El método Dabove: cómo pasó de estar último con Argentinos a ser puntero de la Superliga

Diego Dabove llevó a Argentinos a lo más alto de la Superliga: "No me imaginaba estar puntero"
Diego Dabove llevó a Argentinos a lo más alto de la Superliga: "No me imaginaba estar puntero" Crédito: Daniel Jayo
Christian Leblebidjian
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20 de octubre de 2019  • 09:00

Diego Dabove lo puso de pie a Argentinos. Su último aporte fue el triunfo ante Independiente por 1-0, en Avellaneda, que le permitió alcanzar a Boca en la cima de la Superliga con 21 puntos. La campaña sorprende, producto de seis triunfos, tres empates y una derrota. Se transformó en un equipo sólido, por más que algún resultado puede resultar engañoso o tenga una mala tarde, como cuando cayó ante Lanús 4-1 en la cancha de Arsenal, por los octavos de final de la actual Copa Argentina.

"No me lo imaginaba, pero sí tenía la esperanza de estar en el lote de arriba. Argentinos es un equipo que tiene claro a lo que juega", aseguró el DT luego del éxito ante Independiente. La realidad es que el trabajo del extécnico de Godoy Cruz se apoya primero en los rendimientos y luego en los resultados. Dejó al Tomba, con el que había salido subcampeón e iba a disputar la Copa Libertadores y se lanzó con todo al objetivo de salvar a Argentinos del descenso.

Muchos le cuestionaron la decisión de tomar la conducción del club de La Paternal. Porque era una apuesta de riesgo. El Bicho, tras la salida de Alfredo Berti y la muy floja campaña de Ezequiel Carboni, estaba al borde del precipicio, en un tobogán anímico y futbolístico. Y para este torneo además Dabove se quedó sin Alexis Mac Allister, quien era la figura del equipo, hoy en Boca. Sin embargo, con un trabajo eficaz pero silencioso, logró en poco tiempo transformarlo en un equipo incómodo -incluso- para los equipos grandes.

Luego del debut en la Superliga 2019/2020 con el empate ante River 1-1 en La Paternal, Marcelo Gallardo analizó: "Fue un partido durísimo. Es un equipo Argentinos que obliga a jugar mal. Juega con mucha intensidad, mucha pelota por el aire, segunda pelota, mucha presión", y había agregado: "Sabíamos todo lo que iba a pasar, la pelota, que no se iba a poder jugar mucho. En el primer tiempo lo padecimos. Fue un partido incómodo. Tuvimos problemas para jugar salvo los últimos 10 minutos, donde fuimos todo lo peligrosos que no fuimos durante el resto del juego". Con estas declaraciones, el DT del millonario no hacía otra cosa que elogiar a Dabove. ¿O es normal que Gallardo elogie a un rival por la "presión"?. Justo River, que presiona y asfixia a los rivales mejor que nadie en la actualidad.

Dabove armó una buena estructura de atrás para adelante: el arquero Lucas Chaves (sobresale más por su lectura de juego y coberturas como líbero, aunque también responde con atajadas importantes); encontró en Miguel Torrén y Carlos Quintana dos centrales que pueden cometer errores individuales, pero que juegan con el cuchillo entre los dientes y su prioridad es defender; tiene laterales que se proyectan, como Sandoval (ante Lanús debutó Angeleri, refuerzo de experiencia) y Elías Gómez, que tiene alma de wing izquierdo y ante Independiente definió con técnica pero también con "efecto sorpresa"; un doble 5 con más tenacidad para marcar que para generar juego como Francis Mac Allister y Franco Moyano (también aparecen como recambio Fausto Vera y Matías Romero); arriba, se desdoblan en el ataque Batallini, Hauche y Diego Sosa (o Mijevic); todos con el objetivo de abastecer al Tanque Silva (N° 9). El delantero uruguayo solo suma un gol en el torneo (ante Central Córdoba), pero igual se esfuerza por todos en ataque y es el primer defensor del equipo en el retroceso.

