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ROSARIO.– La entrevista con César Luis Menotti se interrumpirá en varias oportunidades. Ningún pasajero ocasional visitante del hall del hotel céntrico donde vive “El Flaco” evitará la tentación de saludarlo y estrecharle la mano. Un solo cigarrillo negro será el compañero de la charla. “Estoy tratando de dejar, apenas fumo cuatro o cinco por día. He llegado a terminarme un paquete durante un partido”, comparó.
El Mundial de Corea y Japón se acerca y el técnico campeón del mundo volverá a un país donde se abrazó a la gloria allá por 1979, cuando dirigió al juvenil de Diego Maradona, Ramón Díaz y compañía. Esa tierra lejana, “donde la gente nos recibió con muchísimo afecto y cortesía”, volverá a encontrarlo, pero realizando otras funciones. Trabajando para la televisión mexicana, juntándose con “un millón de amigos”, según dijo.
–¿Qué siente a pocos días de comenzar el Mundial?
–Es llegar al máximo escenario artístico del fútbol, una linda ilusión. Para un jugador o un DT, un Mundial es como para Luciano Pavarotti cantar en la Scala de Milán. Significa mucha trascendencia y también expectativa, porque se supone que como espectador se podrá ver a las figuras del mundo y el mejor fútbol. Por supuesto que con excepciones, como hubo siempre.
–¿Siempre le produce la misma sensación?
–Voy con la misma ilusión siempre y normalmente regreso con bastante decepción, salvo en el último Mundial, cuando Francia, Brasil y Holanda jugaron bien. La diferencia es que aquellos que antes iban como simples participantes, como los africanos, México y la misma Costa Rica, ahora van con otro protagonismo. También voy con la tristeza de que uno de los más grandes equipos en cuanto al compromiso con el juego y el público, como Holanda, no se haya clasificado.
–Antes del partido de la Argentina 1 v. Holanda 2, en Francia 98, Jorge Valdano afirmó que se sentía sentimentalmente de la Argentina, pero ideológicamente de Holanda. ¿De qué manera se ve usted?
–Ideológicamente estoy mucho más cerca de esta selección que de la del 98. Tengo un enorme cariño por los futbolistas convocados. A algunos los conozco más que a otros, pero siempre destaco la nobleza de estos pibes. El Cholo Simeone, un tipo que tiene un compromiso con la selección increíble. Lo mismo Verón, que cuando yo lo tuve en Sampdoria se tomaba un avión para venir a jugar una clasificación. En cambio, un alemán tarda una hora de avión para ir a jugar por su país. Eso me hace sentir más hincha de la selección.
–¿Qué es lo que respetan los rivales de la selección?
–Lo que impone respeto es la camiseta. También tenemos que ser agradecidos de nuestra historia. Yo pregunto: ¿por qué hasta el 78 nos respetaban tanto si no habíamos ganado nada? Es muy fácil, hay que ir a Europa y preguntar por Enrique Omar Sívori, por Alfredo Di Stéfano, por (Rinaldo) Martino, por (Oscar) Massei, por (Francisco) Loiácono, y tantos otros. Entonces, uno se da cuenta de por qué nos respetan. Evidentemente, hemos logrado un prestigio muy grande. La gran diferencia, hoy por hoy, entre la gran cantidad de jugadores que están en Europa son los medios. Me gustaría que alguna vez se sacara la cuenta de la gran cantidad de jugadores argentinos que se fue a Italia, desde el 60 para atrás.
–¿Cuál es, entonces, la mejor virtud de esta selección?
–Estamos en un momento preciso y justo de una generación: son jóvenes y tienen mucha experiencia. La experiencia no te la dan solamente los años, también lo que vos hacés. Hay tipos que tienen 40 años y se acostaron dos veces tarde en toda su vida y hay otros de 25 que no se acuestan en toda la noche para descubrir algunas cosas de la vida. En el fútbol pasa lo mismo. Y este equipo que va a jugar se acostumbró a los grandes escenarios, jugadores con finales con sus propios clubes, la mayoría un Mundial encima, y son todos menores de 30 años.
–¿Cómo ve el grupo de la Argentina?
–Siempre es difícil, pero... Suecia acaba de perder con Paraguay, y la verdad es que nunca vi a los suecos, salvo en el 58, jugar instancias finales, o a Nigeria ir más allá de la segunda rueda. Con los ingleses sí es un clásico y se deberá jugar como tal. Pero hay que partir de un análisis inverso. Si les das de elegir a los participantes para enfrentarse a los candidatos, prefieren jugar con Alemania o con Italia. El primero con el que no quieren jugar es con la Argentina, y en segundo lugar, con Brasil.
–¿Por qué?
–La Argentina y Brasil te pueden ganar un partido gracias a un solo futbolista. En cambio vos sabés que otros equipos si no les funciona toda la orquesta no pueden ganar. Y en la Argentina no es uno, hay cinco tipos que te ganan un partido. Te agarra Zanetti un día, te mete cuatro amagues y dos gambetas y se te metió adentro del arco. Eso no lo hace ni el lateral italiano, ni el alemán, ni el inglés.
–¿Brasil está sufriendo una crisis de identidad?
–Tiene, como siempre, unos jugadores bárbaros, pero entró en una confusión porque ante el primer traspié cambiaron el técnico, y no hay nadie que se resista a eso. Pero el Mundial es otra cosa. Está concentrado. Prefiero en una semifinal a Italia y no a Brasil.
–¿Le sorprende la ausencia de Romario?
–En lo futbolístico puede sonar un disparate, porque para mí es el más grande goleador de área de los últimos 20 años. Pero después está el otro tema, que no sé cómo es él. Cruyff me contó que cuando estuvo en Barcelona era un tipo bárbaro, que se entrenaba a su manera y que no era conflictivo. Me llama la atención que no esté, pero acá hay que darle la derecha al DT, porque la responsabilidad es suya.
–¿Quiénes son los candidatos?
–Los de siempre. La Argentina, Alemania, Italia, Brasil y Francia. Pero hay dos favoritos, que somos nosotros y los actuales campeones.
–¿A quién ve como la sorpresa?
–España, tiene buenos jugadores.
–¿Los africanos podrán dar el salto de calidad?
–Van mejorando, aunque en lo colectivo les cuesta. ¿Quién te dice que éste sea el Mundial? Pero en los momentos en que hay que jugar la gran parada se diluyen en lo individual y pierden sentido de lo colectivo.
–¿Quiénes pueden ser las figuras?
–Javier Zanetti, en su lugar, puede ser una gran figura en la Argentina. Thierry Henry un jugador que no está muy reconocido, Patrick Vieira, Zinedine Zidane, algunos brasileños, el portugués Luis Figo.
ROSARIO.– César Menotti siempre habló bien cada vez que opinó sobre Marcelo Bielsa. “Es un técnico que está comprometido con una idea, la respeta. Sigo creyendo que Bielsa jerarquiza la profesión; puede que tengamos algunas diferencias en lo táctico, pero que tampoco hace a la esencia; incluso, son matices. Además, no me puedo atribuir de ninguna manera cierto cuestionamiento. Por el contrario, siempre digo que hay dos tipos de entrenadores: los que jerarquizan la profesión y los que no. Bielsa es uno, Carlos Bianchi es otro. Hay otros que solamente desde su actitud complaciente con el poder o la falta del sostenimiento ideológico de la profesión la bastardean, por ejemplo usando los medios de comunicación”, opinó.

