Feliciano López, a fondo con LA NACIÓN: "Habrá un vacío grande cuando Federer y Nadal se vayan"

Feliciano López, en Wimbledon; en septiembre cumplirá 38 años y es uno de los últimos representantes del saque y red
Feliciano López, en Wimbledon; en septiembre cumplirá 38 años y es uno de los últimos representantes del saque y red Fuente: Reuters
Sebastián Torok
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3 de julio de 2019  • 14:00

LONDRES.- Aquellos devotos del tenis elegante y de los movimientos ricos técnicamente dentro del court, poseen en el español Feliciano López a un ejemplar de fabricación casera que ya casi no se consigue. Zurdo, con revés de slice quirúrgico y, prácticamente, último exponente del saque y red, el toledano que en septiembre cumplirá 38 años está derramando sus últimas pinceladas. En mayo pasado creyó que el final se apresuraba, porque quedó afuera del Top 100 por primera vez desde junio de 2002 y ello no le permitiría jugar los grandes torneos. En funciones de director del torneo de Madrid desde esta temporada, López desvió la atención y se desalentó, pero muy poco. Diseñado para el césped, ganó el ATP 500 de Queen's por segunda vez en su carrera, ascendió 60 posiciones y recibió una invitación para jugar el cuadro principal de Wimbledon. En su debut triunfal en el All England frente al estadounidense Marcos Giron (este miércoles cayó con el ruso Karen Khachanov en la segunda ronda), sumó 70 actuaciones consecutivas en Grand Slam (no falla desde Roland Garros 2002), todo un récord.

Amante del vino tinto, bien podría comparar su carrera con esa bebida: cuanto más añeja, mejor. "Me gusta mucho, sí. He probado algunos vinos argentinos. Es un mundo que me apasiona desde hace años, por amigos que tengo que me dan de probar algún vino. Cuando te metes en ese mundo, es difícil salir. He hecho mil catas, pero ningún curso profesional. Me encantaría ser como los buenos vinos: no hay mejor comparación posible", le cuenta Feliciano (actual 54°) a LA NACION, sin prisa, dejando que el teléfono suene y suena, acomodado en una silla de la terraza de los jugadores, en el segundo piso del All England.

En Wimbledon, Feliciano López alcanzó una marca inédita: 70 participaciones consecutivas en torneos de Grand Slam
En Wimbledon, Feliciano López alcanzó una marca inédita: 70 participaciones consecutivas en torneos de Grand Slam Fuente: Reuters

-A los amantes de la vieja escuela del tenis les provoca nostalgia que seas uno de los últimos representantes del saque y red.

-Bueno, es que el tenis ha ido evolucionando hacia un estilo de juego común entre la mayoría de los jugadores por diferentes motivos: raquetas, pelotas, superficies. Luego, cada jugador, en función de sus cualidades físicas, técnicas, etcétera, desarrolla un estilo y eso depende de cada uno. Pero el tenis en los últimos tiempos ha evolucionado hacia un estilo de juego bastante parecido en todas las canchas. No hay una diferencia tan grande entre unas superficies y otras como había antes. Las raquetas son mucho más potentes. Hoy hay jugadores que son capaces de crear un winner desde cualquier lado de la cancha, que eso era impensable hace 20 o 30 años, cuando tenías que pensar mucho más, elaborar el punto, subir a la red para poder acabarlo. Las raquetas de madera tampoco daban para más. Hay muchas cosas que han hecho que en el tenis hoy en día mucha gente juegue de manera más o menos parecida.

-¿Con qué raqueta aprendiste a jugar?

-La primera raqueta que tuve fue una Dunlop de madera, que me la regaló mi padre por Reyes Magos. Fue la primera de todas, pero me duró muy poco. Luego tuve la Adidas Ivan Lendl, que también era una raqueta bastante antigua, quizás era la evolución entre las de madera y las que vinieron después.

-Es increíble pensar que en una época se jugaba con las raquetas de madera, ¿verdad?

-Es increíble, increíble realmente. Un día intenté jugar con una en Madrid y realmente sí que le doy mucho más mérito a la gente que era capaz de jugar con eso. Había que ser bastante más habilidoso y talentoso para poder manejar ese trozo de madera tan pesado y poder hacer lo que hacían.

