Copa Libertadores: River sacó a relucir su temple para rescatar un empate contra Inter

Lucas Pratto, autor del primer gol de River
Lucas Pratto, autor del primer gol de River Fuente: AFP
Juan Patricio Balbi Vignolo
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3 de abril de 2019  • 19:00

Un cachetazo no parece ser categórico. Tampoco dos. Para noquear a River se precisan varios golpes. Inter de Brasil lo puso contra las cuerdas en Porto Alegre al ponerse 2-0 en treinta minutos de juego, pero el equipo de Marcelo Gallardo sacó a relucir todo su temple para levantarse del suelo, igualar el marcador y dominar el juego para merecer un triunfo que pudo haber logrado. La historia reciente marca que es riesgoso darlo por muerto antes de tiempo.

El empate 2-2 termina teniendo otro sabor al que podría imaginarse en la previa. Porque River llegó a Brasil con la necesidad de un triunfo para acomodarse en el Grupo A luego de las dos igualdades iniciales ante Alianza Lima (1-1) y Palestino (0-0). Pero se lleva un punto que lo puede revitalizar y le da aire, luego de estar en serios aprietos.

Los números marcan que Brasil siempre fue una tierra difícil para el Millonario: ha jugado 41 partidos, con tan solo ocho triunfos, ocho empates y 25 derrotas. Además, en Copa Libertadores, son 15 visitas con cuatro éxitos (dos en la era Gallardo), dos igualdades y nueve caídas. Por eso, el resultado también toma color: el equipo del Muñeco revirtió una situación más que adversa en un escenario que no suele ser su aliado.

El resumen del partido

Gallardo mantuvo la línea de cuatro en defensa, pero le dio un gran desafío a Bruno Zuculini como volante de contención, con Enzo Pérez y Cristian Ferreira cerca, más Ignacio Fernández de enlace en un 4-3-1-2 que estuvo lejos de ser estático, sino que fue variando según el momento del juego. Así, dejó en el banco al emblema Leonardo Ponzio, bien reemplazado por Zuculini, uno de los puntos más altos.

Además, también fue una gran oportunidad para Germán Lux: tomó el arco por el desgarro de Franco Armani, quien estará sin jugar al menos por dos semanas más, y tuvo su segundo partido del año, ya que había sido suplente en los 14 que Armani fue titular.

Sin ser responsable de ninguno de los dos goles de Inter, Lux no pudo ser el "salvador" de una defensa perdida y desordenada. En el primer gol que consiguió Nicolas López, de carambola y con la pantorilla, se durmió Javier Pinola habilitando; y en el segundo tanto, Lucas Martínez Quarta salió a cortar largo y Edenilson lo aprovechó, definiendo ante una floja salida del arquero. Dos errores defensivos, dos goles. Un dolor de cabeza que River suele sufrir: ya le había ocurrido en el 1-1 del debut ante Alianza Lima en Perú.

Nico López intenta escaparse; lo persigue Gonzalo Montiel
Nico López intenta escaparse; lo persigue Gonzalo Montiel Fuente: Reuters

Con más empuje que precisión, tras un primer tiempo bajo, River reaccionó rápido: antes del entretiempo, logró el descuento con un penal que Lucas Pratto cambió por gol, tras una clara mano de Edenilson en un tiro libre de Ferreira. Minutos atrás, el árbitro uruguayo Esteban Ostojich había ignorado una notoria falta de Doraudo sobre Zuculini en el área.

Y todo lo potenció en la segunda mitad, donde se vio la mano del técnico Gallardo: rompió los libros y sacó al amonestado Martínez Quarta para el ingreso de Camilo Mayada. Así, pasó a jugar 5-3-2 en defensa y 3-4-3 en ataque, con Montiel, Zuculini y Pinola de centrales, más Mayada y Angileri de carrileros. Además, ingresó Nicolás De La Cruz por Ferreira para intentar darle un poco más de explosión al mediocampo. Y el vaya si lo consiguió.

De La Cruz entró con buena movilidad, conectó bien a un equipo que jugó mucho más ordenado y movedizo y marcó el 2-2 con un espectacular tiro libre al ángulo para explotar en un grito que mezcló bronca y desahogo, al ser uno de los jugadores más cuestionados del plantel por sus bajos rendimientos desde que llegó en agosto de 2017 –River le pagó 4 millones de euros a Liverpool de Uruguay por el 30% de su pase-.

Pinola pelea por la pelota con Rodrigo Dourado
Pinola pelea por la pelota con Rodrigo Dourado Fuente: AP

Además de la aparición del charrúa de 21 años, el Millonario también demostró que sigue potenciando un arma ausente: lleva cinco goles de tiro libre en los primeros 16 partidos del año, igualando así la sumatoria de las cifras de los últimos dos años (marcó dos en 2018 y tres en 2017). Además, ya superó la mejor cifra del ciclo Gallardo (en 2016 convirtió cuatro por esa vía). Y, por otro lado, sumó a De La Cruz a la lista de autores: ya habían convertido Ferreira (2), Quintero (1) y Nacho Fernández (1).

Ahora, el próximo jueves recibirá a Alianza Lima en un duelo vital para su futuro en la Copa Libertadores. Todavía sin poder ganar, con tres puntos, quedó en el tercer lugar del Grupo A, a una unidad del escolta Palestino de Chile y a cuatro del líder Inter. En casa, tendrá que revalidar un punto que parece sentarle demasiado bien.

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