

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Una casa de familia como tantas que hay en la apacible Bella Vista. Y un día como ninguno en ese típico hogar de la zona. El cuarto donde se filmó el video que sumó más de 7.000.000 de visitas en YouTube estaba atestado. No mide mucho más que tres metros por tres, y en tan pequeño espacio había cuatro cámaras y diez periodistas, muchos de los cuales tiraban portarretratos al ingresar. Así fue la expectativa que despertó en los medios el debut en la B Nacional. Claro que no el de River, sino el del inefable Tano Pasman, el hincha que llegó al estrellato por su sufrimiento y sus improperios a raíz del primer partido de la promoción, contra Belgrano.
"La primera semana fue como estar en una coctelera. No sabía para dónde ir corriendo. Después fue calmándose e intenté seguir con mi vida normal. Ahora me reconocen por la calle y me mandan mensajes por Twitter y Facebook... Trato de tomar esto como algo bueno, sabiendo que en algún momento va a calmarse", contó a canchallena.com el hombre cuya vida de empleado de una imprenta se revolucionó en pocas horas a fines de junio. Por ahora, lejos está de la calma total. De hecho, caminar por su casa ayer a la tarde-noche era tropezarse con los cables de las cámaras de televisión. Hasta se molestó Facundo, el hijo que grabó el video, porque quería buscar unas plantillas en esa habitación y no podía pasar.
"Estás jugando con mi corazón, Alayes", reprochó Pasman cuando el defensor estuvo por perder la pelota. Fue la frase más colorida de una función a la que, con tanto intruso, le faltó espontaneidad. De hecho, hubo un punto de reunión de los medios –una heladería cercana–, para que luego el propio Tano los condujera a su casa. Es más: Cristina, su señora, la que aparece en la imagen llevándole un calmante, esperó a los periodistas con un servicio de catering...
"Te mata, River en el medio te mata", se complació el dueño de casa esta vez, mucho más relajado que en aquel día fatídico para su fanatismo. "Bien" fue la palabra que más repitió mirando el intenso 1-0 a Chacarita. Así y todo, lo vivió con euforia, aunque una euforia positiva en este caso. "En la primera semana [tras el descenso] sufrí muchísimo. Estuve muy triste. Y ahora en la B se sufre igual. Pero tengo la esperanza de que River resurja", afirmó.
En un momento se impacientó. Varias radios lo llamaban para que les contara cómo estaba viviendo la presentación de River, y no podía ver tranquilo el partido. Bueno, nunca puede verlos tranquilo. "Soy calentón, como cualquiera", reconoció. Y apagó el teléfono. No sólo eso quiso que se apagara: de a ratos pedía desactivar las cámaras para descargar los insultos o para fumar. "Vivo así los partidos. Por eso en su momento salí a hablar pensando que mucha gente podría haberlo tomado mal, pero por River siento mucha pasión. Es como si hablándole al televisor quisiera cambiar las cosas, pero en realidad no puedo", apuntó.
Algunas cosas sí cambió. Las charlas y un poco del tiempo de ocio de millones de personas que lo tomaron como un personaje de sus vidas. Al menos por unos meses.
Mirá cómo fue el encuentro entre Pasman y Charly García.



