San Miguel y una derrota polémica

Cayó con Armenio con un gol que no entró y está cerca del descenso; hubo hinchas de Atlanta, su rival por la permanencia
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26 de mayo de 2003  

Fue una tarde locos, de bronca, de injusticias y de historias oscuras. San Miguel jugaba con Deportivo Armenio como visitante en busca de volver a estar en la zona de Promoción y dejar a Atlanta, que el martes último le había ganado a Argentino de Rosario por 3 a 1, en el descenso directo. Hizo lo que pudo, pero no lo logró...

El árbitro Lunati le cobró dos penales en contra (el primero no fue y el segundo fue dudoso) y, pese a que los atajó el arquero Albano Anconetani, el ambiente ya estaba bastante caldeado. Los hinchas de San Miguel y su equipo se aferraban al punto, teniendo en cuenta que faltan dos fechas por jugar y en la próxima tienen libre. Sin embargo, a los 46 minutos del segundo tiempo, Federico Hervera, de Armenio, empujó la pelota dentro del área luego de una serie de rebotes y Anconetani, parado detrás de la línea de gol, pero con sus manos delante de ella, detuvo el balón. El juez no había marcado el tanto, pero su asistente, Pablo Del Puerto, corrió hacia el medio campo y ahí sí fue convalidado el 1 a 0.

Todo San Miguel se le fue encima al árbitro y sus asistentes. El mediocampista Rafffault le pegó una patada a Del Puerto y será informado, intercedió la policía y el técnico Sergio Quiroga se movía descontrolado con su remera rota. Fue un descontrol producto de la impotencia de los jugadores, que se retiraron llorando al vestuario.

Como yapa , cuando llegó el gol de Armenio, se levantaron en las tribunas unos 150 hinchas de Atlanta que habían estado en silencio y sin sus colores identificatorios, y cantaron de viva voz: "Oooo, Atlanta no se va, no se va, no se va, Atlanta no se va". Se temió lo peor y todo terminó con algunos cantos antisemitas de parte de la gente de San Miguel.

El DT del equipo visitante acusó: "Hablé con el juez y me dijo que -la pelota- no había entrado. ¿Qué querés que haga? , me dijo. El otro línea, Carlos Pereyra, me dijo que nos estaban robando".

  • En Morón. Tras el empate 0 a 0 entre el equipo local y Laferrére, el vicepresidente de Morón, Roque Labbozzetta, casi se pelea con el defensor de su club Gabriel Medrano, que lo acusó de tener poco peso en la AFA.
  • Un médico agredió a dos árbitros

    MENDOZA.- La primera final del Clausura del torneo Argentino, cuyo ganador definirá con Racing de Córdoba qué equipo ascenderá al Nacional B, jugada ayer entre Luján de Cuyo y Tiro Federal, de Rosario, fue suspendida a los 30 minutos del primer tiempo, cuando igualaban 0 a 0, luego de que el médico del conjunto local, Matías Roby, jugador de los Pumas a principio de los 90, de 36 años, agredió con golpes de puño al cuarto árbitro, Roberto Demenech, y al juez de línea, Luis Alfonso. También participó de la agresión el masajista de Luján, Silveiro Contreras.

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