

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

MAR DEL PLATA.– En el universo de la pelota hay preguntas sin respuestas. Y aquí surge una que parece recurrente: ¿por qué Mar del Plata no tiene un equipo de fútbol en la primera división? La respuesta siempre apunta hacia el mismo lado: por la falta de una conducción competente, con proyectos claros.
Círculo Deportivo Otamendi fue el último club de esta ciudad en participar en la máxima categoría del fútbol argentino. Fue en el Nacional de 1985. Hace ya 20 años… Apenas cuatro equipos, de los 38 que tiene la ciudad, actúan en torneos organizados por la AFA: Aldosivi, en el Argentino A; Alvarado y Banfield, en el Argentino B, y Kimberley, en los regionales.
El disparador para un replanteo fue la participación en primera de tres conjuntos del interior que, en teoría, tendrían menos estructura que un equipo marplatense: Huracán, de Tres Arroyos, Atlético Rafaela y Olimpo, de Bahía Blanca.
El conjunto de Tres Arroyos, por no contar con una cancha con la capacidad suficiente –debe tener como mínimo 10.000 lugares–, juega en el estadio José María Minella, de esta ciudad. Huracán marcó la necesidad de la gente de Mar del Plata por ver fútbol de primer nivel. Incluso, económicamente resultó muy tentador, ya que calculan que cuando el Globo actuó como local aquí, la economía marplatense creció entre un 2 y 3 por ciento.
De acuerdo con un estudio realizado por quienes conducen al club bonaerense, si en las dos primeras fechas del último Apertura hubieran actuado en su cancha, en Tres Arroyos habrían ingresado 300.000 pesos. La suma fue estimada sobre una población de 60.000 habitantes. Mar del Plata cuenta con 600.000...
El conjunto de Tres Arroyos finalizó 11° en la tabla de recaudaciones del último Apertura: vendió 118.349 entradas generales y 6229 plateas. El promedio de concurrencia al estadio Minella, calculan, fue de 6500 personas por cotejo. Según datos oficiales, la cantidad de hinchas de Huracán que se acercó hasta esta ciudad para ver a su equipo fue de 2000 personas por partido.
La presencia del Globo fue una buena oportunidad para que la gente local disfrute otra vez de un equipo grande en torneos oficiales. Y eso se produjo cuando Huracán jugó ante River, por la última fecha del Apertura, el 12 de diciembre último. Desde septiembre de 1979, cuando Kimberley venció a los millonarios por 2 a 1, ningún grande jugó aquí “por los puntos”.
“Hay una responsabilidad casi excluyente de la dirigencia local. No supo tener un proyecto integrador. Se privilegiaron intereses sectoriales. Creo que es parte de nuestro propio fracaso”, dijo a La Nacion Miguel Katz, intendente de la ciudad.
La última vez que un equipo marplatense estuvo cerca de un ascenso fue en 1998, cuando Aldosivi perdió la final de la B Nacional ante Belgrano, de Córdoba: igualó 1 a 1 en el primer match, y en el desquite cayó 3 a 1. En el cotejo que se disputó aquí, sucedió algo singular: la municipalidad le alquiló la confitería del estadio Minella al Círculo de Criadores de Canarios para hacer una reunión allí. Por lo tanto, la gente, para acceder a las plateas, debía pasar por un lugar repleto de jaulas y pájaros.
“Tengo la necesidad de que llegue un equipo de Mar del Plata. Pero es muy costoso. Hay que tener un presupuesto de 10.000.000 de pesos anuales para mantenerse en la categoría. Mar del Plata tiene la suerte de contar con una ciudad y un estadio maravilloso, pero el equipo que no gana como local no puede estar en ninguna división”, dijo Jorge Bosco, máximo dirigente de la Liga Marplatense de Fútbol.
Todos buscan responsables y para Carlos Melara, presidente de Aldosivi, el hincha local tiene algo que ver en todo este asunto.
“El marplatense no es de acompañar. Acá fracasaron Rod Stewart, el Club del Clan, Luis Miguel y la visita de Ginóbili, así que se puede esperar cualquier cosa. Es un poco la idiosincrasia del ciudadano de esta ciudad”, dijo el presidente del equipo del puerto.
Mar del Plata cuenta con un estadio que tienta a los organizadores del fútbol. Es el único disponible, ya que la vieja cancha San Martín fue vendida y hoy allí hay un supermercado. Aldosivi también hizo lo propio con su cancha, que fue adquirida para edificar un shopping, aunque una ordenanza municipal se lo impide.
“Otro de los problemas es la falta de apoyo de los empresarios. No colaboran con el fútbol de la ciudad. Además, el gran inconveniente es no realizar un trabajo a largo plazo. Así es muy complicado llegar a primera”, comentó Jorge Bak, presidente de Alvarado.
Esa es la otra cara del fútbol de Mar del Plata, la que contrasta con la de los torneos de verano. Más allá de las casi 45.000 personas que asistieron a los dos primeros amistosos de este año –Racing v. Independiente y Boca v. Racing– su gran mayoría eran turistas. A lo largo del año, el panorama es otro muy distinto a la temporada veraniega, con clubes locales que por ahora parecen algo lejos del sueño de primera.
