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Le costó, como casi todo lo que consiguió en una carrera fructífera y exitosa. En el Bajo Flores flotaba la sensación de que era su noche, pero Alberto Federico Acosta debió esperar hasta los 11 minutos del segundo tiempo... Hasta que Chatruc recuperara esa pelota que terminó en sus pies voraces, en esa entrada al área por la derecha, en el mano a mano con Docabo y en la definición de las buenas, al segundo palo.
Era su grito número 100 con la camiseta de San Lorenzo, el que el destino le tenía guardado para hacer más grande la lista de sus marcas. Por eso el festejo fue diferente. Por un instante mágico, el partido pasó a ser un detalle, la anécdota que le dio contexto a un momento especial. El Beto corrió hacia un costado y desde algún escondrijo sacó un cartel: "100 goles cuervos", decía. Lo mostró, orgulloso, sonriente, en medio de la ovación agradecida y "... el Beto gol..." de la hinchada santa.
Toda la noche había buscado ese grito. Casi lo tuvo en el primer tiempo, cuando su toque en el área chica de Estudiantes fue a parar al travesaño. Incluso, cuando el árbitro Roberto Ruscio marcó el penal para el Ciclón con el partido 0 a 0, se tiró el lance y le pidió a Saja que le dejara la ejecución; el arquero no accedió. Sin caer en el egoísmo, se lo notaba ansioso, por momentos empecinado en la búsqueda del registro. A la espera de su gol, como todos en la noche casi helada, Acosta había hecho méritos para irse como la figura del partido.
Fue un hito más dentro de la carrera singular de este artillero nacido hace 36 años en Arocena, Santa Fe. Su historia de amores y desamores con San Lorenzo nació el 6 de julio de 1988, el día de su debut ante Newell´s Old Boys, por la Copa Libertadores; en el medio local, la presentación fue un poco después, el 11 de septiembre de ese año. Y en nuestro fútbol, su primer grito ocurrió 16 días después, ante River.
Justamente frente al equipo de Núñez logró otra marca que ya guarda entre sus mejores recuerdos. Ocurrió el 4 de noviembre último, en el Monumental, cuando por la 12a fecha del torneo Apertura alcanzó el gol número 100 de su trayectoria. Esa tarde hizo dos tantos, y entre los flashes que anoche deben haber pasado por su mente también debe figurar aquel partido de 1988 ante San Martín, de Tucumán, cuando San Lorenzo ganó por 6 a 1 y él marcó cuatro goles.
"Estoy muy emocionado. Se lo dedico a mi pueblo, y también a mi familia, que me apoyó durante toda mi carrera", dijo, poco después de que a los 42 minutos el DT Rubén Insua lo reemplazó por Alexis Cabrera para que la gente le tributara su afecto con exclusividad. Reconocimiento para un goleador que ya está en la galería de los grandes del Ciclón.
Alberto Acosta marcó su primer gol con la camiseta de San Lorenzo el 14 de septiembre de 1988. Por la Copa Libertadores, esa noche el Ciclón se impuso por 1 a 0 a Guaraní, de Brasil, y pasó a la tercera rueda del certamen (en Campinhas había igualado en un tanto una semana antes).
