

Encontrá resultados de fútbol en vivo, los próximos partidos, las tablas de posiciones, y todas las estadísticas de los principales torneos del mundo.

Poco a poco, River empieza a desprenderse de los futbolistas marginados que comenzaron a entrenarse en el predio de Cantilo el viernes 24 de julio y que tanto ruido provocaron, sobre todo porque la mayoría tiene apellidos de peso y, en esa situación, se desvalorizan en el mercado. Por lo pronto, Tigre ya hizo oficial la incorporación de Ian Subiabre, el atacante de 19 años, integrante de las selecciones juveniles de Argentina, que no tuvo buenos rendimientos cuando le tocó actuar en primera.
“Llega a préstamo desde River Plate por 12 meses, con la posibilidad de extenderlo por seis meses más, sin cargo y con opción de compra”, comunicó el conjunto de Victoria en sus redes sociales. Representado por Claudio Caniggia, supuestamente Subiabre había recibido ofertas desde el exterior, pero finalmente esos intereses no avanzaron y continuará jugando en el país, precisamente en el equipo que el próximo sábado visitará River, por el torneo local.

Subiabre jugó 44 partidos oficiales en River, 18 como titular, con tres goles y tres asistencias. Fue uno de los jugadores marginados del plantel millonario por decisión de la dirigencia conducida por Stéfano Di Carlo, según lo expresó en su momento el propio entrenador Eduardo Coudet, a quien, además, se le achicó considerablemente el margen de error. River está en crisis: acumula cinco derrotas consecutivas, una racha que no se producía desde 1911.
De esta manera, River ya empieza a liberar a los futbolistas marginados del plantel principal. Además de Subiabre, ya se marcharon por rescisión contractual el chileno Paulo Díaz (a Atlanta United), Maximiliano Meza (a Independiente) y Alexander Woiski.
Además, el delantero Maximiliano Salas será cedido a Independiente Rivadavia a préstamo por un año, con una opción de compra de U$US$ 4.000.000 por el 50%: el equipo mendocino pretende al exjugador de Racing para sustituir el lugar que dejó el colombiano Sebastián Villa, que emigró a Boca.

En el predio de Cantilo todavía permanecen entrenándose el defensor campeón del mundo Germán Pezzella, Fabricio Bustos, el paraguayo Matías Galarza Fonda, el uruguayo Matías Viña, el ecuatoriano Kendry Páez y Santiago Lencina (podría pasar a Burgos, de la segunda división española). Kevin Castaño también está marginado -y podría ser transferido al fútbol de Brasil-, pero se entrena en su país, Colombia; no realizó ninguna práctica junto al resto de los futbolistas apartados y, en las últimas horas, quedó en el ojo de la tormenta tras elogiar a su compatriota Jaminton Campaz luego de la caída de River ante Rosario Central.

Otro de los jugadores separados de River es Giuliano Galoppo. Pero el exmediocampista de Banfield y San Pablo entró en una situación conflictiva: quedó inhabilitado para jugar por seis meses debido a un litigio con su exrepresentante. El futbolista fue condenado el año pasado por el Tribunal de Arbitraje Deportivo, con sede en Lausana, a pagarle una cifra cercana más de 530.000 dólares y 4.387.000 pesos a Leandro Escudero. Ahora, la FIFA emitió un comunicado con la restricción para que el futbolista, que no es considerado por Coudet, no pueda disputar partidos oficiales.



