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LA PLATA.– No se vio a Racing con la actitud de un equipo con las pretensiones lógicas de pelear por el título. Más aún después de haber tomado envión con tres victorias consecutivas. Es cierto que ya en la última fecha, ante Chicago, en Avellaneda, había levantado el pie del acelerador. Pero ayer, ante un rival que pelea por no descender, la actuación del equipo de Fillol no convenció a ninguno de los simpatizantes presentes en esta ciudad.
Estudiantes le ganó por 1 a 0 y dejó a Racing lejos de Boca y sumergido en un desconcierto general. Porque más allá de las complicaciones que tuvo –jugó casi un tiempo entero con un hombre de menos por la expulsión de Tambussi–, pagó el precio de quedarse sin nada porque nunca logró armar un juego colectivo sólido.
El partido fue tomado con distintas obligaciones. Racing, en el comienzo, fue el que controló la pelota, pero no siempre logró imponerse. Estudiantes esperó agrupado en defensa y apostó al error del rival, la fórmula más utilizada en el Clausura. Además, contó con las proyecciones de Krupoviesa por la izquierda y con delanteros rápidos como Pavone y Lugüercio, que complicaron sobre todo por los costados a la última línea de la Academia.
El problema de Racing fue que no lastimó cuando tuvo el balón. No fue contundente y también le costó generar situaciones de gol. Apenas inquietó con un remate-centro de Mariano González y un tiro libre en la puerta del área de la Gata Fernández que rebotó en la barrera.
El juego fue muy friccionado, con faltas, empujones y con seis amonestados en la primera etapa. Por eso ninguno tuvo situaciones claras, con juego asociado. Todos eran centros y... Así pegó el grito Estudiantes. A los 34 minutos, con un cabezazo de Aquino (le ganó a la marca de González) tras un centro de Carrusca. Un minuto antes, Brazenas no había sancionado un penal de Fabbri a Orozco, y más tarde quedaron dudas por otro agarrón del defensor a Lisandro López.
Racing, que venía enchufado (la última derrota en el torneo había sido el 4 de abril ante Banfield, por 3 a 1), se sintió encerrado, sin espacios para aprovechar el juego de Fernández, Mariano González y Lisandro López.
En la segunda parte, la Academia no recordaba que Tambussi se había ido expulsado a los diez minutos por doble amonestación. Pavone tuvo más espacios y contó con dos chances para el segundo del equipo de Bilardo con sendos disparos desde afuera del área que Cuenca envió al córner en forma estupenda. En ese momento, sólo esas atajadas mantuvieron viva la ilusión de Racing por dar vuelta el resultado.
Estudiantes presionó en todos los sectores, lejos de su arco, y provocó que Mariano González se ubicara más cerca de Pinola que de Fernández, bien marcado por Cáceres y Gelabert. Así, contó con una nueva oportunidad con un remate de Pavone que controló bien Cuenca. Estudiantes fue y... Pinola le cometió penal a Pavone, pero Brazenas no lo cobró.
Racing no supo resolver el problema que le generó Estudiantes. No se acercó a Boca y, encima, sumó interrogantes en su juego. El equipo de Bilardo, en cambio, se fue con una sonrisa enorme. Volvió a cantar victoria después de mucho tiempo, motivo suficiente para que festejara media ciudad...
Los días que pasaron del último triunfo de Estudiantes: fue ante Olimpo, en La Plata, por 3 a 1



