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Hasta él se pone nervioso. Viejo experto en mil partidos, en decenas de finales, en vestirse de goleador cuando sus equipos lo necesitaron, ahora, justo ahora, se llena de inquietudes. "¿Viste esta cara? ¡Qué querés! La verdad es que me está costando muchísimo dormir. Esta semana es terrible para mí."
Asombra la confesión de Alberto Federico Acosta. Este hombre, de 37 años, que transita su 18ª temporada de goleador en diferentes torneos de primera del mundo, está nervioso. Lo dice, sin pudor, en el centro de un Nuevo Gasómetro vacío. Se está calzando los botines -los suyos, esos que dicen 9 y que lo identifican-, dispuesto para un último ensayo general antes del adiós. A pedido de LA NACION, simula ante esas tribunas sin vida lo que será su despedida oficial el sábado próximo. Tras el partido con Vélez, dejará el fútbol.
"Porque yo dejo el fútbol -aclara-; el fútbol no me deja a mí.Y es una satisfacción despedirse así, en un gran nivel. Y es contradictorio, porque todos me piden que siga. Pero a pesar de esa certeza, es fuerte, porque sé que me voy a retirar en un par de días..."
Y levanta los brazos y sonríe. "Pero esta sonrisa se me va a borrar el sábado. Va a ser muy emocionante", dice el Beto, que ahora es más ídolo que nunca para los simpatizantes azulgranas.
Sí, los nervios y las emociones también son parte de Acosta. A pesar de esa firmeza para jugar, de esa fama de tipo, por lo menos, complicado dentro de la cancha.
"Soy un tipo que se emociona mucho. Soy duro en la cancha, pero en la intimidad me emociono. Cosas que me pasaron, de mi familia, de los chicos, me hicieron llorar. Y ahora siento un cosquilleo muy especial, porque yo amo al fútbol."
-¿Qué vas a sentir el domingo, el día después del retiro?
-Voy a sentir que se apagó el fútbol. No voy a entrenar más, después de 18 años, va a ser algo muy groso, muy fuerte.
-¿Cómo creés que te recordarán en el futuro?
-Como un gran goleador; no hay dudas de eso, por todos los goles que hice. Pero me gustaría que me recordaran también como una buena persona.
Ahora tiene el reconocimiento de todos. Hinchas y rivales. Todos se rinden ante un cierre de carrera magnífico: porque se retira en plenitud, a pesar de la edad; con la posibilidad de terminar el Apertura como goleador (tiene 9 tantos), y con la chance de llegar a los 300 goles en su carrera, cifra para la que le falta sólo un grito.
"Yo siempre jugué igual. Es difícil estar a la par de pibes de 20 años y siendo goleador, corriendo como siempre. El reconocimiento se dio de última, pero gracias a Dios se dio. No solamente de la gente de San Lorenzo, sino de todos. Los pibes de otros clubes me paran y me felicitan antes de los partidos. Eso es muy fuerte."
Pero antes fue muy criticado. Se lo acusó de simular, de entrar excesivamente en el contacto físico. "Sí, sobre todo antes, yo tenía una forma especial de jugar de espaldas. Simulaba, como lo hicieron muchos jugadores. Pero como yo lo hacía de una forma determinada, todos hacían hincapié en eso. Muchas veces fabriqué penales y busqué las faltas, fue mi forma especial de jugar", admite.
-¿Y de la selección qué recordás?
-Fue una etapa linda, en la época del Coco Basile. Ganamos una Copa América, la Copa Kirin, la Rey Fahd, fue una época inolvidable. Pero se opacó por la frustración de no haber ido al Mundial, que fue lo más triste que me pasó en el fútbol.
-¿Lo sentís como un fracaso?
-No existe eso en el fútbol. Todos intentamos hacer lo mejor, siempre me fui con la cabeza bien alta. A veces no se dio un partido, un campeonato, pero eso no es fracasar. Fracasar es tirar la toalla.
Los recuerdos van y vienen. Del debut y del retiro. Un epílogo que lo encuentra lejos de la esperada curva descendente.
-¿No te arrepentís de esta decisión?
-Para nada. Me retiro como un grande, como lo soñé. Fue mi anhelo retirarme así. Es el mejor momento que elegí para esto.
Alberto Acosta, el eterno goleador, prepara el adiós. Las redes lo extrañarán.
El ídolo de su niñez
"Maradona es el ídolo de todos los argentinos. Es impresionante. Es el hombre más imporante de la historia del fútbol argentino. Pero yo, de chico, tenía como ídolo al Beto Alonso, porque de chico fui de River. Me hubiese gustado jugar en ese club."
El debut en Unión
Fue el 13 de julio de 1986, en el partido que Unión empató sin goles con Argentinos. "Fue una experiencia muy fuerte, que nunca voy a olvidar, porque había una familia que estaba detrás, muy ilusionada porque el nene de Arocena debutaba en el fútbol."
El mejor técnico
"Manuel Pellegrini. Para mí, es un entrenador completo. Lo conocí en Chile y enseguida me di cuenta de que era un técnico con mucho futuro, con buena llegada a los jugadores", dice. El Ingeniero dirigió al Beto en Universidad Católica y en San Lorenzo.
El mejor gol
"Hay muchísimos que recuerdo. En San Lorenzo, por ejemplo, convertí uno en el ‘88, contra Boca: fue un golazo. Y el último que le hice a River, en el Monumental, también fue importante. Son los goles que le van a quedar en el recuerdo a la gente."
Su amigo en el fútbol
"Sería ingrato si nombro a uno solo, porque el fútbol me deja un montón de amigos", dice. Pero la insistencia tiene su respuesta. "Y... Pipo (Gorosito) es uno de los mejores amigos. Vivimos muchas cosas lindas juntos, en San Lorenzo y en la Universidad Católica", cuenta.
El mejor partido
"Uno que perdimos contra Boca por 1 a 0, en la cancha de River. No hice goles, perdimos, pero tuve una actuación espectacular. Volví locos a los defensores, pero no se nos dio el gol. Y con un contraataque, Boca hizo el gol, después de un tiro mío en el palo."
El mejor N°9
"El que más me gustó fue el holandés Marco van Basten, un verdadero fenómeno. Brilló en Italia, en un fútbol en donde me hubiera encantado jugar. Pero no se dio. El fútbol italiano, junto con el español y el argentino, son los mejores del mundo, los más competitivos."
El peor partido
"Y..., tuve muchos. El primero que me viene a la memoria, tal vez por lo reciente, es el último que jugamos contra Boca, porque estaba muy ilusionado con hacer todo y me salió mal. San Lorenzo, de todas maneras, hizo una buena campaña, pero no alcanzó para ser campeón."
