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Aún sin un título oficial que lo avale, la Bombonera está cada día más cerca de ser un patrimonio de la humanidad. No sólo por su condición de templo del fútbol mundial, sino por su forma única en el planeta y el modo en que allí se vive un partido.
En medio de la insistencia del presidente de Boca, Daniel Angelici, acerca de la supuesta necesidad de construir un nuevo estadio para 80.000 personas y, a la vez, jubilar el emblemático estadio, llegó un apoyo impensado, de un país muy lejano a la Argentina, pero a la vez cercano al corazón azul y oro: Eslovenia.

Mediante un comunicado, Borut Pahor, presidente del país europeo donde nació el arquitecto Victor Sulsic, responsable del diseño de la Bombonera en 1932, sugiere a través de un comunicado que llegó al club de la Ribera ayer (difundido por el diario Clarín), y mediante el cual no pretende atribuirse ningún poder de decisión, "que el club agote todas las posibilidades para remodelar y mantener en pie" lo que consideran un "excepcional logro arquitectónico” y que “prevalezcan los criterios culturales y artísticos profesionales que posibiliten la ampliación del estadio”.
Pahor visitó la Argentina a mediados de año y pidió expresamente conocer el templo boquense. Quedó tan sorprendido con el estadio que se animó a realizar esa sugerencia.
No es lo único que liga a Boca con Eslovenia. De ese mismo país es oriundo Tomaz Camernik, un arquitecto que se considera un discípulo de Sulcic, que en abril ya le acercó al club un proyecto de ampliación que salve a la Bombonera de la jubilación propuesta por Angelici.

Su proyecto, del cual LA NACION anticipó los renders el 7 de abril, promueve reconstruir la zona de los palcos, incorporándole una tercera bandeja aérea conectando y cerrando el tercer anillo, sin la necesidad de comprar las dos manzanas vecinas, algo que el club no puede concretar desde hace décadas por diversos factores.
El tema divide a la actual comisión directiva, porque mientras unos pocos apoyan la idea del nuevo estadio que auspicia Angelici, otros, en off, afirman que eso es imposible y que es muchísimo más viable lo que sugiere Camernik, quien ya fue contactado desde la entidad de la Ribera y muy probablemente visite la Argentina antes de fin de año.
Esta historia, seguramente, continuará.




