Benedetto se refirió a su festejo en la final de la Libertadores y después se quejó del nivel de Boca

Darío Benedetto enojado con el nivel de su equipo
Darío Benedetto enojado con el nivel de su equipo
Franco Tossi
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17 de enero de 2019  • 12:32

"Nos tomamos las vacaciones y sirvió para despejarse. Son muchas cosas que nos volvemos a jugar. Hay que hacer borrón y cuenta nueva, dar vuelta la página y pensar en lo que viene". Las palabras de Darío Benedetto en la previa del amistoso de anoche de Boca ante Unión, de Santa Fe, no fueron más que la exposición de una receta para superar la final de la Copa Libertadores perdida ante River. Porque lejos estuvo Boca de mostrarse fuerte en ese aspecto: dio la sensación de un equipo estancado emocionalmente, que terminó perdiendo 2-0.

Eso, claro, influye en lo futbolístico. Por eso es que ni siquiera hubo que esperar al final del encuentro para tener un diagnóstico. El propio delantero, una vez terminado el primer tiempo, cuando Boca ya perdía por 1-0, fue captado por las cámaras al descargar toda su frustración. En la reunión clásica sobre el círculo central, antes de que se dirigieran al túnel, le expresó a los compañeros su malestar: "Viejo, no se puede jugar tan mal". Y esa sentencia, en este caso, excede al técnico. El reproche es a un funcionamiento colectivo sin reacción.

El primer equipo del ciclo de Gustavo Alfaro tuvo a varios protagonistas que vivieron en carne propia la derrota más dolorosa de la historia azul y oro, en contradicción por lo expresado por Carlos Tevez tras el partido en Mar del Plata: "Hay un recambio muy grande y hay que tener paciencia. Fuimos cuatro o cinco los que jugamos en Madrid". Esteban Andrada , Carlos Izquierdoz , Lucas Olaza , Wilmar Barrios, Sebastián Villa , y Benedetto , casi una formación entera. En consecuencia, la cara del Boca 2019 arrancó deformada: un equipo que no tuvo juego, ataque, llegadas ni gran resistencia. Sobre todo, no tuvo espíritu.

Entonces fue lógico arrancar el nuevo año con el pie izquierdo. Un tropiezo que habrá que analizarlo con la vara justa: es apenas el debut de un nuevo entrenador, con un equipo en el que, además, se probaron algunos nombres. Sin embargo, ahí puede estar la otra clave para justificar el momento anímico del xeneize. Porque, se dice, toda nueva etapa de renovación enciende las ilusiones, aparece la rebeldía y descomprime todo aquello que antes no se podía sacar de encima. No obstante, Boca jugó ayer como si Guillermo Barros Schelotto continuara en el banco de suplentes. Sin poder salir mentalmente de la pesadilla del Bernabéu.

El gesto de Benedetto a Montiel, revivido ayer por el propio delantero antes del partido de Boca contra Unión.
El gesto de Benedetto a Montiel, revivido ayer por el propio delantero antes del partido de Boca contra Unión. Crédito: Twitter

Tanto golpeó esa inolvidable final, que, incluso, Benedetto no tuvo inconvenientes en hablar sobre el gesto que le hizo a Gonzalo Montiel al momento de su gol en Madrid, el del 1-0, cuando le sacó la lengua con una expresión que se convirtió en meme constante para cada situación futbolística o cotidiana. "No me arrepiento, pero al mismo tiempo ni siquiera sé por qué lo hice. No sabía cómo festejarlo por la emoción y la ira. Como dijo él, son cosas que quedan en la cancha. No fue con intención de burlarme", expresó.

Muchos ya lo habían visto en el comienzo de la pretemporada. Cuando el 3 de enero se reencontraron en el Complejo Pompilio para llevar adelante la primera práctica al mando del entrenador rafaelino, desde las entrañas del club ya hacían conocer el estado de los jugadores. Con el ánimo por el suelo y la cabeza en otro lado. Con los días fueron apareciendo las primeras sonrisas, con un Alfaro que siempre entendió con lo que se iba a encontrar en el vestuario y actuó en consecuencia: llevó adelante un ambiente de trabajo serio, pero al mismo tiempo con algo de humor para levantarlos de a poco. No es casualidad que Nicolás Burdisso , director deportivo, lo haya ido a buscar: se enfocaron, más que nada, en alguien motivador. Y por ese camino va, aunque seguro llevará su tiempo.

Boca arrancó con el pie izquierdo. Y los nombres parecen no poder salir del Santiago Bernabéu.

Pablo Pérez y su posible llegada a Independiente

Pablo Pérez fue uno de los tantos jugadores (Nández, Jara y Mas) que no viajaron a Mar del Plata para ser cuidados, teniendo en cuenta la explicación de Alfaro: "Están cerca de ser transferidos". Ayer trascendió que el club interesado en sumarlo es Independiente, por pedido de Ariel Holan .

El destino de Pablo Pérez estaría en Independiente
El destino de Pablo Pérez estaría en Independiente Fuente: AFP - Crédito: Juan Mabromata

No obstante, será cuestión de que ambas instituciones se pongan de acuerdo en los números: la intención primordial de Boca es venderlo y en el Rojo aseguran que buscan un préstamo. Aunque lo que priorizan los dirigentes boquenses es su salida, a partir de la sentencia de que lo del volante de 33 años es un ciclo cumplido, tras cuatro años en la institución.

"Es muy posible que Pablo vaya a Independiente. Lo resolverá en estos días Burdisso con su representante", aseguró Christian Gribaudo, secretario general del xeneize.

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