Bruno Zuculini, el primero en desconfiar de sus compañeros en River

Christian Leblebidjian
Bruno Zuculini, recuperando la pelota ante Joazhino Arroe, de Alianza Lima
Bruno Zuculini, recuperando la pelota ante Joazhino Arroe, de Alianza Lima Crédito: @CARPoficial
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12 de abril de 2019  • 23:59

Un plantel debe creer en su entrenador. No solo en el mensaje sobre el estilo de juego, sino también desde la forma de conducir, desde las evaluaciones internas hasta la definición de las titularidades en función de los méritos acumulados en las semanas de entrenamientos y la sumatoria de partidos. Eso sucede en River con Marcelo Gallardo.

El DT genera una competencia interna en la que todos terminan potenciados. Hay una exigencia alta desde la mentalidad y la preparación, pero (al mismo tiempo) todos saben que juega el que está mejor. Y eso incluyó (e incluye) a referentes como Jonatan Maidana y Leonardo Ponzio, los principales abanderados del exitoso ciclo del Muñeco. No por nada, luego de ganar la Copa Libertadores 2018 en Madrid, ante Boca, el DT los elogiaba pero al mismo tiempo dejaba en claro el mensaje: "Si Maidana y Ponzio siguen jugando es porque son los primeros en entender que no se pueden relajar, que siguen respondiendo a la exigencia que pide River".

Así como en un momento Santos Borré le ganó la pulseada a Ignacio Scocco (y ahora parece que Matías Suárez haría lo propio con el colombiano), así como Martínez Quarta había tenido la chance en lugar de Maidana (aunque no la había aprovechado del todo), así como entre Enzo Pérez, Palacios, Pity Martínez, Nacho Fernández y Quintero se repartían los cinco nombres para adueñarse de los tres puestos restantes del medio campo en el 4-1-3-2 que suele usar habitualmente Gallardo, las plazas que quedan entre el N° 5 y los dos delanteros, ahora Bruno Zuculini se quedó con la titularidad de un histórico como Ponzio.

Ante Alianza Lima, en la cancha de River, por la Copa Libertadores, Bruno Zuculini tuvo una eficacia del 94% en los 87 pases que dio (según los datos de Opta). Fue el segundo jugador con más pases, detrás de Enzo Pérez (107)

Gallardo lo ve mejor y juega el exRacing. No quiere decir que pueda dormirse en los laureles, pero Zuculini se viene defendiendo con tenacidad y esfuerzo para ser el jugador que más piensa en recuperar la pelota cuando River todavía está atacando. Y también le aporta soluciones como líbero, como ante Inter (siendo último hombre por detrás de Montiel y Pinola), cuando Gallardo modificó el esquema 4-2-2-2 para pasar al 3-3-2-2 en la búsqueda de revertir el 0-2. Si todos atacan, Zuculini es el primero que desconfía de sus compañeros. ¿Falta de compañerismo? Todo lo contrario: el primer defensor debe ser el que esté preparado para actuar en el momento que la jugada lo pida.

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