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Si Ezequiel Cerutti hablara con la misma velocidad con la que semana tras semana vuela en las canchas de fútbol, sería difícil seguirle el tranco. Pero fuera del rectángulo en el que acostumbra a desparramar rivales, el delantero luce pausado. Sus expresiones denotan tranquilidad, todo lo contrario a esa electricidad que le imprime al ataque de San Lorenzo, del que es una pieza clave en el engranaje de un equipo que sueña con la final ante Lanús.
Pocho (24 años), ingenioso, encarador, siempre busca el uno contra uno y nunca se sabe para dónde va a salir. A la facultad para discurrir y a la inventiva tuvo que apelar hace poco más de dos años, en Bahía Blanca, cuando jugaba en Olimpo y extrañaba a su familia. Esa lucidez que tuvo el fin de semana pasado para tirarle un precioso caño a Leonardo Ponzio la trasladó a otro ámbito: Google, herramienta que para todo tiene una respuesta. "Era la primera vez que me iba de mi casa y no quería vivir solo. Entonces me metí en los buscadores para ver qué perro podía adaptarse a mis nuevas condiciones. Estaba en un departamento y no podía comprar uno muy grande. Y llegó Felipe, un bulldog francés. Era como tener un hijo porque necesitaba mucho cuidado, tenía que limpiar todo, no podía dejarlo mucho tiempo solo. No fue fácil, se me complicó un poco. Ahora, el perro está en la casa de mis padres…", detalla sonriendo en charla con LA NACION.
–De chico, ¿cómo era tu vida en Junín?
–Es una ciudad muy tranquila y disfrutaba mucho de eso. Mi familia y mi grupo de amigos viven allá, es algo totalmente diferente a la vida en Buenos Aires. A los 6 años empecé en Sarmiento, siempre tuve el sueño de jugar al fútbol y llegar a la Primera División. Fue un camino largo, costoso, pero hoy disfruto muchísimo del día a día.
–¿Te sentiste solo al irte de tu casa?
–Sí, principalmente en los primeros seis meses. Hasta los 21 años yo vivía en mi casa, estaba todo el tiempo con mi familia, era muy apegado. Mi mamá me despertaba, me hacía el desayuno. De repente me fui a vivir solo a Bahía Blanca. Y empecé a tener una vida muy diferente de la que estaba acostumbrado. De entrada no fue sencillo. Mis amigos y mis viejos viajaban seguido para verme. Cuando tenía tiempo libre el que volvía a Junín era yo; sinceramente los extrañaba mucho. En ese lapso fue cuando decidí comprar el perro (sonríe).
–¿Qué conserva este Cerutti de aquel jovencito de Sarmiento?
–Siempre fui igual, no cambié mucho, pero sí fui madurando. En cada equipo que pasé aprendí cosas nuevas, crecí como futbolista y como persona. La maduración en estos años me vino muy bien. San Lorenzo es un club enorme y acá sigo aprendiendo.
–¿Sos un wing de los antiguos?
–Puede ser, sí. Por la manera de jugar que tengo, también por el estilo de este San Lorenzo. Mi lugar natural es ese, corriendo por afuera y con un nueve de área.
–Ante necesidades, también lo hacés moviéndote como volante.
–Eso también es importante, es bueno cuando contás con la posibilidad de tener una posición variable. Eso te permite conocer otros lugares de la cancha, porque mañana yo no sé si me van a necesitar de puntero derecho o en otra posición. En Estudiantes, por ejemplo, jugué de volante por izquierda y por derecha.
–Hace algunos días, Pablo Guede aseguró que por momentos su pedido era que juegues por adentro, porque los rivales empezaban a conocerte.
–Pablo te da opciones, yo me siento bien de cualquier manera. Al conocerte, quizás el rival empieza a marcarte de otro modo y ahí es dónde tenés que elegir y encontrar otros espacios.
–¿Te gusta como juega San Lorenzo?
–Sí, creo que vamos mejorando partido tras partido. Fuimos encontrando un equilibrio muy grande. En estas últimas semanas la racha es positiva. Tenemos grandes futbolistas y nuestro estilo de juego me favorece.
–¿Por qué hay tanta diferencia entre el San Lorenzo de la Libertadores y este de la última parte del certamen?
–Le eliminación nos dolió a todos, pero dimos vuelta la página y nos enfocamos de lleno en el torneo. Con el correr de las semanas mejoramos en lo defensivo y eso nos está haciendo ganar los partidos. Estamos equilibrados, y cuando digo defensivo no me refiero sólo a los cuatro del fondo, recuperar es tarea de todos. A veces, el desarrollo necesita que los de arriba colaboremos en la marca. Hacemos un gran sacrificio, nos paramos mejor adentro de la cancha y ejercemos una gran presión sobre los rivales.
–Para cambiar, ¿hablaron con Guede por iniciativa propia?
–No, el que decide es el entrenador. Guede es una persona simple, que tiene las ideas muy claras y las respeta. Nosotros adentro de la cancha definimos las jugadas y eso implica una toma de decisiones constante, pero el planteo es exclusividad del entrenador.
–En caso de salir campeones, ¿cómo te gustaría que se recuerde a este San Lorenzo?
–Remarcando nuestra actitud adentro del campo de juego, por sobreponernos, por salir rápidamente de los malos momentos. Tuvimos reacción, le ganamos a Godoy Cruz como visitantes, después en casa a Central, que venía bien; también a River. Eso nos llevó a estar arriba y es lo que identifica a este plantel.
Después de sumar seis triunfos sucesivos en el Torneo Transición, San Lorenzo espera lograr el séptimo, esta tarde en Santa Fe, para intentar ganar la Zona 1, aunque depende de lo que suceda con Godoy Cruz en Mendoza contra Belgrano: ambos equipos suman 30 puntos pero el conjunto cuyano posee hasta ahora mejor diferencia de goles (+14 contra +5). Colón viene de perder cuatro partidos seguidos.
El encuentro de esta tarde con Gimnasia en el Monumental les servirá a los hinchas de River para despedir a Marcelo Barovero, que se marchará tras el torneo, y al entrenador Marcelo Gallardo, para sacar más conclusiones respecto al equipo que se verá en el segundo semestre. Por su parte, Independiente recibirá a las 20 al encumbrado Arsenal, que guarda una mínima chance de clasificarse para la Copa Libertadores; las formaciones, en Canchallena.com.


