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Y fue de San Lorenzo... Un premio por buscarlo siempre, por todos los caminos posibles. Fue de San Lorenzo al final, con dos goles de Nicolás Blandi en cuatro minutos. Así se definió un partido complicado que estuvo a punto de perder, lo que hubiese significado que las voces que se levantaron en los pasillos del Nuevo Gasómetro crezcan. Pero el 2-1 para el equipo de Bauza ante Rosario Central encuadra a la perfección en lo numérico, sirve para dejar en el olvido de la dolorosa derrota del domingo en el Monumental, y sirve para sumar y quedar segundo en la tabla del torneo Final a una sola unidad de Colón.
Más allá del resultado final, en el Nuevo Gasómetro hubo un partido de alto voltaje. Sobraron las llegadas en los dos arcos y hubo buenas actuaciones de los dos arqueros. Si bien en el fútbol no se puede hablar de justicia absoluta, en este caso es cierto que el partido mereció tener más tantos, porque la sensación del gol siempre estuvo rondando por ambas áreas.
San Lorenzo lo ganó cuando Central ya no tenía más piernas por el esfuerzo realizado y por jugar desde los 13 minutos del segundo tiempo con uno más por la expulsión de Rafael Delgado. El local hizo el gasto por buscarlo de entrada y cargar con el lastre de perder el partido desde el vestuario, por el gol convertido por Carlos Luna a los 3m del primer tiempo. Un golpe duro del que había que ver como se levantaba el equipo.
"Fue un partido difícil que se complicó por el gol que consiguieron ellos tan rápido", dijo Bauza sobre este encuentro clave. A San Lorenzo hay que reconocerle la búsqueda continua, como a veces no tienen otros equipos grandes. Es cierto que esa búsqueda muchas veces no tiene claridad ni juego limpio, lo que hace que el trabajo del director técnico reciba algunas preguntas.
Entonces, cuando los interrogantes comenzaban a multiplicarse, el olfato goleador de Blandi resultó determinante para cambiar esta historia. Cuando resonaban las versiones de alguna falta de entendimiento de los jugadores hacia el entrenador, llegó el primer gol tras un desborde de Héctor Villalba por la derecha que el goleador mandó a la red. O cuando se recordaba cierto malestar surgido en la dirigencia por un planteo algo cauteloso contra River, llegó la apilada de Ángel Correa del centro de la cancha a la izquierda para que nuevamente Blandi venza la resistencia de Mauricio Caranta. "Que se puede decir de Angelito... Le pegan patadas pero se las aguanta. Lo ganamos gracias a él", dijo Bauza sobre el habilidoso juvenil de San Lorenzo.
El final del partido encontró a la gente azulgrana muy eufórica. Así de efímero es el fútbol: el domingo pasado se multiplicaban los interrogantes después de la caída en el clásico. Es más: cinco minutos antes del final del encuentro, esos mismos interrogantes estaban más vigentes que nunca. Hasta que Villalba desbordó por derecha y Blandi acertó el primero. Y Correa hizo lo mismo por izquierda y Blandi volvió a acertar.
En lo numérico, San Lorenzo avanza. Sufrió un traspié, pero rápidamente se levantó y volvió a caminar. Quedó a una unidad de Colón en la cima del torneo Final y en la Copa sus posibilidades se encuentran intactas. Es cierto que el equipo titubea. Que la defensa sea cuestionada como sucedió en la conferencia de prensa y Bauza, un poco irritado, deba responderle a un periodista: "Esa es su opinión. El fútbol tiene varias miradas".
Así es el fútbol. Como la vida, todo pasa muy rápido. "Falta mucho pero vamos por buen camino", se animó a decir el director técnico anoche. El mismo entrenador que ya sabe lo difícil que es el mundo azulgrana, como el de todos los grandes, cuando no se suma. Pero las victorias tapan las dudas. Como siempre.
La Copa Libertadores es la prioridad para San Lorenzo. Ante Central hubo una escueta rotación con retoques en todas las líneas (entraron Mas, Romagnoli y Matos). Pero ahora vendrá un recambio masivo el domingo, ante Godoy Cruz y habrá varios jugadores que normalmente no son parte del equipo titular. Todo para llegar lo mejor posible para el choque del miércoles próximo ante Unión Española.
Central acumuló su tercera derrota seguida, ya que venía de perder 3-0 con Godoy Cruz, de visitante, y 1-0 con Colón, como local. La caída acentuó el enojo de Miguel Ángel Russo: "El partido se moría y lo teníamos. Por eso me voy con bronca", dijo el entrenador del conjunto rosarino. Y agregó: "No fue simple cerrar el partido. Peor todavía quedando con un hombre menos jugando en una cancha tan grande".
Norberto Speciale, el presidente de Rosario Central, se refirió a la sanción impuesta por la FIFA al club rosarino por los traspasos puentes. "Nosotros actuamos siempre de buena fe y hasta el momento desconocemos cuál es nuestra responsabilidad".



