Los hinchas argentinos superan ampliamente en número a los italianos en la Finalissima
Tras el banderazo en Trafalgar, una movilización en un parque aledaño a Wembley rondó los 5000 simpatizantes albicelestes; dentro del estadio podrían ser más de la mitad
LONDRES.- De cara a la Finalissima, la antigua Copa Artemio Franchi que la UEFA y la CONMEBOL revivieron este año para enfrentar a la Selección Argentina con Italia, los hinchas de la Albiceleste se pusieron como objetivo pisar muy fuerte en Londres, la sede determinada para el encuentro. En la tarde de ayer se vieron las primeras señales de esta cruzada, cuando se vieron centenares de camisetas y decenas de banderas celestes y blancas en el banderazo de Trafalgar Square. Pero hoy es día de partido. La apuesta tenía que subir.
El lugar elegido fue el parque del rey Eduardo VII, ubicado a cerca de 15 cuadras del mítico estadio Wembley y divulgado durante los días previos entre los numerosos turistas argentinos que frecuentaban la capital inglesa. La gran concurrencia del día anterior, a pesar de las inclemencias climáticas típicas de la ciudad, envalentonó a los simpatizantes en vistas a lo que pudiera pasar hoy. Aún así, no se esperaba la magnitud de la presencia argentina en los alrededores de la Catedral.
:quality(80)/d3us6z9haan6vf.cloudfront.net/06-01-2022/t_634b2f6ec75d48919db1d711d2f55e44_name_file_1280x720_2000_v3_1_.jpg)
Los primeros minutos de la manifestación auguraban mucho ruido, pero la llegada del público general se hizo esperar. Alrededor de las 14, el horario de convocatoria, los primeros en decir presente fueron un grupo de hinchas mendocinos, con banderas de Godoy Cruz, que comenzaron a armarse fernets e incluso una pequeña parrilla improvisada, que a los pocos minutos tuvo que ser apagada por la intervención de un policía metropolitano londinense.
No obstante, el clima del lugar cambió por completo cuando se presentaron los integrantes de la Malafamera. Aludiendo su nombre e imagen al grupo de cumbia Mala Fama, se trata de un grupo de argentinos arraigados en Londres hace alrededor de una década, en donde han instalado un boliche donde trasladan la experiencia de las tribunas rioplatenses a los clubs. Son ellos los encargados de traer los bombos y platillos que con el tiempo continuarán atrayendo más y más compatriotas.
:quality(80)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/lanacionar/HJTCXE4SMZFCVAPQSBWMN2WX2A.jpg)
Con el tiempo, la asistencia creció exponencialmente. 500 se transformaron en 1000, luego 2000, 5000... Para las 16 los argentinos ya habían colmado el parque, saltando, cantando todo tipo de canciones y mostrando sus colores. Destacó en particular la diversidad de lugares de proveniencia: Barcelona, Almería, el País Vasco, Berlín, Copenhague, Helsinki, incluso Milán, del rival de hoy. También la variedad de clubes representados; por fuera de los grandes y quienes militan en primera división se ven también camisetas del ascenso y el interior, como Dock Sud, Central Norte de Salta, Instituto de Córdoba e Independiente Rivadavia. La lluvia amenazó con volver a aparecer al principio de la movilización (los propios hinchas querían aprovechar la ocasión para cantar que “la reina no para de llorar”), pero a partir de las 15 el cielo se despejó por completo, como si el clima hubiera complotado para que las condiciones de la tarde sean impecables. “¡El que no salta es un inglés!”, era uno de los cantitos más repetidos, que después siguió en el estadio.
Incluso en las inmediaciones de Wembley y Olympic Way, el largo pasillo que lleva hasta el coloso reinaugurado en 2007, llama mucho la atención cómo la concurrencia albiceleste supera categóricamente a la Azzurra. Por cada camiseta italiana parecen verse otras diez de celeste y blanco. Y se espera que esta superioridad numérica quede plasmada en el mismo estadio: se estima que entre 40.000 y 60.000 de los presentes hincharán por los dirigidos por Lionel Scaloni. Habrá un sentimiento real de localía en Inglaterra.
:quality(80)/cloudfront-us-east-1.images.arcpublishing.com/lanacionar/PIJWLAKAPVDKBCDJLKW5VNKASQ.jpg)
La misión preliminar está cumplida. Londres se ha convertido en una verdadera embajada argentina. La selección sentirá un apoyo gigantesco en lo que será su primer enfrentamiento a un conjunto europeo desde el 2-2 contra Alemania en octubre de 2019. No se podría pedir algo mejor que una consagración en Wembley (y con ella un nuevo récord invicto) para devolver el favor.
Más leídas de Fútbol
Furor por Lionel Messi. Cientos de hinchas coparon la entrada de una parrilla donde La Pulga cenaba con su familia
Cambio inesperado. Sonaba para dirigir a Ecuador, pero Sebastián Beccacece tendrá su primera experiencia en Europa
"Con la cabeza alta". Sampaoli, afuera: Sevilla anunció el despido del DT argentino, que ahora pelea por una millonaria indemnización
Así está la tabla. Un nuevo puntero en el torneo y varios cambios en la octava fecha de la Liga Profesional