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Ese instante de emoción que comenzó a las 19.20 de ayer quedará por siempre en su memoria. Todo el estadio, todo el exigente estadio de la Doble Visera se rindió a sus pies por primera vez desde que asumió en septiembre del año último. Como técnico de Independiente, Américo Rubén Gallego recibió el merecido reconocimiento por parte de la gente del Rojo. "Me emocioné mucho cuando la gente de Independiente se puso a cantar mi nombre bajo la lluvia", confiesa sin querer hablar tanto del tema.
Dicen aquellos que estuvieron en la intimidad del vestuario que cuando concluyó la victoria frente a Rosario Central se vio un Gallego distinto. Sonriente, como es costumbre desde que comenzó el Apertura, pero con un brillo especial en los ojos. Aplaudió cada salto de alegría de sus jugadores, que lo bañaron con toda el agua mineral que había a disposición.
"Para mí fue una satisfacción muy grande, lástima que justo cuando empezaron a corear mi nombre Central nos empató. Eso demuestra que no hay que festejar antes de tiempo -dijo entre risas-. Para un entrenador es algo muy lindo. La gente sabe que este cuerpo técnico está trabajando bien, pero tiene la ayuda de los dirigentes y de los jugadores. Porque si no fuera por los jugadores esto no sería posible."
Fiel a su infaltable y reiterativo piano-piano , Gallego aclaró que no es bueno festejar antes de tiempo. "Jugamos con un equipo que juega muy bien al fútbol y que nos complicó bastante. Por suerte pudimos imponernos y sacamos una ventaja importante hacia nuestro objetivo. No hay que cambiar la receta, trabajar como lo hicimos hasta ahora... todavía no ganamos nada. Sé que tenemos muchas más posibilidades, pero hasta ahora, nada. Los jugadores están bien. Los noto convencidos y eso me hace sentir tranquilo. Ellos me demuestran que quieren ser punteros antes que los otros equipos", explicó.
El plantel llegó al estadio en un ómnibus sobre el que ya se vivía una fiesta. Apenas escucharon el primer gol de Boca, el defensor Matías Villavicencio se puso a tocar un redoblante que estaba previsto usar para después del partido. Y hasta el Tolo se prendió en la algarabía: "Primero vinimos todos cantando, pero después nos pusimos un poco intranquilos porque cuando estábamos en el entrenamiento precompetitivo iban 1 a 1. Quizá cuando llegó el gol de Boca nos calmamos un poco. Pero nosotros teníamos un compromiso con nosotros mismos y al final lo resolvimos como me gusta a mí, como leones. Jugamos bien en el comienzo de la segunda etapa y después lo resolvimos muy bien de contraataque".
Vivió el partido de manera electrizante. Puede decirse que lo único que lo sacó de la tensión fueron los goles de Daniel Montenegro, a quien respaldó en todo momento pese a que últimamente se encontraba en un bajón futbolístico.
"En el vestuario le dije al Rolfi que hoy (por ayer) tenía que explotar y hacer dos goles. Siempre que le pido algo me cumple. El sabe que este equipo necesita mucho de él", concluyó el Tolo.
Ante la quinta amarilla que acumuló Castagno Suárez y la expulsión de Eluchans, Gallego dijo no saber cómo formará el equipo para el sábado próximo ante Chicago. Seguramente volverá Guiñazú, que cumplió la suspensión, y como número 5 podría actuar Franco.
Escala de premios
Con el triunfo de ayer, Independiente alcanzó 35 puntos, el primer objetivo establecido para fijar los premios del plantel. Si el Rojo sale campeón, la suma final para cada futbolista duplicará la lograda hasta ahora, de $ 700.000.
Volvió el color rojo
La de ayer fue la segunda vez en el torneo que, como local, Independiente vistió su camiseta roja; la anterior fue frente a Arsenal, por la 11a fecha.
Silbidos para el Mellizo
Los hinchas del Rojo no olvidaron el paso de Gustavo Barros Schelotto por Racing: le dedicaron silbidos a cada intervención.
Expulsados
Juan Eluchans, que ayer vio la tarjeta roja, es el tercer expulsado de Independiente en el Apertura. Los anteriores fueron Milito (v. Racing) y Guiñazú (v. Estudiantes).
Acompañando al Bocha
Antes del partido hubo un minuto de silencio en memoria de la madre de Ricardo Bochini, fallecida anteayer.

