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Desde la entrada al predio de Ezeiza, muy lejos, se veía la escena. Detrás de uno de los arcos de la cancha N° 2, hablaban los fantasmas. Sí, los jugadores de River y el técnico del equipo, Manuel Pellegrini. Por más palabras que pudieron haberse dicho, por más ánimo que el ingeniero les haya tratado de insuflar a sus futbolistas, las caras no cambiaron y no cambiarían con el correr de los minutos de entrenamiento. La derrota ante Boca en el superclásico por 2 a 1 en el Monumental seguía clavada en el corazón del grupo. Los dos estocazos del guapo Delgado abrieron una herida de difícil sutura.
Todo fue pura tristeza. Pero además también se dieron situaciones particulares, reclamos, pedidos de explicaciones. ¿A los jugadores? No, al dirigente Norberto Alvarez, quien anteayer manifestó que "pareciera que algunos jugadores no pusieron todo", aunque quiso suavizarlo con un "a veces se levantan con el pie izquierdo, no quiero que me saquen fuera de contexto".
La rápida marcha atrás del integrante del Consejo de Fútbol y hombre cercano al plantel no evitó una conversación con Manuel Pellegrini y tampoco una escena llamativa: a las 11.13, cuando había pasado más de la mitad de la práctica, los tres máximos referentes del plantel, Leonardo Astrada, Angel David Comizzo y Celso Ayala, fueron en busca de Alvarez, a con quien hablaron durante unos tres minutos. La seriedad de los rostros era un signo inequívoco del malestar. Luego de la breve charla, los tres jugadores se fueron juntos al vestuario, mientras el resto de los titulares ante Boca descansaba en el campo y los demás hacían ejercicios varios.
Aunque se fueron rápidamente a los vestuarios, Astrada, Comizzo y Ayala se quedaron un largo rato allí adentro y se retiraron junto con sus compañeros, pero no hicieron declaraciones. Lo mismo había pasado tras la derrota ante Banfield por 5 a 0. Aquella vez, los que hablaron fueron Martín Demichelis y Luis González; ayer, lo hizo Andrés D´Alessandro.
Lo cierto es que el plantel tiene claro que, más allá de una cuestión numérica, el torneo Apertura se ha terminado, pero no será sencillo recuperar la motivación de cara a lo que queda del campeonato, más allá de que el domingo próximo disputará otro clásico, en este caso frente a San Lorenzo.
El partido será especial para el técnico, ya que será la primera vez que se enfrente con su ex club como entrenador de River. En el Ciclón, Pellegrini obtuvo el torneo Clausura y la Copa Mercosur (el único título internacional en la historia) en 2001.
También le queda Racing, en la última jornada, pero todo indica que, a este ritmo, para entonces el conjunto millonario habrá perdido toda posibilidad de pelear por el título.
Después del análisis final del plantel que haga el técnico en las últimas fechas será el momento de armar el plantel que pelearán por la Copa Libertadores 2003, el gran objetivo institucional.
Como es difícil que River llegue a la última fecha del Apertura con posibilidades de lograr el título, hay dirigentes que no descartan un pedido para adelantar el cotejo ante Racing y facilitar una gira por los Estados Unidos, Corea y, tal vez, China, que le dejaría unos US$ 850.000.
El pibe no había hecho declaraciones en la semana previa al clásico. Apenas unas palabras a medios chilenos. Pero ayer, luego del primer entrenamiento, se paró frente a los periodistas: "Si quieren hablamos, muchachos".
Entonces dijo: "La de Boca fue la peor derrota que viví. La bronca va a durar mucho tiempo, porque perder con Boca genera un dolor especial.
"El objetivo no era solamente ganarle a Boca, sino seguir prendidos en el campeonato, pero ahora va a ser muy difícil. Igual, de la pelea por el campeonato no me voy a bajar hasta que los números digan lo contrario.
"Los chicos y yo queremos agradecerle a la gente por el apoyo que nos dio y pedirle disculpas por no haber podido ganar en el superclásico".
Tras la dura derrota del domingo último en el Monumental frente a Boca por 2 a 1, ayer a la mañana, River retomó las prácticas. Como es habitual los martes, el técnico Manuel Pellegrini atendió al periodismo. "El objetivo nunca fue ganar el campeonato. No se formó un plantel, como si lo hicieron Independiente y Boca, para ganar el torneo. No se invirtió de la misma manera que ellos. En eso estábamos muy de acuerdo tanto los directivos como el cuerpo técnico", dijo el chileno.
"Eso sí, era importante intentar ganarlo. Estuvimos mucho tiempo cerca de Independiente, pero desgraciadamente los últimos dos traspiés nos alejaron de la lucha por el título. La intención era pelear el campeonato, pero no había obligación de ganarlo. Nosotros buscamos solidez, nivel de juego para poder aspirar a cosas superiores -se refiere a la Copa Libertadores-, y terminar de madurar a jugadores que sólo tenían una temporada en primera", afirmó el ingeniero.
"De este plantel se fueron muchos jugadores importantes en el medio campo, que tenían entre 24 y 29 años, la edad ideal -por ejemplo, Eduardo Coudet-", sostuvo y a continuación, el DT admitió: "No es posible conformar a la gente de River con lo que queda del campeonato. Eso lo tengo muy claro. A pesar de que no veo rechazo ni repudio en los hinchas, sé que no están contentos con lo que hicimos. Duele perder con el rival tradicional".
Por último, Pellegrini sentenció: "Lo del domingo fue emocionalmente un día complicado, la amargura se mantendrá por un largo tiempo. Se trata de una derrota con Boca, en nuestro estadio y con un apoyo masivo de la gente. Merecimos el empate, pero a los clásicos hay que ganarlos".
Luis González : el volante de River, que sufrió un esguince en la rodilla izquierda durante el clásico, tendrá para una semana más de inactividad.
Alejandro Domínguez : el delantero padeció un golpe en la rodilla derecha, y ayer, en la práctica matutina en el predio que River tiene en Ezeiza, trabajó en forma diferenciada. En el transcurso de la semana se evaluará su evolución.
Ariel Garcé : el defensor recibió cuatro puntos de sutura en el labio inferior. Aunque no le impedirá jugar el domingo próximo frente a San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro.
Jersson González : el colombiano sufrió un desgarro en el recto anterior de la pierna derecha. No trascendió la etapa de recuperación, aunque por la magnitud de la lesión podría estar tres semanas inactivo.
Luciano Leguizamón : el delantero, autor del segundo gol de River en el clásico de reserva del domingo último cuando su equipo derrotó a Boca por 2 a 1, terminó el partido con un golpe en el peroné de la pierna derecha.
Franco Costanzo : el arquero, que fue operado de una rotura de ligamentos cruzados de la rodilla derecha, ayer completó un entrenamiento de fútbol junto al resto de sus compañeros por primera vez. Costanzo se lesionó el 27 de septiembre de 2001 en el partido que River empató con Palmeiras 3 a 3, en el estadio Monumental, por la Copa Mercosur.


