Superliga: Racing festejó su tercera victoria seguida, superó a Arsenal y sigue cerca de la cima

Argentina Superliga
  • 2
Racing Club

Racing Club

  • Darío Cvitanich /
  • Lisandro López
  • 1
Arsenal de Sarandí

Arsenal de Sarandí

  • Nicolás Giménez
Rodolfo Chisleanschi
(0)
22 de septiembre de 2019  • 23:00

Este Racing del Chacho Coudet hizo de la potencia en las jugadas con pelota parada una de sus armas predilectas, casi un sello de identidad. El recurso fue uno de los pilares la temporada pasada que terminó en título y festejo, y continúa siéndolo en tardes en las que el rival le discute mano a mano posesión, campo, dominio y llegada. Dos centros, dos cabezazos, le abrieron a la Academia las puertas de su tercer triunfo al hilo, un 2-1 apretado contra Arsenal que le permite escalar posiciones, acomodarse en la tabla y recuperar la confianza que en algún momento pareció algo extraviada.

Sorprendente y meritorio, el equipo de Sarandí complicó al vigente campeón de la Superliga en todos y cada uno de los aspectos del juego, pero no pudo con el poderío aéreo y solo por ese lado puede encontrarle la explicación a un resultado que, justamente, estuvo en el aire hasta el silbato final.

En el arranque, la Guardia Imperial había dejado vacío el corazón de la popular local sin razones aparentes. Abundaron los rumores sobre su ausencia, con la mayoría apuntando como responsable al comunicado de la Aprevide que en la semana anunciaba controles múltiples a la entrada de los estadios, pero alrededor de los 20 minutos la barra hizo su ingreso, se ubicó detrás del arco de Maximiliano Gagliardo y, casualidad o no, su arribo desató un temporal sobre el juego.

Mientras se desplegaban las banderas y se acomodaban los bombos, Lisandro López lo dejó a Barbona mano a mano con el 1 visitante, que alcanzó a manotear el remate picado. Hubo un córner y otro más. El mismo volante izquierdo lanzó el segundo, salió a destiempo el arquero y Darío Cvitanich se desprendió del abrazo de su marcador para poner de cabeza el 1-0, en el primer aviso de que esta vez la cosa "era por arriba".

El resumen del partido

La ráfaga de furia se prolongó un buen rato. Apenas 180 segundos más tarde, Franco Sbuttoni se enredó sin demasiado sentido con el delantero ex Banfield en una jugada en mitad de cancha y terminó dándole un empellón demasiado violento, que casi obligó a Patricio Loustau a mostrarle la roja. La superioridad numérica le duró poco a Racing. A los 33, Nery Domínguez llegó tarde a anticipar a Giménez, lo tocó abajo y como ya llevaba una amonestación sobre los hombros, también se fue antes de tiempo.

Del vendaval salió mejor parado el local. No solo por lo que decía la chapa, sino porque coincidió con los mejores momentos del Pulpo González y el onmipresente David Barbona. Jugadores secundarios en el estrellato de la Academia, los hombres surgidos respectivamente en Lanús y Nueva Chicago tomaron las riendas del encuentro y lograron que, durante un cuarto de hora, Racing se sintiera dueño de la situación.

Fue un espejismo, porque antes y después, todo resultó extremadamente parejo. Sergio Rondia juntó un puñado de buenos futbolistas, los convenció de crecer a partir de tratar con cariño la pelota y la consecuencia es un equipo muy alejado de aquellos que antaño fortalecieron a Arsenal a partir del encierro defensivo, el esfuerzo prusiano y el contraataque como vía de llegada al área de enfrente.

Un mediocampo ágil y dinámico, con el tucumano Soraire, el muy interesante Ezequiel Piovi y el cordobés Álvarez Suárez por detrás y Nicolás Giménez de enlace, le dan despliegue en la recuperación, velocidad en la transición y la calidad técnica suficiente para discutir sin complejos el control de un partido.

Giménez, otro producto de la cantera de Mataderos que parece haber encontrado en Sarandí el lugar que necesitaba para desplegar su talento, estableció el empate con un golazo de tiro libre en el amanecer del complemento y sembró de confusión a Racing y de temores el Cilindro.

Amenazaba Arsenal con dar la campanada. Hasta que llegó un nuevo córner de Barbona, ganó Donatti en las alturas, Lisandro López corrigió en la boca del arco y le devolvió la alegría a la hinchada.

Ganó Racing aunque el juego "por abajo" todavía siga sin convencer. Mientras tanto, el viejo y nunca gastado recurso de ir por arriba vale para seguir trepando.

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