San Lorenzo- Racing, por la Superliga: La Academia festejó en el Nuevo Gasómetro y dejó sin técnico al Ciclón

Argentina Superliga
  • 0
San Lorenzo

San Lorenzo

  • 1
Racing Club

Racing Club

  • Mauricio Martínez
Fernando Vergara
(0)
23 de febrero de 2020  • 00:30

Confianza. Una cuestión de actitud. Esta dinámica envolvente que atraviesa Racing encontró una nueva alegría en un clásico. Al inolvidable 1-0 sobre Independiente de hace dos semanas la Academia le sumó un resultado idéntico ante San Lorenzo, en el Nuevo Gasómetro. Gracias al gol de Mauricio Martínez, el equipo de Sebastián Beccacece se familiariza con el éxito y celebró una vez más en un partido vital.

Es cierto que San Lorenzo tenía y tiene mayores necesidades que Racing, más aún después del episodio en Córdoba entre Diego Monarriz y los hermanos Romero. Y que los azulgranas empezaron el año 2020 como terminaron el 2019: con vuelo bajo, con un andar irregular, a pesar del triunfo sobre River 1-0 en el Monumental. Pero ahora, sin resultados positivos, Marcelo Tinelli tomó una drástica decisión como pasa con los programas de TV sin rating: prescindió de los servicios de Monarriz. Anoche, ya bien tarde, trascendió que el puesto será ocupado interinamente por la dupla integrada por Hugo Tocalli y Leandro Pipi Romagnoli.

Distinto es el presente de Racing, que todavía parece no desprenderse de la resaca del triunfo histórico ante Independiente dos semanas atrás. Del Bajo Flores se llevó un triunfo con justicia y acumula alegrías en la recta final de la Superliga.

Por eso, desde algunos puntos de vista, el éxito del conjunto de Beccacece fue un nuevo paso adelante. El más evidente proviene de un resultado que precisaba para seguir en la corriente positiva. En esa sintonía ganadora. Es, también, un impulso para encarar el porvenir con más tranquilidad, con la mente más despejada. Con más espalda.

El gol de la Academia

Demasiado calmados encararon el inicio y por demás intrascendente resultaba el desarrollo en los primeros minutos. Con Racing a cargo de la tenencia de la pelota y con el Ciclón ordenado en el fondo, no llegaban a inquietarse más allá de algunos intentos de Nicolás Reniero y Adolfo Gaich.

Pero la Academia empezó a generar peligro. Primero amagó a los 26 minutos con un disparo de Matías Rojas que dio en el palo izquierdo de Sebastián Torrico. Y tres minutos más tarde Mauricio Martínez puso el 1-0, de cabeza, tras un centro preciso de Walter Montoya desde el costado derecho.

La ventaja le aportó mucha tranquilidad a un Racing más pensante. Le sacaba provecho al circuito de toque, en el que participaban varios. Siempre siguió por el mismo camino, aunque con el correr de los minutos encontró profundidad y tuvo la posibilidad de irse al descanso con una ventaja más amplia. Fue más lúcido, más sereno.

El festejo de Mauricio Martínez tras el gol de la victoria
El festejo de Mauricio Martínez tras el gol de la victoria Fuente: FotoBAIRES

En San Lorenzo, Monarriz optó por cambiar de planes y volvió al esquema de cinco hombres en la defensa. Por momentos ese armado pareció un exceso, si se tiene en cuenta que la Academia contaba con un solo delantero (llamó la atención la ausencia de Lisandro López). El cambio de piezas y las variantes posicionales que ensayó el DT en su premisa inicial no dieron resultado. En ataque, apenas Ángel Romero trató de gravitar. Poco, muy poco. El juego del resto no pasó de una medianía bastante monótona. Y el público despidió al equipo con silbidos cuando terminó el primer tiempo y luego al cierre del encuentro.

Por eso en el segundo tiempo Monarriz mandó a la cancha a Ignacio Piatti -debutó tras su regreso- y al juvenil Agustín Hausch, de apenas 16 años, que tuvo su estreno oficial en primera división. Aunque Racing, en su salsa, mostraba de a poco algunas virtudes que le valieron una diferencia mínima y que terminarían justificando su triunfo. Por un lado se mostró firme a la hora de defender. Por el otro, con una cuestión global de imagen algo mejor: la de un conjunto dispuesto a dar batalla en cualquier terreno. Para eso se apoyó en Rojas, Matías Zaracho y Marcelo Díaz, algunos valores que se mantuvieron eficientes en el medio campo.

Dentro de esa propuesta de Racing merece una mención especial el paraguayo Rojas, una de las claves del encuentro: zurdo hábil, por momentos discontinuo, pero muy talentoso. Se hizo cargo del partido, tomó las riendas del equipo y a los 27 minutos sacó un excelente remate desde afuera del área que desvió Torrico. Rojas era la carta ganadora.

Fuente: LA NACION - Crédito: Hernán Zenteno

La exigencia que bajaba de las tribunas del Nuevo Gasómetro encontraba una respuesta opaca adentro del campo de juego, a veces con una tibieza exasperante. Los movimientos eran muy predecibles, sin sorpresa. Este repertorio acotado no es ninguna novedad en las últimas presentaciones azulgranas. En el segundo tiempo exhibió sólo algún empuje aislado y un vacío de ideas que crispó nuevamente a sus hinchas. El Ciclón trata de dar una imagen calma, pero lo cierto es que la urgencia por una victoria revitalizadora lo pone contra las cuerdas. Y ya se llevó puesto a Monarriz.

Del otro lado abundaron las sonrisas. Sustentado en los últimos clásicos, Racing se fortaleció y consiguió una buena plataforma de lanzamiento anímico para afrontar lo que viene.

Conforme a los criterios de

Más información

MÁS LEÍDAS DE Deportes

ENVÍA TU COMENTARIO

Ver legales

Los comentarios publicados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de sanciones legales. Aquel usuario que incluya en sus mensajes algún comentario violatorio del reglamento será eliminado e inhabilitado para volver a comentar. Enviar un comentario implica la aceptación del Reglamento.

Para poder comentar tenés que ingresar con tu usuario de LA NACION.

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.