-Ostentás un 66% de efectividad sobre césped, con cuatro títulos y 81 partidos ganados. ¿Por qué tu juego se adapta tan bien a una superficie que complica a la mayoría?

-Bueno, sí, se adapta muy bien a mi juego. La bola no pica muy alto, mi saque hace mucho daño, mi slice también, pocas veces la pelota me sube por encima de la cintura y a mí me gusta jugar cuando la pelota está por esa altura. Con mi estilo y mis empuñaduras, me resulta más sencillo. Hay gente a la que le cuesta correr aquí, pero yo me muevo más o menos bien. Es una pena que haya poquísimos torneos sobre hierba.

-¿Fue duro encontrarte fuera del Top 100?

-Era un número, sinceramente. En algún momento tenía que llegar. Uno tiene casi 38 años, sabe que en algún momento su ranking y su rendimiento va a empezar a bajar. Es la vida, claro. Y uno tiene que aceptarlo e ir preparándose poco a poco.

-¿Y cómo te vas preparando?

-Bueno, cada año es una incertidumbre para mí. Y sobre todo cuando pasas una edad y piensas que en algún momento algo fallará en el cuerpo, mi saque no va a correr, mi cuerpo va a ir más lento de lo normal. Tampoco es normal lo que me está pasando ahora. Entonces, uno siempre tiene en la mente qué día o en qué momento, por el motivo que sea, por lo físico o porque la pelota no te corre, llegará el final. No sé, yo he visto a compañeros míos que en un momento determinado de su carrera, por lo que sea, no van las cosas bien.

-Bueno, David Ferrer es un ejemplo, ¿no? Tuvo que retirarse este año por un problema en los tendones.

-Sí, pero se ha retirado en un momento de nivel alto. Ha tenido un problema en un tendón que lo limitaba el jugar partidos seguidos, pero su nivel a un día era muy alto. De hecho, lo ha demostrado. Pero a lo mejor no podía jugar tres días seguidos a la intensidad que él siempre jugó.

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-Para los grandes campeones debe ser duro sentirse limitado, ¿no?

-Sí, sí, es verdad, pero también tienes que entender que en algún momento eso va a pasar. Es como en la vida, tu sabes que hay un día que te vas a morir y que eso no hay nadie que lo pueda discutir. En el deporte profesional sabes que hay un momento en el que vas a empezar a bajar, pero tienes que ir preparándote para ello, para que no te tome de sorpresa.

-¿Por qué el tenis de Roger Federer no muere?

-Pues, por muchas cosas. Creo que tiene un cuerpo privilegiado para jugar al tenis, es perfecto para este deporte. Su técnica ha ayudado a que no desgaste mucha energía ni lastime su cuerpo cuando golpea millones de bolas. Creo que ha sido muy inteligente en la manera de escoger y de diseñar su calendario. Federer ha jugado muy poco durante toda su carrera, ha sabido economizar muy bien. Ha hecho cosas inéditas, como dejar de jugar la temporada de tierra durante varios años y todo tiene un por qué y le ha ido bien. Luego, porque tiene una manera de jugar que es increíble, técnicamente es la perfección y es un atleta aunque no lo parezca. Hoy ves el cuerpo de Federer y no lo ves tan alto y tan fuerte como otros, pero el conjunto de su coordinación, su velocidad y su resistencia hacen un físico perfecto para el tenis. Estar entre los mejores del mundo a los 38 años es una locura.

-¿Cómo será el tenis sin Roger ni Rafael Nadal?

-Complicado, complicado. Yo soy de los que piensan que habrá un vacío grande cuando Federer y Nadal se vayan del tenis. No va a haber una época en el tenis como la que hemos vivido en estos años. Con Rafa, Roger, Novak (Djokovic) y Andy (Murray). También decían lo mismo con Sampras y Agassi, o con Borg y McEnroe, y luego vinieron estas bestias. Si me preguntas a mí, yo creo que no se va a volver a vivir y el tenis, a nivel fans, sufrirá un poco. Esperemos que la industria del tenis no sufra tanto, todos tienen que estar preparados porque todo el dinero que ha conseguido atraer esta generación de bestias durante estos años, es gracias a ellos. El tenis tiene que estar preparado para afrontar el momento en el que ellos no estén.

