

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.
ROMA (ANSA).- Hay guerra en Europa. Una batalla que se desarrolla en los altos escritorios del fútbol mundial. El disparador fue Real Madrid con sus ostentosas compras de esta temporada: el portugués Cristiano Ronaldo y el brasileño Kaká. Y de todas las objeciones escuchadas hasta ahora por este despilfarro de euros la voz de Michael Platini, presidente de la Unión Europea de Fútbol (UEFA), fue la más dura. El francés opinó que el club español "arruinó" el mercado de pases, y anunció reglas para limitar esos gastos.
"En 2012 introduciremos el Fair Play financiero. Sólo se podrán comprar jugadores con los recursos propios, sin ayudas externas que favorezcan la especulación. La mayoría de los presidentes de los clubes y la ley están con nosotros en ese asunto", anunció. Platini sostuvo que "los fichajes faraónicos alimentan una suba de inflación que repercute negativamente en todos los clubes de Europa", en declaraciones a la revista italiana L’Expresso.
"Real Madrid ha arruinado el mercado. Cerca de la mitad de los clubes funciona con pérdidas, eso no puede ser. Muchas entidades están gestionadas de manera artesanal, mediante los recursos de sus presidentes", apuntó.
Platini aclaró que sus relaciones con el presidente del club español, Florentino Pérez, "son óptimas", pero no dudó en reiterar que la adquisición del pase del portugués Cristiano Ronaldo en 94 millones de euros "es algo indecente". Sin embargo, de momento, el dirigente francés se vio impedido de actuar. "¿Qué podemos hacer?", acotó con retórica.
Estas declaraciones del máximo dirigente del fútbol europeo no cayeron nada bien en España. El diario Marca escribió: "A Platini se le podría disculpar su desconocimiento de esa exitosa filosofía del Big think, ese «Pensar en grande» que acuñó Donald Trump y Florentino ha trasladado al fútbol. Se le podría disculpar su escasa visión de universalidad, espectáculo y negocio. Se le podría disculpar por no haber visto a 50.000 aficionados disfrutar con la simple presentación de uno de estos fichajes que critica. Se le podría disculpar por no entender que esto beneficia al fútbol español... Pero lo que difícilmente se puede perdonar al máximo responsable del fútbol continental es la falta de respeto hacia los clubes y los presidentes que están bajo su amparo".



