El catálogo de Edgardo Bauza para el nuevo San Lorenzo

Bauza con Tinelli y Lammens en la nueva era del Ciclón
Bauza con Tinelli y Lammens en la nueva era del Ciclón Fuente: Telam
La Libertadores es la obsesión y para ganarla el flamante DT lanzó su apuesta. Los pilares serán la experiencia, el equilibrio, Romagnoli como bandera y Blandi como referencia
Ariel Ruya
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6 de enero de 2014  • 22:29

Es un caso extraño. San Lorenzo , el campeón del torneo Inicial, regresa al trabajo en el magnífico Sofitel, de Cardales, pero el foco no son los ganadores. Ni los pibes, ni los grandes: ni siquiera el recuerdo de lo reconfortante que sucedió apenas días atrás. Está Matías Lammens , el presidente. También, Marcelo Tinelli , el vicepresidente, y hasta Bernardo Romeo , el manager, en la presentación de un nuevo modelo de conducción. La intempestiva salida de Juan Antonio Pizzi queda en el pasado: es el tiempo de Edgardo Bauza , que regresa a su tierra siete años más tarde, con un gran desafío: potenciar a un campeón. Hacer crecer, madurar, despegar desde el campo internacional. Es un caso atípico: casi no se charla de aquella vuelta olímpica. El protagonista excluyente es el viejo símbolo de Rosario Central. El campeón de la Copa Libertadores con la Liga Deportiva Universitaria en 2008. Por ello, entre otros asuntos, es el capitán del otro lado del campo de juego del nuevo Ciclón.

Bauza parece serio, estructurado, metódico. En la intimidad, sin embargo, es un bromista típico de stand up. "A los técnicos sólo nos llaman cuando hay un quilombo de novela. Esto es atípico", responde. Esa fulera palabra que empieza con q, la repite cada vez que puede. Cuando define a la Argentina, cuando define al fútbol argentino, cuando define la crisis de un equipo sin patrón. No es este caso, claro. Bauza, entonces, cambia drásticamente el chip de la presentación. Confecciona, apenas se presenta con el plantel, antes, durante y después del triple turno, un catálogo con cinco obsesiones, necesidades de primerísima urgencia. Es metódico: lo lleva en el cerebro, en la computadora portátil, en la charla de café, en el primer contacto con el plantel.

Primero, claro, la obsesión. Bauza es presentado para ganar la Libertadores . "Sabe cómo ganarla", dice Lammens. "Desde que llegué, en Ezeiza, en la calle y hasta hace un rato, todos me piden lo mismo: que ganemos la copa. Los hinchas son pasionales, está bien que sueñen. Y nosotros tenemos que trabajar en consecuencia", cuenta. Al rato, insiste: "Si bien la prioridad es la Copa por lo que significa, todo es importante como el torneo local y la Copa Argentina . Yo no quiero renunciar a nada, no entiendo este deporte de otra forma que no sea ganar todo lo que se juegue". Y más tarde, rubrica: "Estamos muy conformes con el plantel, ha sido el mejor del último semestre, pero estamos hablando sobre la posibilidad de potenciarlo para disputar la Libertadores".

Que la Libertadores se gana "con convicción". Que también se logra "con hombres con experiencia". Que los pibes como Correa y Villalba deben jugar igual en el Maracaná que en el Bajo Flores. Que acepta el desafío y diagrama el semestre en función de ello. Espera, ansioso, el Grupo 2: Unión Española (Chile), Independiente del Valle (Ecuador) y Botafogo o Deportivo Quito ya están en el horizonte.

El sumario de Bauza sigue con otros cuatro elementos. Importantes, decisivos, esenciales. La experiencia como valor supremo: los pibes van a seguir teniendo pista como en la era Pizzi, aunque su espacio será un poco más acortado. A Bauza le agrada la explosión ofensiva de tiempo atrás, pero no se engaña: para alzar la copa, considera que hace falta "equilibrio". Su trabajo, en un principio, será ése: intercambiar conceptos del mediocampo para atrás. Adiós al romanticismo, bienvenido el pragmatismo.

"Es un plantel rico y pueden jugar con una línea de 3, 4 o 5 sin problemas", explica. No está ansioso por el ataque, prefiere analizar variantes defensivas. Los cambios de sistema, por ejemplo, serán parte de la nueva fisonomía: el equipo, según las circunstancias, defenderá el pellejo con esas tres posibilidades, aun durante el mismo partido. Trabajos, repentizaciones, en ese sentido.

La prioridad, la Libertadores. La experiencia, como valor supremo. El equilibrio, como necesidad. Y ahora, para acabar con el inventario inicial, dos nombres fundamentales para lo que vendrá. Leandro Romagnoli fue un símbolo para Pizzi. ¿Para el Patón? También: "Romagnoli es un jugador importante del plantel; es un ídolo del club y como tal intentaremos aprovecharlo en todo momento. Este tipo de jugadores no son importantes sólo cuando juegan, sino ya estando en el plantel por todo lo que transmiten". De ayer a hoy, el mismo concepto que en la anterior conducción.

Lesionado el uruguayo Cauteruccio , está confirmado Nicolás Blandi , que empezará como la gran cara nueva del flamante Ciclón. Casi 1.850.000 dólares por la mitad del pase del delantero de Boca, que tuvo una pequeña molestia en la última práctica xeneize y que bajó drásticamente sus pretensiones económicas para jugar en San Lorenzo. Para jugar la Libertadores, la locura de siempre. Y hoy, mucho más.

Por: Ariel Ruya
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