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La renovación del contrato de Juan Román Riquelme cerró un capítulo futbolístico, pero no apaciguó la interna política que recorre a Boca desde hace tiempo. Concretamente, desde que el presidente Jorge Amor Ameal asumió la presidencia tras el fallecimiento de Pedro Pompilio. A la par de los acontecimientos deportivos –la mayoría, negativos–, la comisión directiva xeneize quedó expuesta en sus diferencias de criterios, con dirigentes que responden a referentes de ideologías opuestas.
La continuidad del N° 10, cuyos términos económicos se acercaron bastante a sus exigencias, representó una derrota política para uno de los delfines de Mauricio Macri, el tesorero Daniel Angelici. "Renuncio porque no estoy de acuerdo con las condiciones en que fue renovado el contrato de Riquelme. Creo que debo dar un paso al costado. Hice todo lo posible para convencer a mis pares de que no era conveniente firmar un contrato de ese tipo", expresó Angelici, en el programa Dos de Punta (radio Concepto).
Angelici no es el primer dirigente macrista que deja la comisión directiva. En mayo del año pasado renunció el secretario general Oscar Vicente, disconforme con la llegada y la gestión de Carlos Bianchi como manager (también el Virrey se anotó en la lista de dimisiones recientes al dejar ese cargo en enero). Angelici se fue por entender que las pretensiones de Riquelme son excesivas para la realidad económica del club. "Yo quiero que Riquelme siga en Boca, pero no con este contrato de cuatro años. Yo era partidario de firmar uno por dos, y que no estuviera atado a un dólar libre. Hay que adecuarse a la realidad argentina. Los recursos seguros son los ingresos en pesos por entradas y cuotas sociales. Por eso no firmé el contrato. Después de que se apruebe el balance de este año, que lleva mi firma, voy a renunciar", agregó Angelici.
El tesorero ejemplificó con números la inconveniencia de haber cedido a los pedidos de Riquelme: "Boca es deficitario en alrededor de 10 o 11 millones de dólares por año. Se equilibra vendiendo jugadores. Hay que bajar gastos, y una forma de hacerlo es no firmar contratos altos".
Riquelme cobrará 4,5 millones de dólares por los cuatro años y se aseguró otro medio millón en un partido despedida.
En medio de un clima de confrontación entre los dirigentes, el jueves se había suspendido una reunión de comisión directiva para tratar el contrato de Riquelme, cuyas negociaciones se extendieron durante dos meses. Trascendió que la controversia habría llegado a los golpes, pero Angelici lo desmintió: "Hubo una discusión fuerte, acalorada, como siempre se da en el fútbol, pero sin agresiones". Ese día habían aparecido pintadas en las cercanías de la Bombonera, con la inscripción "Angelici ladrón" y "Román es de Boca".
El tesorero agregó que no es el único dirigente que se opone a las condiciones acordadas con Riquelme. Entre ellos estarían el vicepresidente 1° José Beraldi y el secretario general Rómulo Zemborain, quienes habrían tratado de convencer a Angelici de que no diera el paso rupturista que finalmente dio. En la comisión directiva, Riquelme cuenta con el firme respaldo de Ameal, el vicepresidente 2° Juan Carlos Crespi y el vocal Horacio Palmieri. Este último denunció un complot macrista para destituir al presidente. "Ameal está haciendo fuerza y equilibrio para que los macristas no lo terminen de echar. Está muy presionado", dijo Palmieri.
Macri cuestionaba la continuidad de Riquelme porque lo considera un líder negativo y un mal ejemplo para los juveniles. Mientras se especula con la permanencia de Angelici en un cargo distinto, otros dirigentes ideológicamente afines al tesorero también podrían renunciar.
Entre mañana y pasado, se presentará oficialmente la firma del contrato de Riquelme, que en la reunión decisiva de anteayer en el hotel Emperador conminó a los dirigentes: "Díganme en la cara si me quieren o no". Angelici fue el único que reconoció que Boca estaba pagando un precio demasiado alto para seguir teniéndolo en el plantel. Desautorizado económicamente, Angelici también asumió el costo político con su renuncia.
Entre 10 y 11 millones de dólares fijó el tesorero Angelici el déficit operativo anual de Boca. Admitió que se cubre con la venta de jugadores, rubro que recientemente le dio un respiro al club con las transferencias de Gaitán, Boselli (Boca era dueño del 50 por ciento del pase) y Muñoz.
El tesorero pretendía un contrato de dos años con Riquelme, en lugar de los cuatro acordados. También está en desacuerdo con haber fijado un dólar libre.
El vocal titular y jefe del Departamento Médico dimitió en julio de 2009. No aceptó que los médicos del plantel profesional pasaran a depender del Departamento de Fútbol.
El secretario general, afín a Macri, renunció en mayo de 2009, en desacuerdo con la gestión de Carlos Bianchi como manager, cuya llegada tampoco había aprobado.
MENDOZA.– Con una defensa renovada (el arquero y los tres zagueros son algunos de los refuerzos), un técnico campeón (Borghi) y la apuesta por los dos centrodelanteros (Palermo y Viatri) que otros entrenadores se resistían a incluir juntos, Boca, considerado un firme candidato al título, debutará hoy ante Godoy Cruz. El conjunto de Asad, revelación con el 3er puesto en el Clausura, no tendrá al volante Olmedo (suspendido) y ya no contará con el goleador Federico Higuaín, transferido a Colón.



