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Los hinchas de Racing prepararon una verdadera fiesta para el clásico con Independiente. Por eso la Guardia Imperial sacó la bandera que se estrenó en este torneo y que cubre toda la bandeja local con 70 metros más de tela. Por eso ahora la bandera tiene 280 metros y dos escudos característicos de la hinchada de la Academia.
El componente emotivo que se desata con la conquista de un clásico supera cualquier razonamiento inmediato. Embriaga sentirse superior al rival. Es el éxtasis de la victoria lo que queda como registro. Es que para Racing eran demasiados los elementos que lo ponían bajo presión: cuatro encuentros sin ganar en el Clausura (con tres derrotas), seis años sin vencer a Independiente y era la última chance para mantener viva la ilusión de pelear por los primeros puestos del campeonato. En medio de este escenario, lo que consiguió la Academia fue más valioso que tres puntos: fue fiel a su idea. Respetó su estilo, ese que le imprimió su entrenador desde que comenzó a desandar el año. Ese que le dio una identidad con tinte plenamente racinguista: juega bien, merece ganar, tuvo carácter, pero todo con una cuota de sufrimiento.
"Estoy contento por la forma en que se ganó, porque nos dimos cuenta de que podemos generar situaciones en cualquier momento. Éste es un club grande y debemos pensar a lo grande. Yo siempre aspiro a cosas grandes y estamos en un club que tiene la jerarquía para pensar hacia arriba." Las palabras de Miguel Ángel Russo guardan un mensaje que para el entrenador del conjunto de Avellaneda resulta casi tan importante como haber ganado el clásico. Sabe bien el conductor de Racing que él es parte importante de lo que muestran sus jugadores en el campo. En el Cilindro se advirtió la impronta del técnico, con evidentes gestos para transmitir serenidad en medio de la tensión y pidiendo que no se alterara el plan trazado para el choque ante los Rojos. Con Claudio Yacob como estandarte y Patricio Toranzo como su mejor intérprete, encontró la fórmula.
"La verdad es que creo que el mérito fue de todo el equipo, por la actitud con la que jugó durante todo el partido y por la disciplina táctica. Pero también me parece necesario destacar el gran trabajo de Lugüercio, Gutiérrez y Hauche. Ellos hicieron un buen partido. Quizá debimos ganar por más goles. Racing fue superior y logramos cristalizarlo en la red. Hacía falta un triunfo así y en un clásico. Sirve para seguir creciendo como equipo." La actuación individual de la Academia le devolvió al técnico de Racing la confianza. Quizás allí radica la clave de este equipo que Russo formó pensando en luchar por el título. Tal vez por eso el DT se sintió reconfortado con lo que expusieron sus muchachos ante los Rojos. Sabe también Russo que no fue casual lo que sucedió en el clásico, sino la consecuencia de lo que hizo hasta esta 10» fecha, porque "su" Academia mostró sus atributos en varios encuentros del campeonato y ante Independiente simplemente mostró más de lo mismo para poder jactarse de que lo doblegó con argumentos.
"Queríamos ganar por muchas cosas, pero es la gente quien tiene que disfrutar. Nosotros debemos seguir para adelante, porque estamos en una instancia del torneo en la que cada partido puede definir para qué vas a estar en el campeonato", agregó Russo. No eludió, como tantas veces, las referencias acerca de las aspiraciones de su equipo de cara al título del Clausura. Pero el técnico sabe también que debe manejar la ansiedad de propios y ajenos, porque después de haber goleado (4-0) a Colón, en Santa Fe, también se habló de las buenas armas de su equipo y después se encadenaron cuatro juegos sin ganar. "Ésta será la semana más difícil de todas, porque muchos van a pensar que ya estamos ahí y yo no quiero quedarme con esto. Ni antes estábamos tan mal ni ahora todo es perfecto."
Celebran en la Academia. Se animan a soñar. Y sustentan sus ilusiones en un equipo que sabe a qué juega. Que después de mucho tiempo cuenta con 11 futbolistas que tienen una identidad; eso, para Racing, es un acontecimiento tan importante como haberle ganado a Independiente.
Los hinchas de Racing prepararon una verdadera fiesta para el clásico con Independiente. Por eso la Guardia Imperial sacó la bandera que se estrenó en este torneo y que cubre toda la bandeja local con 70 metros más de tela. Por eso ahora la bandera tiene 280 metros y dos escudos característicos de la hinchada de la Academia.
"Los clásicos siempre tienen que ganarse. Demostramos que este equipo está muy bien dotado. Racing es uno de los equipos que mejor juegan"
"Los clásicos te dejan en la historia y nosotros ya quedamos en la historia. Logramos mostrar en la cancha lo que planeamos durante la semana"
"El equipo supo cómo jugar y ganar el partido. Hicimos un gran encuentro y jugando bien. No lo ganamos de casualidad, lo ganamos bien"
"Miguel [Russo] fue claro y nos dijo que teníamos que mantener la calma y seguir manejando la pelota. Ésa era la forma de ganar, ésa es nuestra manera de jugar"
Licht, que reaparecía tras ser expulsado contra Tigre, volvió a ver la tarjeta roja por un "planchazo" a Pérez. Cuando cumpla la sanción le quedarán cuatro amonestaciones, la misma cantidad que tienen Yacob, Gutiérrez y Martínez. Licht podría ser reemplazado por Lluy. Andrés Silvera llegó a la quinta tarjeta amarilla y le espera una fecha de suspensión.
El delantero de Racing había jugado todos los minutos en las 9 fechas anteriores. Ayer fue reemplazado por Franco Zuculini a siete del final.
De local, Racing sólo le había ganado angustiosamente (4-3) a Olimpo. Acumulaba derrotas contra Boca, Estudiantes y Tigre.