-Stefanos Tsitsipas, que aquí en Wimbledon perdió en la 1ª rueda, dijo que la juventud (tiene 20 años) no era una excusa para no lograr regularidad en los Grand Slam. ¿Qué les falta a los jugadores de la nueva generación?

-Son muy jóvenes y yo creo que no es bueno comparar a los que están liderando esta nueva generación con Rafa o Roger a esa edad, porque es injusto. Nunca va a haber otro Nadal ni otro Federer. Entonces, ninguno de los jóvenes será tan bueno como ellos. Nadal, desde los 16 años, competía y ganaba todo, y Federer con 20 o 21 años ya había ganado aquí, en Wimbledon. La gente espera que eso vuelva a pasar y no sucederá, salvo que Djokovic no esté y Rafa o Roger no estén. Tsitsipas y Alex Zverev tienen que estar muy conformes con lo que han conseguido a sus edades. Han ganado muchas cosas, cualquier joven quisiera estar en sus lugares, sobre todo la evolución que Tsitsipas ha dado en el último año y medio. Es muy carismático, comprometido con el tenis, es muy interesante. Ahora, no le podemos pedir a Tsitsipas que a su edad gane lo que ganaron Nadal y Federer. Cada uno tiene su evolución.

-Aquí en Londres alcanzaste 70 presencias consecutivas en Grand Slams. ¿Soñaste con algo así?

-La verdad que no. Y si lo hubiera soñado alguien me hubiese despertado y dicho que no sería posible. Pero las circunstancias de la vida se han dado así, he tenido la suerte de no tener lesiones graves, creo que en un momento he sabido entender que tenía que cambiar cosas en mi vida. En los últimos 7-8 años peso menos, me cuido más en la alimentación, estoy en pequeños detalles que me ayudaron. El físico es básico en el tenis. A todos los chicos jóvenes que me preguntan cosas o a sus entrenadores les digo que entrenen el físico y la mente. Porque todo el mundo juega bien, obviamente que hay gente que tiene un talento superior, pero hoy en día, cuando todos miden por encima de 1,90 y sacan fuerte, la diferencia la hace el físico y la mente. Es lo más importante.

-Si hay un jugador que sufre por su físico es Juan Martín del Potro, a quien conocés muy bien.

-Qué triste, sí. Es muy duro. Es el caso más increíble y más triste que yo he visto en los últimos tiempos. Y a la vez, el más inspirador, porque lo que ha hecho después de todo lo que le ha pasado, es histórico. Es que ha vuelto a ganarle a los mejores después de estar parado por la muñeca y la rodilla, casi retirado. Me da pena porque es un grandísimo jugador y me dio mucha pena lo que pasó la otra semana en Queen's. Más mala suerte no se puede tener. Me hubiera gustado ver competir a Juan durante diez años con regularidad y sin problemas, ver qué hubiera podido ganar, yo creo que muchas cosas importantísimas.

-El mérito de Del Potro es que siendo inferior al Big 4 les ha podido ganar y lograr un Grand Slam en esa era. ¿Coincidís?

-Sí, sí. Creo que en el momento que Del Potro explotó me parecía el jugador, después de Rafa, Roger y Novak, porque Andy fue posterior, que verdaderamente les podía jugar de igual a igual. Pero ha tenido un calvario de lesiones. Ha sido continuo. Pero desde que ganó el US Open en 2009, si hubiera podido jugar 7 años sin lesiones, habría ganado más de un Grand Slam.

