De 2015 a 2018, los cinco jinetes de River que repitieron su éxito en la Copa Libertadores

Maidana, Mayada, Pity Martínez, Mora y Ponzio, con el trofeo que los tiene como emblemas
Maidana, Mayada, Pity Martínez, Mora y Ponzio, con el trofeo que los tiene como emblemas Crédito: Prensa River
Juan Patricio Balbi Vignolo
(0)
26 de diciembre de 2018  • 22:54

River vive un sueño del que no quiere despertar. Quizás en Núñez algunos todavía se pellizcan para saber si todo lo que sucedió en los últimos años es real. El polvo mordido se transformó en gloria eterna para posicionarse como nunca antes en la historia. Un panorama totalmente impensado cuando los fanáticos millonarios brindaron por un futuro mejor, a fines de 2013, tras la asunción del presidente Rodolfo D’Onofrio .

En cinco años de gestión, River conquistó 11 títulos (cinco locales y seis internacionales). Los dos primeros con Ramón Díaz; los nueve restantes, bajo la tutela de Marcelo Gallardo , que ya superó la cifra de logros internacionales organizados por la Conmebol y/o la FIFA –cinco– que poseía el club antes de su llegada. Además, igualó la cantidad de Copas Libertadores: eran dos, ahora son cuatro.

Para el Muñeco, que había conquistado América como jugador en 1996, hay cinco jugadores que siempre tendrán un lugar de privilegio. Aquellos emblemas con los que disfrutó de la doble gloria en la Libertadores: los experimentados Leonardo Ponzio , Jonatan Maidana y Rodrigo Mora ; Gonzalo "Pity" Martínez –su jugador fetiche– y el versátil Camilo Mayada .

A los 37 años, Ponzio acumula doce títulos y nueve años en River: el primer ciclo se interrumpió en 2009 con la venta a Zaragoza. Dejó una buena primera imagen en aquella temporada 2007/8, pero desde su regreso en enero de 2012 para lograr el ascenso empezó a moldear su actual lugar de privilegio: los años lo terminarán por consagrar como uno de los grandes ídolos históricos. Hoy le quedan seis meses de contrato por delante y deberá decidir si continúa o no.

En la Copa Libertadores 2015, Leo jugó nueve partidos –todos como titular– y en tres fue al banco. En las definiciones mano a mano, siempre jugó desde el arranque, excepto en el desquita de las semifinales ante Guaraní, de Paraguay, por una suspensión. En el reciente título, disputó 12 de los 14 encuentros –siempre titular– y faltó en la vuelta de los 8avos ante Racing –fue expulsado en la ida– y en el partido final en la Bombonera, con Boca, por lesión.

Con 34 años, Maidana vive una situación parecida. Llegó a Núñez en junio de 2010 y estuvo en el cielo y también el infierno. Hace ocho años y medio que es líder y voz de mando del equipo; su contrato también termina dentro de seis meses, aunque aún no hay precisiones sobre su futuro. Pese a eso, siempre dejó en claro que está a gusto.

Del quinteto, el zaguero es el que más jugó: fue titular en los 14 juegos de la Libertadores 2015 y disputó 13 de los 14 partidos en 2018; se ausentó ante Racing, en Avellaneda, por acumulación de tarjetas amarillas. Idolatrado por los hinchas, tendrá para siempre el respeto y el cariño del mundo River. Con Ponzio, son las reales cabezas del grupo.

Otro de los que sobrevivió fue Mora. Ayer pieza fundamental, el uruguayo es hoy arma de recambio. Arribó al club en agosto de 2012 . No estuvo en el primer semestre de 2014, Ramón Díaz no lo tuvo en sus planes y se marchó a Universidad de Chile, y a su regreso fue determinante en la conquista de la primera Libertadores del ciclo Gallardo: titular en 13 de los 14 partidos, marcó cuatro goles y solo se perdió la final ante Tigres, por un desgarro.

Este año, luego de volver tras su operación en la cadera, el delantero charrúa jugó seis partidos (tres como titular) y anotó un gol en el 2-2 con Flamengo en el debut. Tiene vínculo hasta junio de 2020 y lo más probable es que continúe en las filas del Muñeco.

El único que ya no estará será Pity Martínez, el habilidoso que pasó de cuestionado a amado. Llegó en enero de 2015 y, en sus dos primeros años, el volante fue más silbado que aplaudido. Pero Gallardo siempre tuvo algo en claro: debía bancarlo hasta el final. Y funcionó.

El Pity pasó de sus 12 partidos –cinco de titular– sin goles en 2015 a ser una de las grandes figuras en la conquista de este año, con tres goles en 10 juegos (nueve desde el inicio) y enseñando un nivel superlativo. De los ocho encuentros decisivos, se perdió las vueltas de los octavos con Racing y de los cuartos con Independiente, ambas por lesión. Se despidió en el Mundial de Clubes, su nueva casa será a Atlanta United, de la Major league Soccer, que pagará los 15 millones de euros de su cláusula de contrato.

El último eslabón de la cadena es Mayada, un hombre que pocas veces se lleva los flashes pero que siempre resultó una herramienta fundamental para el DT. De perfil bajo, solidario y trabajador, tanto en 2015 como en 2018 aportó alternativas necesarias para el equipo.

El volante tuvo un papel más protagónico en la primera Copa: fue titular en la final en el Monumental con Tigres y participó de 10 partidos (solo dos de titular). Y este año, aunque jugó menos –ingresó en cinco juego–, anotó un gol agónico y fundamental frente a Flamengo para el 2-2 en Brasil. En la final frente a Boca en Madrid reemplazó a Montiel, a falta de 15 minutos, y en el segundo tiempo del suplementario le dio el pase a Quintero para enfilar el triunfo.

En la imagen de los cinco con el trofeo en el avión hay una característica que se repite en cada uno de los rostros: la sonrisa. Nadie nunca podrá borrar esa felicidad por duplicado.

ADEMÁS

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.