Tiene como sistema madre el 4-2-3-1, pero también puede jugar 4-3-3. Y no descarta nada, ni estrategia ni esquemas, como la línea de 5. Sobre todo a la hora de los cambios, siempre se la juega por lo que ve le está marcando el partido, indicios o señales que luego termina corrigiendo o potenciando. Por eso, aunque no lo hace tan seguido, además hay momentos en donde ve viable apostar por el doble 9 (Bobadilla-Silva). Es común que después de un partido diga: "Los cambios fueron tácticos. Fuimos buscando distintas variantes sin perder el orden".

El equipo recurre a las infracciones para ganar las pelotas divididas y evitar que lo agarren mal parado de contraataque: en las primeras 5 fechas de la Superliga sumó un promedio elevado de 18,4 por partido, según las estadísticas de Opta, y sumadas las diez fechas el promedio bajó a las 16,4 (aunque sigue estando por encima del promedio normal -entre 13 y 15-). No recibió goles de contraataque en lo que va de la Superliga. Y juega con los contextos: puede no dominar con la posesión de la pelota (un promedio de 53%) pero igual llega a rematar seguido al arco rival (un promedio elevado, de 13,8 por encuentro). Le cuesta hacer goles porque de sus 138 remates solo 39 fueron al arco y 12 de ellos finalizaron en gol, aunque les cuesta más a los adversarios poder convertirle.

El festejo de Argentinos por el gol de Elías Gómez
El festejo de Argentinos por el gol de Elías Gómez Crédito: Daniel Jayo

No tiene una figura descollante o que le saque mucha ventaja al resto, pero todos se esfuerzan en equipo, se potencian a partir de sus características y rinden por encima de sus posibilidades. Los goleadores en el torneo son Hauche (3) y Batallini (2) y quien lidera la tabla de asistencias es Diego Sosa (3), tres de sus jugadores que activan las transiciones rápidas de defensa a ataque.

Argentinos busca ser protagonista, pero analiza los momentos según cada estrategia diagramada por Dabove. Es paciente en aplicar el plan que le marca el contexto y cuando tiene que defender, defiende con tenacidad. Se hace dueño del balón, como en los encuentros ante Colón (74,5 % de la posesión), Arsenal (63 %) o Gimnasia (57 %), pero también sabe mostrarse peligroso controlándola menos que el adversario, como ante River (44,3 %), Banfield (43,4 %) o Independiente (38,9 %). Por citar el último caso, pese a tener un hombre de más por la expulsión de Roa, en el segundo tiempo de Avellaneda, el Bicho tuvo una posesión del 51,7 %, casi sin diferencias con los rojos. ¿Qué sucedió? Mantuvo la paciencia para no salirse del libreto. Y esperó su momento para jugar con los nervios del rival y desequilibrar.

"Falta mucho, hay que hacerse espacio para el disfrute, pero también mantener un equilibrio. Este plantel hizo un esfuerzo enorme. Hay que manejarse con la misma humildad y seguir trabajando, pero sobre todo disfrutar", analizó Dabove en Avellaneda y agregó: "Estoy cómodo y tranquilo. Ya tenemos pensadas cosas para la pretemporada. Estamos enfocados en seguir creciendo. El buen clima que se ha creado es lo que más contento me pone. Esto es entre todos. Estamos todos muy unidos y enfocados en que Argentinos crezca".

Dabove le cambió la cara a Argentinos. Eso está a la vista. Transformó un equipo que venía de salir último y, disputadas diez fechas de la nueva Superliga, lo llevó a estar en la cima del campeonato. Ahora el desafío será seguir potenciando virtudes para sostenerse en lo más alto.

La intervención de Carlos Quintana, firme defensor de Argentinos
La intervención de Carlos Quintana, firme defensor de Argentinos Crédito: Daniel Jayo

Los goles del triunfo ante Central Córdoba 3-1

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