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BRASILIA.- Imponente, así se ve a lo lejos el estadio Nacional, donde mañana, desde las 13, la Argentina se medirá ante Bélgica, por los cuartos de final del Mundial. Se trata de un escenario particular: es el más caro de la Copa del Mundo, la segunda cancha de Brasil en cuanto a capacidad y está ubicado en una ciudad en donde los mejores equipos son de cuarta división.
Brasilia fue fundada en 1960 para ser capital de Brasil, con el diesño urbanístico de los arquitectos Lúcio Costa y Oscar Niemeyer. Incluso, la remodelación del estadio Nacional respetó esos preceptos. El problema para el fútbol de esta ciudad es que quienes viven aquí son personas de otras partes del país que vinieron a trabajar en los ministerios y ya están identificados con otros equipos.
"Brasilia es una ciudad nueva. La población siempre apoya clubes de afuera y eso dificulta el crecimiento de una hinchada local", le dijo a la agencia de noticias AFP Regis Carvalho, gerente deportivo del Brasilia F.C, de la cuarta división, la misma en la que está el Brasileirense, otro de los equipos de la zona, y Gama, que lucha por volver a la Serie D.
Los partidos del Mundial que se disputaron en Brasilia fueron los siguientes: Suiza 2 vs. Ecuador 1, Colombia 2 vs. Costa de Marfil 1, Brasil 4 vs. Camerún 1, Portugal 2 vs. Ghana 1, Francia 2 vs. Nigeria 0, mañana el encuentro entre la Argentina y Bélgica y el sábado próximo el match por el tercer puesto. En total, siete juegos
El antiguo Estadio Nacional Mané Garrincha, inaugurado en 1974, fue demolido para ser remodelado. Por dentro, quedó totalmente distinto, parece un plato volador con ese gran techo metálico, más nuevas tribunas y un rebaje del césped para mejorar la visión desde todas las ubicaciones. La capacidad pasó de 45.000 a 70.000. Todo eso costó unos 900 millones dólares, la inversión más alta en un estadio de fútbol después de Wembley, obviamente hay sospechas de corrupción por el presupuesto.
Aquí, muchos se preguntan qué pasará luego del Mundial con este estadio, que pasó a ser el segundo de mayor capacidad de todo el país, sólo por debajo del Maracaná. Será utilizado para recitales y otros espectáculos, pero como escenario de fútbol difícilmente pueda llenar sus casi 70.000 butacas como en la Copa del Mundo. Según un estudio de 2013, el promedio de hinchas de ese año en los estadios del Distrito Federal fue de 1176 espectadores por partido. Desde que esta cancha, se remodeló, fue sede del partido inaugural de la Copa Confederaciones el año último y hubo un recital de Aerosmith en octubre. Se mudaron partidos de equipos fuertes de Brasil como Flamengo, pero para el futuro todo conduce a un nuevo elefante blanco.



