

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Rápido y hábil, según se recuerda, el sujeto en cuestión festejaba goles con la camiseta de Atlanta, allá por 1991 y 1992. Claro que debajo de la tela auriazul llevaba siempre otra verde, porque él, un menudo puntero derecho, tenía otra pasión, la única: Ferro Carril Oeste. Durante un año y medio jugó por el club de Villa Crespo en el Nacional B, hasta que la quiebra bohemia mantuvo inactivo al plantel por unos ocho meses. Sin el auge de los representantes le era difícil hallar un nuevo destino, máxime por la complicación extra de que a su pase debía ser autorizado por el juez de la causa. Entonces, el N° 7 se retiró, cuando hacía poco había estrenado la mayoría de edad, apenas.
Diez años después, por su camino se cruzó otro juez. Esta vez, el magistrado no le cortó la carrera, sino la presidencia. Y con otra quiebra, pero ahora la de su querido Ferro. Casi su propia quiebra, porque él define que "Walter Porta y Ferro son la misma cosa".
Walter Esteban Porta nació en Caballito hace 31 años y desde el primer día de octubre último hasta cinco jornadas antes de concluir 2002 encabezó Ferro. Dice tener antepasados que fundaron el club y, a poco más de un año de convertirse en socio vitalicio, se muestra dolido por la sentencia de quiebra que el titular del Juzgado Nacional en lo Comercial N° 3, el Dr. Rodolfo Antonio Herrera, adoptó el 20 del último mes. La deuda de la entidad para con el contador Leonardo Rupérez, $ 53.520 (de capital sin interés) fue el detonante de la bancarrota para Ferro, pero constituye apenas una brevísima porción de los $ 27.000.000 que se mencionan como su pasivo.
Ahora Porta, destituido como titular cuando pasó a gobernar el club el órgano fiduciario -una suerte de triunvirato- designado por el juez, piensa combatir contra lo que entiende como una determinación "arbitraria". Y para retomar el mando, rogando por una resolución favorable para la apelación presentada y que las autoridades vean como atendible su proyecto de recuperación de la entidad.
-¿Cómo se llegó a la quiebra?
-Por ineptitud, por ineficacia y por malas administraciones, por gente que no supo hacer bien las cosas y gente que no quiso hacer bien las cosas. Si en tres meses de gestión se han incorporado quinientos ochenta y pico de socios y se ha logrado eliminar el déficit operativo, resulta inexplicable cómo en diez años se ha llegado a esta situación. Nosotros hemos demostrado que el club es viable y que había un proyecto por el que íbamos a levantar el concurso este mismo mes, por la venta de los jugadores Velázquez y Salmerón por 150.000 dólares cada uno, a un club de Rumania. Y teníamos convenios importantes con empresas y grupos económicos.
-¿Cómo se demuestra que el club es viable?
-Por el hecho de que las ventas de jugadores son en dólares y el pasivo es en pesos.
-¿Cómo calificás la decisión de decretar la quiebra?
-Es una quiebra netamente política. Como presidente, no le encuentro mucho fundamento. Dimos pruebas acabadas de que el club estaba en vías de ponerse de pie.
-¿Dónde están los $ 27.000.000 que debe Ferro?
-Si lo supiera, lo denunciaría. Debe de haber habido falta de idoneidad o profesionalismo y, por otro lado, malas administraciones.
-Deshonestidad, dicho abiertamente.
-Sí. Lo que pasa es que no tengo pruebas para demostrarlo. Ferro fue un club rico, y que hoy no tenga siquiera una cancha de cemento, pese a que en su momento tuvo casi 1.400.000 dólares o pesos de ingresos mensuales, me parece una barbaridad.
-¿Cuándo hubo esos ingresos?
-Hace más o menos ocho años. Si con esos ingresos Ferro no hizo obras y no solucionó el problema económico, hubo falta de idoneidad y las cosas no fueron hechas de manera muy transparente.
-¿Qué sucedió con el concurso de acreedores?
-Cuando Ferro entró en concurso tenía dos años para negociar su pasivo y diez años para pagar solamente 40% de la deuda, y sin intereses. En ese momento, Ferro estaba en una posición inmejorable para ponerse en orden. Y no sólo no pagó esa deuda, sino que el concurso de este mismo juzgado y de esta sindicatura generó $ 27.000.000 de pasivo nuevo.
-Así que había una deuda de antes de los $ 27.000.000...
-De unos $ 15.000.000.
-¿Ferro debe 42.000.000 de pesos, entonces?
-No, no, no, porque se fue pagando parte de ese pasivo. En total deberá unos... 35.000.000, 37.000.000. Pero del concurso le quedan unos 300.000 dólares; con esa suma o un poco menos lo levanta. Y después tiene que renegociar el resto.
-¿Creés que al juez le cabe parte de la responsabilidad por el crecimiento de la deuda durante el concurso?
-No sé si le cabe responsabilidad judicial; lo determinará la investigación. Lo que sí creo es que tenía al alcance la posibilidad de evitar que esto ocurriera. Si él hubiera tomado una decisión a tiempo, de ninguna manera Ferro habría llegado a la situación en la que está.
Walter Porta se refirió a la tarea del órgano fiduciario que administra al club. "Me pareció irresponsable que no hayan ido las primeras semanas al club, pese a que argumentaron tener miedo a alguna represalia. Ferro es demasiado importante y no puede estar acéfalo por tanto tiempo. No veo que hayan solucionado los problemas. Simplemente están a la expectativa de las decisiones que tome el juez cuando termine la feria judicial (será hoy)." Porta se manifestó en favor del gerenciamiento, pero no a cualquier costo: "En los otros clubes el que pasó a explotar el fútbol se hizo cargo del pasivo; en Ferro la única condición importante que piden es un pagaré de garantías de 70.000 pesos. Ese dinero no es respaldo de nada".



