Un debut que no convenció: San Lorenzo empató ante Patronato en el comienzo del ciclo de Pablo Guede

Argentina Primera (Transición) Fase de grupos
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San Lorenzo

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Igualó 2-2, tras estar dos veces en desventaja; Romagnoli, de tiro libre, y Ortigoza, de penal, hicieron los goles; el miércoles, ante Boca, disputará la Supercopa en Córdoba
Juan Patricio Balbi Vignolo
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6 de febrero de 2016  • 17:09

Fuente: FotoBAIRES

PARANA.- La Primera División es un mundo aparte. Tiene esas diferencias marcadas que pueden terminar inclinando la balanza a pesar de que la lógica del partido indique otra cosa. Y eso ocurrió ayer en Paraná, una ciudad que se preparó para vivir una fiesta que no se vivía hace 38 años. Patronato, con prolijidad y orden, se instaló en la máxima categoría del fútbol argentino, se le plantó a un San Lorenzo diezmado -no jugaron ni Mas ni Buffarini , por situaciones personales, y tanto Mercier como Barrientos no estuvieron convocados- y hasta por momentos lo doblegó. Pero a la hora de afrontar los momentos más duros, el equipo de Pablo Guede tiene en qué ampararse: la jerarquía de sus jugadores. La clase de Leandro Romagnoli y la explosión de Ezequiel Cerutti terminaron salvando al Ciclón, que se llevó un empate en su debut.

Fuente: FotoBAIRES

Con imprecisiones a la hora de trasladar la pelota e intentar asociar el juego, el conjunto de Boedo fue de menor a mayor. La presión alta que realizó Patronato pesó para que las líneas de San Lorenzo no lograran asociarse y sólo Cerutti intentó a través de sus arrebatos individuales poder cambiar el ritmo del partido. Además, en el comienzo pagó caro una desatención defensiva -de esas que ya había sufrido en el verano-, que se transformó en un gol de Fernando Telechea luego de un córner. Como contracara, el equipo de Forestello tuvo en los pies de Matías Garrido y en los avances tanto de Telechea como de Comas, cartas de ataque muy interesantes.

Mientras que la salida del ex delantero de Quilmes fue un alivio para el Ciclón, la clase de Leandro Romagnoli -quien convirtió un tiro libre sensacional antes del entretiempo- fue necesaria para que pudiera mostrar al menos un síntoma de mejoría. Pero, rápidamente, volvió a pagar caro el desorden defensivo al perder una pelota: un gran contragolpe de Patronato derivó en el 2-1 de Fernando De la Fuente ni bien se inició el segundo período. Otra vez volver a empezar.

El festejo de Patronato
El festejo de Patronato Fuente: FotoBAIRES

Patronato no logró tumbar a San Lorenzo tras el segundo cachetazo y lo dejó con vida. La pelota pasó a ser propiedad de Néstor Ortigoza y la historia empezó a cambiar. A partir de entonces, el desarrollo del juego comenzó a ser distinto. El conjunto local se replegó inconscientemente y, en una de las tantas incursiones ofensivas de Cerutti, el defensor Abel Masuero le cometió un claro penal que Ortigoza cambió por gol.

El equipo de Guede se soltó y mejoró con los ingresos de Fernando Belluschi y Franco Mussis. Sin tener un alto nivel de juego, pero apoyado en sus figuras, mostró un crecimiento futbolístico y hasta pudo llevarse la victoria de no haber sido por las dos erráticas definiciones de Cauteruccio.

Tras un verano agitado, la primera imagen de San Lorenzo no deja muchas convicciones. El juego colectivo aún sigue sin ensamblarse, pero exhíbe algunos signos de vitalidad. Cuando no se hace presente, Guede tiene en claro que cuenta con futbolistas que pueden solucionarle los problemas. Eso sí, tiempo no le sobralo: el miércoles define la Supercopa Argentina ante Boca y tendrá una de las pruebas más importantes del semestre, con el cupo a la Copa Sudamericana en juego. Allí, con grandes individualidades de cada lado, la historia puede ser otra.

El 1-0 de Telechea

El golazo de Romagnoli para el 1-1:

El 2-1 que marcó De la Fuente:

El 2-2 de Ortigoza:

San Lorenzo se sintió incómodo y Patronato cumplió

Cerutti, pura explosión

El ex delantero de Estudiantes, que hizo su presentación en el Ciclón, fue el instrumento más desequilibrante del encuentro. Intentó por los dos carriles, basado en la velocidad y el criterio. Fue un problema sin solución para los defensores de Patronato. También, fue víctima del penal que selló el 2-2.

Dos fuera de serie

Leandro Romagnoli marcó un maravilloso tiro libre. Néstor Ortigoza pateó con clase un penal. Pipi no brilló, pero fue importante en la última parte del terreno, con punzantes pelotas al vacío. Ortigoza fue la claridad dentro de un contexto que ofreció luces y sombras.

Primero, el orden

Patronato es una formación humilde. Equilibrado, ordenado y con salidas rápidas y punzantes. Fue claro cuando avanzó y lúcido en el momento de defender. Una digna presentación del equipo local.

Un tumulto y... el final

Luego de un verano violento, el partido jugado en Entre Ríos fue jugado con alma y vida, aunque con lealtad. En el final, sin embargo, hubo un tumulto exagerado por los protagonistas, luego de un embate defensivo de Caruzzo. Después de los roces, que duraron un minuto, Patricio Loustau, de buena tarea, resolvió el final del juego.

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