¿River es más ofensivo o defensivo? Qué dice el plantel del nuevo sistema y por qué los números lo contraponen

Entrenamiento de River
Entrenamiento de River Crédito: Fotobaires
Juan Patricio Balbi Vignolo
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19 de febrero de 2020  • 23:59

Hay quienes creen que los sistemas tácticos son fundamentales a la hora de armar un equipo. Y hay quienes piensan que los números y las disposiciones no tienen tanta influencia dentro del campo de juego, sino que la prioridad está en la elección de los jugadores. La ideología de Marcelo Gallardo está más cerca del segundo grupo y su River lo ha demostrado en distintas ocasiones. "Me importa qué somos como equipo", repite una y otra vez el entrenador, que ya acumula al menos 13 esquemas utilizados a lo largo de sus casi seis años de trabajo en el club.

Durante la mayor parte de 2019, el 4-1-3-2 fue el sistema más elegido, pero de 2014 hasta hoy también ha sabido utilizar diferentes diseños: 4-3-1-2, 4-3-3, 4-4-2, 4-2-2-2, 4-3-2-1, 4-1-4-1, 4-3-2-1, 4-5-1, 3-4-2-1, 3-4-3 y 3-3-1-3. Hoy su equipo vuelve a mutar y desde el inicio del año sorprendió con un innovador 3-3-2-2 que le permitió ganar cinco partidos en fila y potenciarse como firme candidato a conquistar la Superliga. Pero el cambio también generó una constante pregunta: ¿es más ofensivo o es más defensivo?

Tres centrales, el nuevo sistema

Para suplantar la partida de Exequiel Palacios, al no tener un jugador de sus características, el DT optó por tres defensores centrales en la línea de fondo, un volante central con dos carrileros a su lado, dos volantes de creación de juego y dos atacantes bien marcados. Así, en sus cuatro líneas, River hoy posiciona cinco defensores, tres mediocampistas y dos delanteros

Con este nuevo armado ha superado a Independiente (2-1), Godoy Cruz (1-0), Central Córdoba (2-0), Unión (2-1) y Banfield (1-0) con algunas características definidas: mantiene el deseo de ser protagonista, ataca el arco rival desde el primer minuto y apuesta por la tenencia de pelota y transiciones rápidas, pero también suma recaudos a la hora de defender con el constante sacrificio de sus laterales y se repliega con mayor presencia en el fondo cuando lo necesita.

"Para mí, el fútbol no es rígido. Los jugadores se mueven, caminan, corren, están en un lado, en el otro, lo hacen con o sin pelota. Hay ideas de juego, me baso en qué queremos hacer nosotros como equipos, con 3, 4 o 5 defensores o 3, 4 o 5 atacantes. Me importa qué somos como equipo. No podemos ver sólo los números... los equipos se ven en la cancha", comentó Gallardo hace algunas semanas.

Cómo cambiaron los números de River con la partida de Palacios
Cómo cambiaron los números de River con la partida de Palacios

Pero, más allá de sus palabras, las estadísticas en parte muestran un cambio, como puede apreciarse en el cuadro "Con Palacios, sin Palacios", tomando como referencia los primeros 15 encuentros de la Superliga que disputó River en 2019 y los 5 que lleva jugados en lo que va de 2020.

Al cotejar los datos, puede observarse que disminuyó sus porcentajes en casi todos los ítems: tiene menos la pelota, bajó las llegadas al arco rival con disparos o centros, cayó la cantidad de pases, convierte menos y recibe menos goles y faltas. Sólo subió el promedio en las faltas cometidas, pero de 13,8 a 14,6 por duelo, un cambio poco trascendente. Entonces, ¿ataca más o se defiende más?

Quizá la apreciación es subjetiva y cambia según desde dónde se mire, pero parece haber encontrado un equilibrio a partir de la mayor presencia defensiva: su producción en ataque decreció sin perder potencia y el equipo sumó solidez, ya que mantuvo tres veces la valla invicta en cinco juegos, cuando en los primeros 15 sólo lo había logrado en cinco oportunidades.

Entrenamiento de River
Entrenamiento de River Crédito: Fotobaires

Un River flexible

Más allá de eso, y en sintonía con la visión de Gallardo, el capitán Javier Pinola cree que hay que dejar de lado los números y los rótulos y asegura que el equipo mantiene la visión de juego sin cambios.

"River es muy flexible. Ponerle un dibujo táctico es complicado e innecesario. Decir que somos defensivos por los cinco defensores es volver el tiempo atrás. River ha demostrado siempre que no es defensivo. Queremos atacar y terminar los partidos de la forma que nos caracteriza, sin meternos atrás. Mientras haya jugadores que presionan, juegan con pelota y dan pases filtrados. en lo más mínimo podemos ser defensivos", especificó Pinola, que volvió a consolidarse como titular luego de la expulsión del chileno Paulo Díaz y de haber sido desplazado por el paraguayo Robert Rojas por flojos rendimientos en los dos primeros partidos del año.

En la misma línea de pensamiento opina el lateral izquierdo Milton Casco, un jugador que se adaptó muy bien a su nuevo rol con mayor participación en ataque y constante atención para el retroceso. "Desde que jugamos con esta alineación nos sentimos muy cómodos. No cambian las formas del equipo, siempre mantenemos la idea de buscar el arco rival y ser protagonistas. Somos ofensivos y defensivos a la vez", explica.

"Somos un equipo intenso, que presiona bien y busca recuperar la pelota al perderla para atacar rápidamente de nuevo. Tenemos jugadores de muy bien pie, que manejan y saben pasar la pelota para llegar al área rival. Todos hacemos un trabajo completo y nos esforzamos para dar una mano en cualquier sector. Ya nos conocemos desde hace mucho y eso nos facilita las cosas para saber cómo movernos y dónde encontrar opciones de pase", agrega Casco.

River atraviesa un nuevo proceso de reinvención de la mano de Gallardo y con un renovador sistema de juego que todavía sorprende, genera preguntas y tiene detalles por mejorar para afianzarlo a futuro. Pero, aunque los números marquen un cambio, el plantel y el cuerpo técnico se unen bajo una idea: la idea futbolística y las formas de trabajo no se negocian. Y de esa manera, lidera la Superliga, el título que le falta al exitoso ciclo de Gallardo, a tres fechas del final.

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