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En su primera etapa como entrenador de River, Daniel Passarella ganaba campeonatos, pero perdía los clásicos. Ante cada derrota contra Boca, el DT cerraba las conferencias de prensa con una frase categórica: "Ellos festejan ahora, pero al final damos la vuelta nosotros". De 1990 a 1994, Passarella festejó tres títulos: el último certamen largo 89-90, el Apertura 91 y el Apertura 93. Sin dudas, un excelente balance. Pero no pudo celebrar un triunfo en el Monumental, fue eliminado por Boca en la Libertadores 91 (empate tácito con Oriente Petrolero mediante) y sólo cantó victoria en su último clásico: Clausura 94, un 2-0 con goles de Ortega y Crespo contra el equipo de Menotti.
Con todo respeto, nadie tiene en cuenta el gol de Walter Silvani en el torneo Centenario. Vale el recuerdo. Cancha de Vélez, tiempo suplementario y regla del gol de oro. El que lo hacía, ganaba. Lo marcó el Cuqui y el Colorado Mac Allister pasó a la historia por querer sacar rápido del medio cuando todo ya había acabado.
La racha favorable a Boca había comenzado en 1991, con la llegada del uruguayo Oscar Tabárez al banco xeneize. Un par de triunfos veraniegos le dio paso a un doblete por la Copa y a un 1-0 por el Clausura con un golazo del hoy excelente comentarista Diego Latorre. Fueron cinco victorias en menos de tres meses. El comienzo de una serie que duraría tres años y medio. Hasta Jorge Habbegger (el profesor, el profesor ) se regaló una fiesta en el Monumental con un gol del Beto Acosta en octubre de 1993.
Passarella se fue a la selección para reemplazar al Coco Basile post Mundial 94. Pero la tendencia de los clásicos no se modificó. A Boca le iba mejor en el partido y a River en el campeonato. Hubo una excepción. En su breve pero exitoso interinato del 94, Tolo Gallego hizo doblete: 3-0 ante el Boca de Menotti (fue su último partido) y vuelta olímpica invicto. En el Clausura 95, los protagonistas en el banco fueron Babington y Marzolini. Boca ganó 4-2 el clásico más devaluado de la década. Luego llegó Ramón. Su primer clásico vino con Maradona y Caniggia del otro lado. Ese equipo estaba para campeón. Pero empató 0 -0 en el Monumental y el riojano les advirtió: "No nos ganaron con toda esa banda y cuidado porque pueden perder el título". "Pelado botón. Yo te avisé y vos no me escuchaste", cantan los Cadillacs. El Vélez de Bianchi hizo cartón lleno y se consagró en un final increíble.
El banco de Boca siguió renovándose. Bilardo y Veira se regalaron pequeñas alegrías en los clásicos pero el River de Ramón no paraba de ganar títulos. Libertadores 96, Supercopa 97 y el tricampeonato local. Boca ganaba los partidos y River daba vueltas olímpicas. El desembarco de Carlos Bianchi marcó otro punto de inflexión en la historia del súper. Con el Virrey en el banco, Boca empezó a dar vueltas olímpicas sin resignar supremacía en el partido aparte. En el primero de su ciclo (Apertura 98), debió haber perdido pero Córdoba le atajó un penal a Gallardo y conservó el 0-0. La Bombonera latió en el Clausura 99, Clausura 01 y, sobre todo, en la eliminación directa de la Libertadores 2000 con ese gol tributo de Palermo. Si bien no ganaba en el Monumental, tampoco perdía. Y esos empates tenían olor a victoria para Boca. Sólo cayó una vez, en el Apertura 99. Gracias a Aimar y a Angel, Ramón rompió el hechizo, ganó su primer clásico oficial y enfiló rumbo al título.
En diciembre de 2001, Bianchi se fue de Boca. En mayo de 2002, Ramón se fue de River tras el inolvidable 0-3 en la Bombonera con el único gol en primera de Ricardo "Vaselina" Rojas. Esa tarde, estuvo como arquero suplente con el número 35 un chico llamado Juan Pablo Carrizo. Cinco años más tarde, como indiscutido N° 1, puede decir que él ganó un clásico que terminó empatado. Sólo las atajadas de Carrizo pueden explicar el resultado del patético primer tiempo de River en la Bombonera. Es cierto, Palacio lo ayudó practicando tiro al muñeco en lugar de apuntar a los palos. Pero gracias a su arquero de selección, el equipo que estaba perdiendo se fue al descanso mucho mejor que el que estaba ganando. No termina de jugar bien un conjunto que convierte solamente una de las siete situaciones claras de gol (la primera a los 50 segundos). La falta de contundencia es un pecado importante para un clásico.
Volvamos a la historia. Tabárez le ganó a Pellegrini el 27 de octubre de 2002 y en 2003, Bianchi regresó a Boca para alimentar su leyenda. En su segundo ciclo, ganó por primera vez en el Monumental y volvió a postergar a River en la Libertadores. En aquella semi de 2004, sin hinchas visitantes, Carlitos mandó patear en la definición a Pablo Ledesma, de excelente partido ayer. Marcó el gol tras romántico pase de Riquelme y acertó la gran mayoría de sus pases. Todo un ejemplo de perseverancia, Ledesma ha convencido a varios entrenadores que no confiaban en él como Basile, La Volpe y Russo.
¿Cuándo empezó a cambiar el destino del clásico? En 2004, con la llegada de Leo Astrada al banco de River. Al igual que la de Tabárez en los noventa, su racha arrancó con triunfos veraniegos. Celebró en el Clausura 04 con gol de Cavenaghi en la Bombonera y llegó a los penales en la Libertadores. No pudo contra Bianchi pero, meses más tarde, se cargó a Miguel Brindisi que renunció en pleno Monumental tras el 0-2 firmado por la Gata Fernández y Pipino Cuevas. Creer o reventar: River no gana un torneo oficial desde junio de 2004. Sin embargo, sólo ha perdido un clásico de los últimos siete: 1-2 en la Bombonera por el Clausura 05. Ni en el bicampeonato de Basile, ni tras el estupendo primer tiempo de ayer, Boca pudo ganar.
River entendió el mensaje del primer tiempo: "Si jugando horrible estamos 0-1 algo puede cambiar ". Enseguida Rosales le devolvió al clásico el mismo rumbo que el de los últimos tres años. "No nos ganan más", gritaban en el eufórico vestuario visitante. Su DT prefirió la mesura. Con un par de retoques, el herido Passarella supo maquillar la espantosa cara del primer tiempo y, otra vez, salió de la Bombonera sin dolor. En su segunda etapa como entrenador de River, por ahora no gana campeonatos pero ya no pierde los clásicos..


