Abran cancha

Paraná se prepara para recibir al fútbol grande: en el estadio Presbítero Grella, del Club Patronato, Unión y River jugarán pasado mañana en un choque que convulsionó a la capital entrerriana
Carlos Beer
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9 de mayo de 2003  

Paraná está convulsionada. Por un lado, la sociedad se conmueve con la tragedia de su vecina Santa Fe. Trata de colaborar en todo lo que pueda. Incluso, mitad solidaria y mitad beneficiada, la capital entrerriana da una mano para recibir al fútbol grande de primera división, ante la imposibilidad de los equipos santafecinos de jugar como locales en sus canchas. La ciudad se prepara para un movimiento inusual pasado mañana, cuando Unión y River jueguen por la 12a fecha del torneo Clausura.

Ayer por la mañana se realizó la inspección definitiva del estadio Presbítero Bartolomé Grella, del Club Patronato, con la presencia de su presidente, Osvaldo Tarzia, y del tesorero de Unión, Antonio Mántaras. También estuvo el intendente de la ciudad, Sergio Varisco, pues se sabe que, más allá de la urgencia, esto significará un movimiento de gente y dinero importante para Paraná. Al club le quedará un 6% de la recaudación, que se estima que puede llegar a los 130.000 pesos. Es decir, un ingreso de 7800, una cifra considerable si se tiene en cuenta que, fin de semana por medio, a la cancha donde Patronato juega por la liga local asisten tan sólo 700 personas. La mayor cantidad de gente desde que el estadio se remodeló, hace tres años, fue en un encuentro misionero, en 2000, con la presencia de 18.000 personas. Con entradas pagas, Joan Manuel Serrat convocó este año a 10.000.

Esta vez se espera que esté cubierta buena parte de las 21.700 localidades disponibles. Las dos cabeceras ubicadas detrás de los arcos, con capacidad para 8000 personas, serán destinadas a la gente de Unión. La tribuna lateral será para los hinchas de River: allí entran 12.000 personas. Y después habrá un palco enfrente, con ubicaciones para 1700 personas más.

Ante semejante movimiento de gente, la policía ya tiene previsto cómo será la seguridad. Habrá 500 efectivos disponibles, en una ciudad con 1500 agentes. El comisario Mario Córdoba será el encargado del operativo: "Esperamos poder tener un operativo exitoso", dijo. Se le sugirió si consultaría con colegas de otras jurisdicciones acostumbrados a recibir al fútbol grande para pedir consejos, pero Córdoba se negó. "Estamos preparados", dijo, en forma categórica.

Los ómnibus de River que lleguen de Buenos Aires no podrán detenerse en Entre Ríos hasta su llegada al estadio y tendrán un sistema de control de postas a lo largo de la ruta nacional 12, con efectivos de Islas, Gualeguaychú, Gualeguay, Victoria y Diamante.

Mientras Paraná se prepara para lo que algunos colegas de diarios de la ciudad definieron casi como la cobertura periodística de un Mundial, quedó en el aire la frase de Mántaras: "No tenemos ningún ánimo de jugar cuando todavía no sabemos con exactitud los resultados de la catástrofe. Pedimos no jugar, pero en la AFA nos dijeron que el torneo no se para".

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