La trama del despido de Independiente a Holan, que le abre una puerta a Beccacece

Ariel Holan no quería irse de su querido Independiente; fue cesanteado por la dirigencia.
Ariel Holan no quería irse de su querido Independiente; fue cesanteado por la dirigencia. Fuente: LA NACION - Crédito: Diego Lima
Rodolfo Chisleanschi
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30 de mayo de 2019  • 22:57

El ciclo de Ariel Holan como técnico del club del cual es hincha y socio desde pequeño acabó de manera abrupta. Un fugaz encuentro en la sede de Avellaneda entre Héctor Maldonado, secretario general de la institución y mano derecha de Hugo y Pablo Moyano, y Fernando Hidalgo, representante del ya exentrenador, marcó el cierre de una etapa que comenzó siendo la más exitosa de Independiente en la última década, pero terminó a los tumbos.

Los directivos hicieron uso de una cláusula prevista en el contrato que permitía a ambas partes romper la relación una vez concluido cada semestre sin penalización económica, y de esa manera bajaron la persiana a un contrato que se extendía hasta 2021.

La noticia no sorprendió casi a nadie. Hacía varias semanas que la continuidad de Holan era cuestionada desde diferentes ámbitos que componen el entorno del Rey de Copas. Lentamente, la indisimulable involución en el juego, las críticas a la relación del técnico con los jugadores -evidenciada por las duras declaraciones que en su momento hicieron varios de los que se fueron alejando del vestuario-, y el hecho de no alcanzar algunas metas mínimas, como la clasificación a las Copas Libertadores 2019 y 2020, comenzaron a debilitar el amplio crédito ganado por el técnico a partir de la obtención de la Copa Sudamericana 2017.

Las críticas empezaron entonces a multiplicarse. Con motivaciones y argumentos no siempre coincidentes, desde "próceres" como Ricardo Bochini o Daniel Bertoni hasta algunos dirigentes que se sintieron apartados de las tareas conductivas en los últimos tiempos fueron convirtiendo la cabeza de Holan en su diana predilecta hasta hacer saltar por los aires un proyecto que hasta hace muy poco recibía apoyo irrestricto.

"Holan es Moyano y sigue hasta el final", fue la contundente frase que empleó Pablo Moyano, vicepresidente primero, hace un puñado de días. Sin embargo, y según las fuentes consultadas, habría sido el mismo secretario adjunto del gremio de los camioneros quien ejerció la mayor presión ante su padre para dar vuelta la página.

La resistencia de Holan no fue suficiente para que el director técnico se mantuviera en Independiente, club al que llegó en junio de 2017.
La resistencia de Holan no fue suficiente para que el director técnico se mantuviera en Independiente, club al que llegó en junio de 2017. Fuente: LA NACION - Crédito: Daniel Jayo

Dos hechos sucedidos en los últimos días surgen como posibles detonantes: el pésimo partido jugado por el Rojo en Colombia ante Rionegro Águilas Doradas y la posterior reunión con los referentes del plantel que dio cuenta del malestar del grupo con algunos métodos empleados por el técnico.

En ese sentido, en la conferencia de prensa ofrecida tras el encuentro del pasado martes por Copa Sudamericana, Holan hizo alusión a su necesidad de "aprender a mejorar la comunicación con los jugadores", una declaración algo alejada de su discurso habitual.

En el último año y medio fueron varios los colaboradores y futbolistas que dejaron la institución por desavenencias con el jefe del vestuario, con el profesor Alejandro Kohan, el doctor Gustavo Ríos y, sobre todo, Emanuel Gigliotti como nombres más destacados. La falta de resultados completó el combo.

La decisión motivó reacciones diversas. El #GraciasAriel con el que buena parte de los hinchas despidieron al técnico que devolvió a Independiente a los primeros planos se instaló durante varias horas como trending topic en Twitter. En la vereda de enfrente y en la misma red social, Jorge Damiani, secretario deportivo del club y otro de los que tuvo enfrentamientos con Holan, saludó su despido con un efusivo "Chauuuu, chauuuu, chauuuu".

Todo indica que el puesto no estará vacante por mucho tiempo. Sebastián Beccacece, quien se desvinculó este miércoles de Defensa y Justicia, será casi con seguridad el nuevo entrenador, en lo que sería su segunda experiencia como técnico principal en un equipo grande. La primera, en Universidad de Chile, uno de los tres clubes más populares del país trasandino, no fue positiva. Su revancha llegó en el Halcón, donde fue subcampeón de la Superliga.

Sebastián Beccacece finalizó su vínculo con Defensa y Justicia y está disponible.
Sebastián Beccacece finalizó su vínculo con Defensa y Justicia y está disponible. Crédito: Mauro Alfieri

El joven e inquieto técnico volverá a contar en Avellaneda con Domingo Blanco y Gastón Togni, jugadores del Rojo que estaban a préstamo en el equipo de Florencio Varela y volverán a su club. Pero ya se especula que no serían los únicos en seguirlo. El goleador Nicolás Fernández y el volante Matías Rojas, quien en principio tendría todo arreglado para pasar a Racing pero todavía no firmó su contrato, podrían acompañarlo.

La llegada del paraguayo necesitaría de la liberación de un cupo para extranjeros, aunque se estima que no habrá problemas por ese lado. El capítulo de salidas será el gran protagonista del receso en el Rojo, cuya tesorería se ve agobiada por el alto número de profesionales (57).

Ariel Holan, el gestor de los últimos títulos del Rey de Copas, fue apenas el primero en decir "adiós". Los Moyano, y tal vez Beccacece, se encargarán de sumar nombres a una lista que será larga y que sin dudas transformarán el rostro de Independiente.

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