

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
ROSARIO.- Fue una noche perfecta para Central, donde todo le salió de la mejor manera. Apabulló por 4 a 0 a Lanús en el arranque de la 4a fecha y alcanzó momentáneamente la cima del Apertura. El triunfo tuvo un sabor especial: como pasado mañana jugará contra Newell´s por el desquite de la Copa Sudamericana, el entrenador Ariel Cuffaro Russo reservó a los titulares y puso en la cancha un equipo alternativo, integrado por suplentes y juveniles. A tal punto que fueron titulares y debutaron en primera Eduardo Aguirre, Juan Grabowski, Andrés Imperiale y Lucas Moya. Luego, en el segundo tiempo, ingresaron Gonzalo De Porras y Federico Pallaro, otros dos chicos que tuvieron su bautismo en primera.
En la etapa inicial, los chicos de Central, conducidos por el criterioso Moya, fueron muy prácticos. Contaron con una sola situación de gol y la aprovecharon a la perfección. Fue a los 16 minutos, cuando Moya eludió a Nahuel Fioretto y la pelota le quedó a Marcos Ruben, que apenas ingresó en el área sacó un zurdazo bajo que ingresó por el primer palo del arquero Carlos Bossio.
Lanús tuvo mayor control de la pelota, pero no pudo transformar ese dominio en situaciones de gol. En el comienzo jugó de manera muy vertical y chocó con el buen planteo de los rosarinos. Luego, cuando Diego Lagos se adueño más del juego, lateralizó con fluidez el balón, pero tampoco logró claridad en el pase final.
Así, Lanús sólo contó con dos situaciones para convertir, bien resueltas por Hernán Castellano: a los diez minutos, una buena jugada colectiva terminó con un disparo de Graf que el arquero, con esfuerzo, desvió al córner cuando la pelota buscaba el ángulo superior derecho de su valla. A los 38, Diego Ceballos encontró una pelota en el punto penal y su remate suave fue contenido nuevamente por el guardavalla. En definitiva, entre la falta de profundidad de Lanús y la cautela de los chicos rosarinos, se esfumó un primer tiempo discreto, de bajo vuelo.
Cuando se estaban repartiendo las cartas en el segundo tiempo, un grave error de Bossio le permitió a Central conseguir el segundo tanto. El arquero salió a cortar un córner, lo hizo mal, y Leonardo Borzani, solo en el área chica, cabeceó al gol.
No hubo tiempo de reacción para un Lanús confundido, que deambulaba por la cancha como un fantasma. Es que a los nueve minutos, luego de una buena combinación colectiva de los pibes rosarinos, Diego Villagra recibió un hermoso pase de Borzani, tomó la pelota en el borde del área en aparente posición adelantada, y definió con un tiro cruzado ante un Bossio demasiado estático, falto de reacción.
Pero habría más. A los 16 minutos, un centro pasado encontró increíblemente solo a Ledesma; su cabezazo lo desvió como pudo Bossio, pero Grabowsky, debajo del arco, empujó al gol. La defensa de Lanús tenía fisuras por todos lados.
Con la victoria asegurada y a casi media hora para el final, los chicos se soltaron. Ahí mostraron su desparpajo con algunos lujos y un juego mucho más vistoso que el de la primera mitad. Incluso, terminaron homenajeados con el "ole" de la tribuna como música de fondo.
Mientras tanto, Lanús no tenía respuesta futbolística ni anímica. Néstor Gorosito había intentado con el 0-3 hacer reaccionar al equipo con el ingreso de Diego Manicero por Claudio Marini, un delantero por un volante, pero no resultó. Peor aún cuando a los 31 minutos el árbitro Diego Abal expulsó a Nahuel Fioretto por una fuerte falta contra Gustavo Lorenzetti.
La prioridad de Central está puesta en el clásico con Newell´s, por el desquite en la Copa Sudamericana. Pero anoche, una vez más, apareció una nueva dosis de frescura de su inagotable cantera. Así, el presente lo muestra arriba de todos y su futuro invita a ser optimistas. Lanús es la contracara: la actualidad lo inquieta y la incertidumbre rodea todo lo que vendrá.
ROSARIO.- En Lanús todas las miradas caen sobre el DT Néstor Gorosito. Mucho más después de la dura derrota de anoche. El conjunto del Sur no ganó en el Apertura y la impaciencia crece; perdió con Independiente (2-4) y con Central, y empató con Olimpo y Boca (ambos 1 a 1). Por ahora se descarta una renuncia, aunque nadie se atrevió a vaticinar que sucederá si el equipo no vence a Gimnasia, de Jujuy, por la 5» fecha.
El jugador de Central chocó su cabeza con la de Romero, de Lanús, y debió ser atendido durante algunos minutos. Al final, sólo fue un susto.
El árbitro, de 33 años y preparador físico, se presentó anoche en la máxima categoría. No tuvo problemas y expulsó bien a Fioretto, de Lanús.
Su último éxito en el Gigante de Arroyito fue el 19 de noviembre de 1994, cuando ganó por 2-1, con goles de Martino y Vilallonga; descontó Carbonari.




