió las sardinas colocadas en la caja que llevaba el escudo de Real Madrid, lo cual significa que el equipo de Mourinho eliminará a Barcelona en las semifinales. El Pulpo ya había acertado el empate en la Liga y el título de Real Madrid en la Copa del Rey.



