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Los últimos antecedentes lo señalan como un candidato natural: ganó tres de los últimos cinco torneos. Y Boca será impulsado en este certamen por un sentimiento peculiar: la sed de desquite. El conjunto de la Ribera cayó por penales ante Once Caldas y el título se le escapó de las manos en 2004. Ahora marchará decidido en busca del reinado perdido.
Muchas cosas cambiaron en Boca desde aquella final... Ya no están Carlos Bianchi, el padre de una campaña internacional brillante, ni Miguel Brindisi, el sucesor que tuvo un paso fugaz y poco feliz. Jorge Benítez asumió como DT y se ganó el respaldo con la conquista de la última Copa Sudamericana.
El plantel también sufrió una metamorfosis; llegó el brasileño Baiano y le aportó una variante más a una defensa experimentada. Aunque el cambio más sustancial quizá se dio en la ofensiva, con la ida de Carlos Tevez a Corinthians, de Brasil, más el regreso de Marcelo Delgado y la incorporación de Rodrigo Palacio, uno de los más destacados en el verano.
2004
fue el último año que jugó la Copa; es el actual subcampeón: perdió con Once Caldas, de Colombia, en la definición por penales.
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son los títulos que ganó: 1977, 1978, 2000, 2001, 2003.
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son las veces que Boca participó en la Copa Libertadores
Jorge Benítez tendrá su primera experiencia como DT en la Copa Libertadores; como jugador fue campeón en dos oportunidades: 1977 y 1978, en ambas ocasiones con Boca.
Por el Grupo 8, debutará pasado mañana, en los 2549 metros de Cuenca, con Deportivo Cuenca, de Ecuador. Completan la zona Sporting Cristal, de Perú, y Pachuca, de México.
Por Jorge Benítez, entrenador de Boca
Me tocó ganar la Copa Libertadores durante dos temporadas seguidas (1977 y 1978) y es algo muy especial, único; es un torneo muy trascendente, prestigioso para todo futbolista. Además, la sensación de leventar ese trofeo resulta inigualable. Uno se siente grande, feliz.
Hoy estoy en la otra vereda, tengo otra responsabilidad como director técnico y cuento con un plantel numeroso e inteligente. Quiero convencerlo de que podemos luchar por la Copa Libertadores y por el torneo local a la vez. Tengo muy buenos jugadores. No hay titulares ni suplentes, pero sí una columna vertebral, como en todo equipo. Tengo jugadores con experiencia que no se cansan de ganar títulos y tengo talentos jóvenes que quieren destacarse y ganarse un lugar.
La Copa es una obsesión, pero es muy difícil alcanzarla. Los viajes son largos y el tiempo para la recuperación es corto. Tengo mucha fe, pero debo mantenerme con los pies sobre la tierra y la cabeza fría. Boca debe ganar todo lo que juega. Estamos en el año del centenario y, si todo sale bien, vamos a darle muchas alegrías a la gente.



