Collina, aislado y sin recibir visitas ni llamadas de teléfono

El árbitro del partido decisivo
(0)
29 de junio de 2002  

YOKOHAMA (De nuestros enviados especiales).– El árbitro italiano Pierluigi Collina, que dirigirá mañana la final del Mundial entre Alemania y Brasil, aseguró que no tiene presión por los malos arbitrajes en casi todo el Mundial. “Mi misión no es restituir la imagen de los árbitros, duramente cuestionados. Yo tengo otro objetivo: estar en una final es muy importante y lo único que tengo que hacer es cumplir con mi obligación lo mejor posible”, manifestó.

El juez está aislado, ubicado en la Okura Akademia Park Hotel, sin recibir visitas ni llamadas de teléfono. “Sé que tengo que tener los pies en la tierra. Ya dirigí muchos partidos importantes, pero una final de un Mundial es diferente. Hay que estar bien preparado física y técnicamente”, comentó.

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Usa gratis la aplicación de LA NACION, ¿Querés descargala?