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CORDOBA.- Con escaso interés del público se definió el último torneo de verano. Con no más de 3000 personas en las tribunas del estadio Olímpico, River venció a Belgrano por 4 a 0 y obtuvo la Copa Ciudad de Córdoba .
River presentó una alineación carente de sus máximas figuras. Una característica que refleja la mentalidad de los entrenadores, que a estas alturas ya tienen la mira puesta en el arranque del torneo Clausura, el fin de semana próximo.
Las ausencias no apagaron el brillo del juego. El conjunto que dirige Ramón Díaz se lució con muy buen fútbol. La línea de volantes se destacó: Coudet y Andrés Aimar (el hermano menor de Pablo) distribuyeron el juego, respaldados por la recuperación de Demichelis.
De todas maneras, la cuota de sorpresa la aportó Alejandro Escalona, que apareció siempre por el sector izquierdo, con un punzante desborde. Y con esa fórmula llegó la apertura del marcador. El centro del juvenil marcador de punta fue conectado por Cavenaghi, que anotó.
El segundo tanto también llegó por un centro, aunque esta vez la trepada fue de Aimar, que cedió para Demichelis, aunque fue Cambiasso el quedoblegó a Olave.
La segunda etapa no arrojó cambios. Por el contrario, la superioridad de River se manifestó en todos los sectores de la cancha.
Los volantes cordobeses no lograron interceptar los avances del rival. Y como si eso fuese poco, los errores de los defensores se sumaron. Julio López intentó salir con la pelota dominada desde el fondo, Cavenaghi lo apuró, ganó la pelota y definió ante la salida del arquero.
Como si fuese un entrenamiento, River manejó los tiempos y dominó a placer un encuentro que se presentó desparejo desde el primer minuto. Para el cierre, Raponi marcó el cuarto, después de un centro de Coudet desde la derecha.
River dispuso de tiempo y espacios para generar la estrategia que mejor le convino: desplegó su fútbol con el cambio de frente continuo y fue incisivo cuando decidió acelerar.
Así, con la superioridad de River en la cancha y el desinterés que se mostró en las tribunas, terminó el verano del fútbol argentino.