La gravedad de la mafia de la apuestas: "Trungelliti no es un soplón"

La misma semana mágica en la que ganó el título individual y el de dobles, junto con Andy Murray, en Queen's, Feliciano López tuvo un fuerte dolor de cabeza al quedar salpicado por una denuncia de arreglos de partidos y apuestas. Supuestamente, una organización criminal liderada por exfutbolistas habría extendido sus tentáculos al tenis y quedó bajo la lupa un encuentro de dobles de Wimbledon disputado por Feliciano y Marc López en 2017 y que presuntamente habría sido adulterado para efectuar apuestas ilegales. Pero aquello quedó desmentido muy pronto. "Al final, el problema que hubo fue que los medios de comunicación no contrastan las noticias, no les importa si es verdad o no lo que están diciendo. Entonces, se publica una cosa en la cual aparece tu nombre, supuestamente vinculada a una trama que hay en España de amaños en partidos de fútbol y eso fue lo que a mí me dolió. Obviamente que el 90% de la prensa española que me conoce y me respeta, algunos directamente no lo publicaron, porque sabían que yo no tenía nada que ver con eso. Fue desafortunado el artículo, yo estaba súper tranquilo, automáticamente la Unidad de Integridad del Tenis (TIU) me dijo: 'No, no, si nosotros estuvimos allí, vimos el partido, porque en el momento que tu perdiste el individual y te retiraste saltan las alarmas' (el día anterior al dobles, se había retirado de su match ante Adrian Mannarino por una lesión)", le dijo López a LA NACION.

"El problema más grave es que haya gente, por ejemplo en Rusia, que gana dinero por apuestas con un partido que se está jugando aquí en Londres. Hay millones de personas que están ganando o perdiendo dinero en función de lo que haces. Estoy totalmente en contra de eso. Hay un vacío legal también. ¿Cómo controlas eso?", aportó Feliciano.

-¿Cancelarías las apuestas on-line en el tenis?

-Yo creo que sí. Entiendo que es negocio y, como todo en la vida, le da dinero a mucha gente.

-¿Qué opinás sobre el caso de Marco Trungelliti, que denunció un intento de soborno y luego recibió la hostilidad de algunos colegas?

-He leído, sí. No me parece un soplón. Todos tenemos la obligación de denunciar si te intentan sobornar. A mí no me ha pasado nunca, pero sí conozco a jugadores que les ha pasado y lo han denunciado.

-Como director de un torneo, esta situación te debe alarmar.

-Sí, sí, mucho. Pero yo creo que se está trabajando en eso. Los de la TIU son proactivos en el trabajo, intentan tener las cosas bastante controladas. Al final, es difícil controlar absolutamente todo. El problema es que si un jugador se quieren vender, no se puede controlar. ¿Cómo se hace? En el tenis es más fácil que en el fútbol, donde debes arreglar a once. Es un tema complicado y la verdad que no ayuda nada a la imagen del deporte. Hay que apoyar a toda la gente que está trabajando, no queda otra.

Feliciano, junto con Sánchez Vicario, Granollers, Verdasco y Ferrer, en la consagración con España en Mar del Plata 2008
Feliciano, junto con Sánchez Vicario, Granollers, Verdasco y Ferrer, en la consagración con España en Mar del Plata 2008 Fuente: AFP

"La final de la Copa Davis en Mar del Plata 2008 es inolvidable"

Feliciano López fue, en 2008, una de las cartas más valiosas que el equipo español de Copa Davis, capitaneado por Emilio Sánchez Vicario, presentó en Mar del Plata, en la fatídica final. En la conquista 3-1 de los europeos sobre los argentinos, López ganó el punto de singles ante Del Potro y, junto con Fernando Verdasco, el de dobles ante Agustín Calleri y David Nalbandian.

"Fue una experiencia inolvidable, de las más increíbles que pude vivir en mi carrera, porque lo que se vivió ese fin de semana. No estábamos acostumbrados a jugar en ambientes así y poder vivirlo en primera persona fue increíble. Obviamente todo salió bien, se ganó, pero fue algo extremadamente emotivo por la manera en la que se vive el deporte en países como la Argentina, más allá de que yo le pude ganar a Juan, que ganamos la Copa, todo lo que pasó, etcétera", rememora Feliciano. Y añade: "El ambiente fue increíble. Nosotros íbamos con cuidado, porque Nalbandian y Del Potro eran dos jugadores muy buenos, nosotros teníamos muy buen equipo con David (Ferrer), Fernando (Verdasco), pero perdimos a Nadal y Argentina era favorita. La cancha favorecía mucho a mi juego. Pude sacar lo mejor de mí, jugué lo mejor de mi carrera. Lo recuerdo como lo mejor de mi carrera, sin dudas".

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