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"En San Lorenzo soy feliz." Lo dice con una sonrisa. Lo expresa, lo demuestra. Se siente cómodo en el corazón del Nuevo Gasómetro, en el momento de las fotos. Néstor Gorosito se siente en su casa. "Acá tengo todo para disfrutar. Estoy en San Lorenzo, trabajo al aire libre, puedo hacer lo que me gusta. Es bárbaro", dice el técnico del sorprendente San Lorenzo, que está a dos puntos del líder, Boca, y sueña con dar el golpe final.
"Para salir campeón hay que cumplir etapas. Si pienso sólo en ganar todos los partidos, le voy a transmitir al jugador nerviosismo y ansiedad. Hay que pensar partido por partido. Mi sueño es salir campeón, es obvio, pero el tiempo dirá. No hay que volverse locos", comenta el entrenador, de 39 años, en una charla íntima con LA NACION. Habló de su vida privada, habló de San Lorenzo. De River y Boca. Del Beto Acosta y de Tevez. Una catarata de frases sin desperdicio.
-¿Hasta dónde puede llegar San Lorenzo?
-El equipo está bien, muy convencido de lo que hace. Hay que trabajar y trabajar: ese es el único secreto que tenemos.
-¿Fracasó el sistema con los tres delanteros?
-No. Cuando jugábamos con tres delanteros, generamos muchas situaciones, pero no las marcábamos, nada más. Y hoy no tenemos tanto juego ofensivo, pero las concretamos. Lo único que varió el equipo fue en eso.
-¿Y cuál fórmula te gusta más?
-Con tres delanteros.
-Pero tuviste que cambiar...
-Preferí abortar este sistema ahora, para rescatarlo en el futuro. No lo quiero eliminar.
-¿Te costó tomar esa decisión, más allá de tu convencimiento?
-No, no me costó, porque pensé que iba a ser lo mejor para todos en este momento. El equipo que más me gusta debe formar con dos volantes de contención, un enganche y tres delanteros. Veremos el año que viene si se puede lograr.
Se entretiene con una pelota en la cancha. Dice que está tentado de hacer jueguito, pero que no lo hace "porque estoy con zapatos". Sigue el juego de las palabras. Y el superclásico aparece en escena.
"River fue como una novia para mí. Quiero que gane River porque nos va a beneficiar a todos y, además, yo estuve 17 años en ese club, conozco todos los rincones. Conozco a los empleados, a todo el mundo. De los 17 a los 24 años estuve allá: viví muchas cosas. Ojalá que gane el clásico", cuenta. Y advierte: "Nosotros tenemos que ganar. Y que pase lo que tenga que pasar, ya que el torneo depende de nosotros", se entusiasma Pipo. ¿Y Boca, el adversario de todos? "Con San Lorenzo les ganamos siempre. Con la camiseta de River le hice dos goles, con San Lorenzo le marqué once goles, creo, si cuento los torneos de verano. Siempre festejé contra Boca. Para San Lorenzo, el clásico es contra Boca, no contra Huracán. Los goles los disfruté siempre de una manera especial; los grité de otra forma. El tema de la paternidad es relativo, pero... Son partidos con sabor diferente. Contra los grandes, los jugadores saben cómo responder; el problema que tenemos es con los chicos", explica el personaje de una historia breve, desde el banco, y añeja y especial, con los pantalones cortos. Siempre en San Lorenzo.
Es enfático. Repite que es feliz. Que se imagina un futuro de grandeza. "Disfruto el hoy, no pienso tanto en el mañana. El otro día me preguntaron qué aspiraciones tenía para el futuro como técnico. En su momento, lo mejor era Chicago, ahora, San Lorenzo. Yo no me impondría nunca para dirigir a la selección, por ejemplo. Tengo que demostrar mi capacidad, primero", confiesa. Y lanza un deseo para lo que vendrá. "Quiero dar la vuelta olímpica en San Lorenzo; acá, en esta cancha".
47
Son los partidos que dirigió Pipo en Chicago y San Lorenzo, incluyendo la Sudamericana
67%
Es el porcentaje de efectividad de San Lorenzo en el Apertura, con Gorosito como entrenador



