Bayern Munich, el líder de la Bundesliga, jugó (y ganó) por primera vez en el pequeño estadio de Unión Berlín, referencia de la vieja Alemania

Una tribuna con paravalanchas, típica del fútbol de antes: en el estadio de Unión Berlín la mayoría de los hinchas ven los partidos parados. Hoy no pudieron alentar a su equipo en un duelo histórico: recibieron a Bayern Munich
Una tribuna con paravalanchas, típica del fútbol de antes: en el estadio de Unión Berlín la mayoría de los hinchas ven los partidos parados. Hoy no pudieron alentar a su equipo en un duelo histórico: recibieron a Bayern Munich Fuente: Reuters - Crédito: Hannibal Hanschke
Andrés Fernández
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17 de mayo de 2020  • 17:44

Con la reanudación de la Bundesliga, todos esperaban ansiosos el regreso del más ganador que tiene la competencia: Bayer Munich se presentó tras más de dos meses en la Liga que lo tiene como puntero. Luego de aquella victoria del 8 de marzo por 2 a 0 frente al Augsburgo, el campeón récord del fútbol alemán defendió su condición de líder y derrotó por 2 a 0 a Unión Berlín y mantiene así la ventaja de cuatro puntos sobre Borussia Dortmund. Los goles del triunfo los marcaron Robert Lewandowski, de penal, y el francés Benjamin Pavard, de cabeza.

Un dato saliente es que el polaco anotó su gol número 26, el cuarto desde esa vía, en los 24 partidos jugados hasta el momento. A falta de ocho jornadas, el delantero intentará igualar o superar la marca de 40 goles en una temporada de la Bundesliga que logró el legendario Gerd Müller en el torneo 1971/1972 y que sigue aún vigente. Algo que se ve difícil, pero no imposible.

El resumen del partido

Los locales, no pudieron contar con su entrenador, el suizo Urs Fischer, que con la autorización del club había abandonado la cuarentena por el fallecimiento de su suegro. Fischer, que fue reemplazado por su ayudante de campo Markus Hoffmann, se reincorporó ayer al aislamiento que realizan con el equipo y dio negativo a las dos pruebas protocolares de Coronavirus que se le realizaron por precaución. De todos modos, debido al protocolo, no pudo asistir al partido.

El resultado del partido fue justo, por situaciones de gol y manejo de balón. Para Union Berlín, de todas maneras, fue un partido histórico: nunca había enfrentado en su pequeño estadio al gigante de Alemania. El club que el año pasado ascendió por primera vez a la Bundesliga tiene un pasado íntimamente ligado a la historia del país.

La pandemia que ocasionó el coronavirus impidió que el partido se jugara en la fecha original, hace algo más de dos meses. La reanudación de la competición, sin público, no permitió que los hinchas asistieran al Alten Forsterei, su estadio, al que cada vez que su equipo se presenta lo colman 22.012 personas. Una particularidad: sólo hay 3.000 asientos, lo que convierte cada partido en un pequeño infierno, más típico del fútbol de otra época, con los espectadores parados, muy cerca del campo de juego.

Pavard festeja el segundo gol en el triunfo de Bayern Munich, que sigue siendo líder de la Bundesliga
Pavard festeja el segundo gol en el triunfo de Bayern Munich, que sigue siendo líder de la Bundesliga Crédito: Twitter Bayern Munich

Son los mismos fanáticos que en 2004 idearon una de las manifestaciones de amor más significativas: una crisis económica llevaba a Unión Berlín a su desaparición, pero entre todos organizaron una campaña para sacarse sangre, venderla y conseguir fondos para mantener en pie a la institución.

Fundado en 1966 por dirigentes que pertenecían al sindicato metalúrgico, tomó como punto de partida lo que era el Club Olympia Oberschöneweide. Ubicado en la franja oriental de la ciudad, el extendido Muro de Berlín lo dejó cara a cara con el Dynamo, el club vinculado a la Stasi, órgano de inteligencia de la República Democrática Alemana, como recrea el periodista Ezequiel Scher en un artículo.

La imagen permite ver una parte del estadio que no tiene tribunas
La imagen permite ver una parte del estadio que no tiene tribunas Fuente: Reuters - Crédito: Hannibal Hanschke

Estando en segunda división llegó a la final de la Copa de Alemania en 2001, en la que cayó por 2 a 0 contra Schalke 04. Como subcampeón, Unión Berlín tuvo la posibilidad de jugar la todavía llamada Copa de Europa. Un episodio ocurrido muy lejos de allí, en Nueva York, causó tal conmoción mundial por esos días que el partido de clasificación que debía jugar se suspendiera: habían caído las Torres Gemelas.

Por fin en la primera división de una de las mejores ligas del planeta, con 30 unidades, el equipo de los trabajadores de Berlín se mantiene siete puntos por encima de las posiciones de descenso. Con el Dynamo, su viejo rival, jugando en ligas regionales, el viernes visitará a su nuevo rival clásico: se correrá unos kilómetros para enfrentar al Herta.

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