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Brasil estuvo a centímetros del empate en una jugada que fue tan caótica como increíble. A los 53 minutos del segundo tiempo, una sucesión de rebotes sobre la línea derivó en una salvada espectacular de Zion Suzuki, que evitó el gol cuando parecía imposible.
La acción comenzó con una apertura de Marquinhos hacia la derecha. Desde allí llegó un centro pasado que encontró a Rayan sobre el segundo palo. El delantero devolvió la pelota de cabeza al corazón del área para que Casemiro conectara un frentazo de palomita. Tanto fanáticos como jugadores celebraron el gol anticipadamente.
¡INCREÍBLE, NADIE ENTIENDE CÓMO NO ENTRÓ ESE BALÓN!
— DSPORTS (@DSports) June 29, 2026
Brasil entero gritó el gol, pero no cruzó la línea del arco de Japón.#MundialEnDSPORTS #FIFAWorldCup pic.twitter.com/N7Lypfb35u
Sin embargo, el remate pegó en un defensor japonés que estaba prácticamente sobre la línea, cambió varias veces de dirección y terminó impactando en la cabeza de Suzuki, quien, casi por reflejo, logró despejar la pelota antes de que cruzara la línea. Tras la salvada, Japón intentó salir rápido de contraataque, aunque la acción no prosperó.
No fue la única intervención decisiva del arquero japonés en el cierre del encuentro. Apenas dos minutos antes, a los 51, Brasil había elaborado una larga posesión hasta que Danilo envió un preciso centro al área.

Bruno Guimarães ganó de cabeza y sacó un potente remate, pero Suzuki respondió con una atajada extraordinaria para mantener la ventaja de su equipo.
Sin embargo, el arquero japonés no pudo sostener el cero mucho más tiempo. A los 56 minutos, Casemiro tuvo su revancha: volvió a imponerse en el juego aéreo -luego de un nuevo centro al fondo de Gabriel Maghalães- y, esta vez sí, conectó un cabezazo que terminó en el fondo de la red para marcar el 1-1 y empatar el encuentro.
En el comienzo del partido, que se disputa en Houston, ambos seleccionados se manejaron con cautela y sin generar oportunidades. No fue hasta los 29 minutos del primer tiempo que se abrió el marcador para los nipones.
Una mala entrega de Danilo en la salida hacia el centro del campo desprendió el contraataque asiático con la velocidad del mediocampista Kaishu Sano, que trasladó hasta la puerta del área con facilidad: Casemiro, ya amonestado, lo corrió de cerca, pero quiso evitar cualquier contacto que forzara la segunda tarjeta.

Ante tanta libertad, Sano remató cruzado a un palo e infló la red para el primer tanto de Japón. Porque la defensa brasileña no achicó para atorar su carrera solitaria y apenas miró toda la secuencia, pagándolo caro. Mientras que la estirada de Alisson Becker no terminó siendo suficiente: 1-0 arriba Japón.



