Rivaldo: “Las críticas me van a acompañar siempre”

El futbolista brasileño aseguró que ni ganando la Copa del Mundo conformará a todos; dijo que hay hinchas que no lo quieren porque fue pobre y porque no le gusta aparecer en los medios
Cristian Grosso
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28 de junio de 2002  

YOKOHAMA, Japón.– Noviembre de 2000. El momento más triste en la carrera de Rivaldo. El mismo lo confiesa: ¡Perna de pau, perna de pau!, le gritaban los torcedores, en el estadio Morumbí, un día antes de jugar con Colombia. Al scratch aún no lo conducía Luiz Felipe Scolari y deambulaba por las eliminatorias. La participación en el Mundial estaba realmente en riesgo... y Rivaldo era el favorito de los reproches. Pierna de palo le decían. Patadura, traducido al criollo. Rivaldo patadura, difícil de imaginar, ¿no?

Y aquel desprecio se transformó en recelo. “Por todo lo que he hecho en esta Copa, con mis goles y con mis actuaciones, creo que he logrado cambiar la opinión que mucha gente en Brasil tenía de mí. Pero también sé que sólo si fuese campeón más personas cambiarían esa opinión. Eso sí, a los que apostaron que iba a estar bichado (sic) en este Mundial les he respondido con goles”, ataca Rivaldo. Y dispara el tema.

–Tal vez si te eligen el mejor jugador de la Copa y los...

–No estoy pensando en ser el mejor del Mundial ni en ser el goleador de la Copa. Tampoco se me cruzaba igualar a Jairzinho en eso de hacer un gol por partido. Quiero ser campeón del mundo para dejar mi nombre grabado en la historia.

–¿Pero por qué no te quieren los hinchas?

–Porque yo vengo de una familia pobre, pero pobre, pobre. Para mucha gente puedo hacer 500 goles en la Copa del Mundo que ni aun así voy a gustarles.

–Pero también fueron pobres Ronaldo y Romario, y sin embargo la gente sí los quiere...

–Sí... pero además de haber tenido un origen pobre yo soy una persona tranquila, callada, no soy de aparecer en los programas de televisión. Y creo que todo eso también fue influyendo para que no me quieran.

–¿Nunca pensaste que con un poco de marketing alrededor te podías convertir en un verdadero ídolo?

–No sé, ¿para qué? Tal vez la torcida quiera ver eso, pero yo soy una persona reservada, no me gusta andar mostrando mi casa, por ejemplo. Siento que no voy a ganar nada con eso. ¿Abrir mi casa para qué? ¿Para que le saquen fotos a mi cama, a mi baño? Noooo, sólo traería violencia a mi casa. Hay gente a la que le gusta exhibirse, artistas, cantantes, jugadores, empresarios, que necesitan hacer eso. Y por increíble que parezca, hay personas a las que le gusta ver eso, conocer la intimidad de los otros. Si yo lo hiciera, me sentiría mal. Y además estaría ofendiendo a los pobres.

-Alguna vez dijiste que con vos había un preconcepto porque eras del nordeste brasileño.

-Haber dicho eso me trajo muchos problemas. Me defendí porque sentí que no era reconocido. En 1999 me eligieron el mejor del mundo y nadie en Brasil quiso saber de mí. En cambio, cuando eligieron a otros jugadores sí se interesaron.

-Eso se podría entender como envidia a Ronaldo o a Romario.

-Hay quienes dicen eso, pero es mentira. Yo quiero ayudar a todo el mundo. No tengo nada en contra de ellos. A Romario lo adoro, a Ronaldo lo mismo. Incluso, me gustaría que Ronaldo fuese el goleador del Mundial, para mí sería lo máximo: que Ronaldo sea campeón y goleador. Yo ya estaría contento sólo con el título. El es más joven, tiene muchas cosas por delante, prefiero ayudar que ser ayudado.

-Parece que el título te tiene obsesionado...

-Lo más importante es ser campeón. Mucha gente hablaba de que Brasil no estaba bien, de que no éramos favoritos por todo lo que nos pasó en las eliminatorias, pero así y todo llegamos a la final. Muchas selecciones con tradición, que habían hecho cosas buenas y eran favoritas, no están en la final. Y nosotros sí.

-Suena a advertencia: jamás hay que olvidarse de Brasil.

-Sí, de Brasil es bueno que los periodistas hablen siempre, que nunca se olviden. Y entender que aunque hayamos hecho una eliminatoria mala, cuando llega el Mundial es diferente... Brasil siempre va a estar ahí.

-¿Tanto te dolió que no se considerase a Brasil?

-No, noooooo, nadie hablaba de Brasil así que nosotros estábamos más tranquilos.

-¿Qué recuerdos mantenés de la final de Francia 98?

-Ahora me encuentro muy bien, pero debo admitir que en el 98 también estaba muy bien y venía haciendo un campeonato muy bueno..., pero esa final... Ahora espero ser campeón.

-¿Esta selección es mejor que la de 1998?

-No se puede hacer esa comparación. Esta va a ser mejor si el domingo le gana a Alemania; si sale segunda, va a ser igual. Si hubiese terminado tercera o cuarta, hubiera sido peor. Para ser el mejor, siempre tenés que salir campeón.

-Vos integrás la delantera más goleadora del Mundial, y ahora se van a cruzar con Alemania, que tiene la valla menos vencida.

-A Alemania le hicieron sólo un gol, ¿no? Quién sabe, tal vez seamos nosotros los que le tenemos que hacer los goles. Nosotros hicimos 16 goles y pensamos marcar más. Sabemos que será difícil, Alemania por algo está aquí, pero Brasil está confiado.

-¿Tal vez el domingo, finalmente, dejes de ser discutido?

-Yo estoy feliz conmigo mismo, pero está claro que sería bueno que todo el país estuviese feliz conmigo.

-¿Con el título se callarían todas las críticas?

-Tal vez, pero a mí las críticas me van a acompañar siempre.

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