Como cada vez que pierde, Boca sale al mercado para curar heridas: qué nombres quiere Alfaro

Alfaro ya tiene varios nombres en mente
Alfaro ya tiene varios nombres en mente Crédito: @BocaJrsOficial
Franco Tossi
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3 de junio de 2019  • 23:59

El regreso de Boca a Buenos Aires no fue con el mejor semblante. Está claro que el objetivo no era volver de Córdoba con las manos vacías tras la final perdida ante Tigre y comenzar las vacaciones con una sed de revancha que tendrá que esperar un mes y medio para intentar saciarla. Aunque no todos podrán descansar: los dirigentes apostarán, en el último mercado de pases de Daniel Angelici como presidente, a la búsqueda de nombres nacionales de peso que militan en el exterior para ir en busca de la Copa Libertadores y dejar atrás tantas frustraciones.

La derrota no modifica la agenda prevista. Esta semana, el cuerpo técnico y los dirigentes afinarán el lápiz para definir los posibles refuerzos y tratar de asegurarlos lo antes posible, para que la puesta a punto y la adaptación al grupo y al club sean inmediatas. Gustavo Alfaro fue muy claro en suelo cordobés: "Volvemos a jugar a finales de julio y el mercado europeo dura hasta agosto. Yo no puedo esperar que se concrete alguna salida del plantel para buscarle reemplazante, porque pierdo tiempo". En ese sentido, entrelíneas se lee que Boca precisa alternativas para cubrir las posibles idas de Nahitan Nandez y Darío Benedetto, fundamentalmente. Y de Cristian Pavón, aunque el gran semestre de Sebastián Villa y los diferentes dibujos tácticos que probó el entrenador permiten descartar un nuevo extremo derecho de la columna de las urgencias.

"La idea es incorporar tres o cuatro nombres. Queremos volantes, uno de juego y otro por afuera, y un zaguero", le aseguró a LA NACION una fuente del club, aunque las prioridades son los primeros dos puestos. Por eso es que ayer empezaron a surgir nombres propios, como los de los recientes mundialistas Maximiliano Meza (exIndependiente y actual Monterrey, de México) y Eduardo Salvio, jugador de Benfica, de Portugal.

Aunque sorprenda, otra vez apareció el nombre de Daniele De Rossi para sumarlo para los octavos de final de la Copa Libertadores. "El que abrió la puerta fue él", declaró el manager Nicolás Burdisso, ex compañero del italiano en Roma, poco antes de la final con Tigre. Y amplió: "La semana que viene me dará una respuesta".

El que se inicia es también un mercado de pases muy especial desde lo político. Será la última vez que Angelici levante o baje el pulgar para definir incorporaciones, antes de las elecciones de diciembre. De sus decisiones dependerán quiénes llegan y quiénes se irán, y eso tendrá impacto directo en los resultados deportivos del segundo semestre, en el que solo dos competencias entregan una vuelta olímpica antes de los comicios: la Libertadores y la Copa Argentina. Y es más que claro que la obsesión, deportiva y dirigencial, es lograr al menos un título internacional en los 8 años de gestión.

Esa urgencia es la que a la vez potencia la posibilidad de que vuelva un histórico del club: Ever Banega. De solo nombrar al volante del Sevilla, queda expuesto el poder económico del club de la Ribera. En Boca aseguran que todo depende de sus ganas de regresar: la compra del pase no sería un problema, pero el rosarino de 30 años debería aceptar una importante diferencia económica con respecto al altísimo sueldo que gana en España. Por eso, por estas horas se rumorea otra alternativa de similares características: Javier Pastore, jugador de Roma.

¿Por qué se mencionan tantos centrocampistas? Quedó en evidencia que el plantel no parece estar equilibrado. Frente a las múltiples variantes en ataque aparece un mediocampo que, con las suspensiones del uruguayo y de Marcone, se desarmó. En la final, Campuzano lo intentó y Capaldo recién está dando sus primeros pasos con la camiseta azul y oro.

Pretemporada en Sarasota

No será una pretemporada más. Porque la Copa América condiciona el trabajo y le impide a Alfaro contar con todos sus futbolistas, debido a que Esteban Andrada, Nandez y Junior Alonso competirán en el torneo continental defendiendo la valla argentina, el mediocampo uruguayo y la defensa paraguaya, respectivamente. En cambio, las no convocatorias de Fabra, Campuzano y Villa generaron cierto alivio en el cuerpo técnico.

El caso del lateral izquierdo abre más de un interrogante. Si bien Alfaro siempre manifestó que para él un futbolista que sufre una lesión como la de Fabra demora al menos un año en recuperar su ritmo ideal, lo cierto es que ante la consolidación de Emmanuel Mas y la falta de compromiso que le endilgan al defensor, es muy probable que sea negociado. De concretarse, Boca perderá una pieza importante que suma mucho en el juego ofensivo por izquierda.

El plantel, ahora licenciado, volverá a encontrarse el 17 de junio en el complejo Pompilio. Como ocurrió hace un año, la parte más intensa de la preparación volverá a realizarse en Sarasota, Estados Unidos. Allí está programado un amistoso para 3 de julio con América, en Atlanta, y tres días más tarde ante Chivas, en Texas. Esos dos equipos mexicanos se enfrentarán también con River y por eso surgieron versiones de que podría organizarse un cuadrangular que dé lugar al primer superclásico post-Madrid.

Una vez concluida la actividad en Estados Unidos, Boca se enfocará en el primer partido oficial: el 24 de julio debe visitar a Atlético Paranaense, en Curitiba, por la ida de los octavos de final de la Libertadores.

El desafío será, como siempre, lograr la armonía interna del grupo. Que ese cúmulo de individualidades que bien sabe resolver diversos momentos de un partido, terminen de ensamblarse y funcionen como una pieza única, conscientes de que nadie se salva solo, sino con la fuerza de un equipo. Y ahí es donde hasta ahora viene fallando Boca.

Buffarini, lesionado

La fuerte entrada de Walter Montillo al comienzo de la final de la Copa Superliga no solo condicionó físicamente a Julio Buffarini por el resto de los minutos que estuvo en el campo hasta que fue reemplazado, sino que le provocó una importante lesión. Los estudios de ayer revelaron que el lateral sufrió un esguince grado 2 en la rodilla izquierda. Evitará pasar por el quirófano, pero le espera una rehabilitacion que le demandará alrededor de 40 días. Buffarini, a la salida de la clínica, manifestó su malestar: "La patada me sacó de la final. Sentí un dolor muy fuerte, me agarró en el aire. Seguí porque era una final, pero los médicos me dijeron que era un riesgo, por eso salí en el segundo tiempo. Si le sacaban la roja a Montillo, otra hubiera sido la historia. Pero el árbitro Pitana no dijo nada, ni amarilla le mostró. Sin dudas, era para expulsión".

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