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Un problema complejo y de difícil resolución. La ausencia de Ariel Ortega al entrenamiento de ayer, en Ezeiza, agitó un poco más la enrevesada actualidad de River. La adicción al alcohol, otra vez presente en su turbulenta vida. La historia se repite, aunque la paciencia de los dirigentes y del cuerpo técnico de los millonarios se agota. Una internación en un centro de rehabilitación asoma como la medida más conveniente para la situación, aunque el Burrito , como ocurrió otras veces, se resiste a un tratamiento así.
"No se comunicó con nadie del cuerpo técnico", fue el escueto mensaje oficial. "No comments ", expresó al respecto el entrenador Daniel Passarella. La última aparición de Ortega fue el viernes, en el estadio Monumental, cuando llegó tarde a la práctica y el Káiser no lo dejó practicar con el plantel. La indisciplina del jujeño colmó la tolerancia del técnico.
El tratamiento ambulatorio que se le impuso al delantero para tratar la adicción, luego del episodio que ocurrió en la pretemporada, en Mar del Plata, fracasó. Los intentos por proteger al jugador y las concesiones dieron resultados efímeros, porque la salud de Ortega sufrió varios vaivenes. "Creo que River se tiene que hacer cargo, pero hasta cierto punto. El club tiene que apoyarlo, aunque también Ortega tiene que ser sincero. Es difícil luchar contra una enfermedad si el damnificado no tiene intenciones de recuperarse", dijo un allegado al cuerpo técnico. El doctor Luis Seveso y el profesor Alejandro Kohan ayer estaban confundidos, ya que el jujeño padece una fisura en la mano izquierda y desconocen cuál es el estado de la lesión.
La familia también juega un papel excluyente. Su esposa Danesa, en esta oportunidad, expresaría su conformidad para que Ortega ingrese a una clínica especializada, aunque por estas horas el jujeño es reacio a acatar la medida. Los dirigentes, el cuerpo técnico y la familia diseñan una estrategia para convencer a Ortega. Espontáneo en la cancha, el jujeño también se vuelve imprevisible con sus actos afuera del campo de juego.
8 partidos jugó Ortega, entre el torneo Apertura y la Copa Libertadores; convirtió un gol y sufrió una expulsión

